El coto de setas desconocido que está a menos de dos horas de Madrid y que es un paraíso gastronómico
Un rincón en plena provincia de Guadalajara se convierte en el destino perfecto para los amantes de las setas, que ven cómo llega la temporada para recogerlas y degustarlas
En la provincia de Guadalajara existen numerosos hongos para recolectar. (Pexels/Szafran)
A menos de dos horas de Madrid, se encuentra un destino micológico que, año tras año, ha ido ganando popularidad entre los aficionados a la recolección de setas. Durante la temporada otoñal, la diversidad y riqueza de especies de este lugar lo convierten en un auténtico paraíso para quienes disfrutan de esta actividad. Desde los codiciados níscalos hasta los apreciados boletus y las delicadas colmenillas, los bosques de esta región ofrecen un espectáculo natural digno de descubrir.
La Sierra Norte de Guadalajaraes uno de los enclaves más importantes para la recogida de setas, especialmente en la zona de losPueblos Negros. Los municipios como Cantalojas, Galve de Sorbe, Campillo de Ranas y Majaelrayo son conocidos por su abundancia de setas silvestres y sus paisajes únicos. Aquí, los recolectores encuentran un entorno ideal para practicar esta actividad, mientras disfrutan de las rutas y los paisajes que la sierra ofrece.
Permisos para la recolección
Para garantizar una recolección sostenible y respetuosa, la Mancomunidad La Sierraha implementado un sistema de permisos micológicos. Estos permisos, que son personales e intransferibles, permiten controlar y regular la actividad, asegurando que se realice de forma sostenible. Los interesados pueden obtenerlos en los Ayuntamientosde los pueblos adheridos al proyecto, en comercios locales que exhiben el logo del proyecto, o de manera online a través de la web de la Mancomunidad en www.sierraaltotajo.es.
Los permisos se dividen en varias categorías, adaptándose a las necesidades de los recolectores: recreativo, comercial y científico. Los precios oscilan dependiendo del tipo y duración, con opciones para un día, fin de semana o temporada completa, que va desde el 1 de septiembre hasta el 31 de agosto del año siguiente. Los permisos para turistas tienen un coste de 5 euros por día o 60 euros por la temporada, mientras que los permisos para vecinos y propietarios son más asequibles.
Condiciones para los recolectores
Es fundamental que los recolectores respeten las condiciones de la autorización. El permiso debe portarse siempre junto al DNI y mostrarse a las autoridades cuando sea requerido. Además, la autorización consta de dos partes: una copia que debe llevar el titular y otra que debe colocarse en el salpicadero del vehículo, facilitando así el control y seguimiento de la actividad por parte de los agentes de la Mancomunidad.
Los menores de 14 años están exentos del pago, pero deberán llevar su correspondiente autorización y estar acompañados en todo momento por un adulto. Es crucial cumplir con estas normas para evitar sanciones y para asegurar la conservación de este recurso natural.
La Sierra Norte ofrece una experiencia única para los aficionados a la recolección de setas, combinando la belleza de su entorno con la posibilidad de encontrar auténticas joyas gastronómicas. En localidades como Orea, Peralejos de las Truchas oCheca, los visitantes pueden disfrutar de la naturaleza y llevarse a casa un auténtico manjar. Gracias a la regulación establecida por la Mancomunidad La Sierra, esta actividad se realiza de forma sostenible, garantizando que futuras generaciones puedan seguir disfrutando de esta maravillosa tradición.
A menos de dos horas de Madrid, se encuentra un destino micológico que, año tras año, ha ido ganando popularidad entre los aficionados a la recolección de setas. Durante la temporada otoñal, la diversidad y riqueza de especies de este lugar lo convierten en un auténtico paraíso para quienes disfrutan de esta actividad. Desde los codiciados níscalos hasta los apreciados boletus y las delicadas colmenillas, los bosques de esta región ofrecen un espectáculo natural digno de descubrir.