Sánchez insiste en una inmigración "regular y ordenada": "La irregular es un infierno"
El presidente del Gobierno hace un balance positivo de su visita a Mauritania, Gambia y Senegal y destaca los acuerdos suscritos para el desarrollo económico y productivo de los tres países
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la República del Senegal, Bassirou Diomaye Faye. (EFE/Fernando Calvo/Pool Moncloa)
Pedro Sánchez ha insistido de nuevo en la necesidad en una inmigración "ordenada" y "regular" en su visita a Senegal, recalcando que es "necesaria y conveniente tanto para los países de origen como para los de destino". El líder del Ejecutivo ha comparecido tras reunirse con el primer ministro, Bassirou Diomaye Faye, sentenciando que "la irregular es un infierno" por las mafias y el riesgo que corren los migrantes. El país subsahariano es la última parada de la mini gira del presidente del Gobierno. También ha visitado Mauritania y Gambia para abordar el problema de la inmigración en los puntos de origen y tránsito y en plena crisis en Canarias y Ceuta por la llegada masiva de irregulares y los servicios de asistencia completamente saturados y sin una solución a la vista.
En una declaración conjunta sin preguntas de la prensa con el presidente de Senegal, con quien ha firmado un nuevo memorándum de entendimiento de migración circular, Sánchez ha recalcado que "la contratación en origen, la migración ordenada, nos conviene a todos". "Nos vacuna contra quienes hacen de la migración irregular un negocio, como por desgracia hacen las mafias, y frente a quienes utilizan esa migración irregular como una excusa para extender el odio y la xenofobia en nuestras sociedades", ha argumentado.
El presidente del Gobierno también ha querido poner el foco en las relaciones económicas entre los dos países para fomentar el desarrollo económico de Senegal, y en "la excelente trayectoria de colaboración" en materia migratoria. Así, el balance del dirigente socialista es "positivo", con diferentes acuerdos para el desarrollo económico y productivo de los tres países subsaharianos.
El viaje de Sánchez ha levantado una notable polémica en las últimas horas. El Gobierno y el PP llevan dos días enfrascados en un cruce constante de reproches y acusaciones, especialmente desde este miércoles, cuando el líder socialista dijo que es "imprescindible" que los inmigrantes en situación irregular sean devueltos a sus países de origen. Los populares entienden que es una enmienda a sí mismo y que sigue la línea de su petición de deportaciones, como ya ocurre en Italia y Alemania. El Ejecutivo criticó el discurso "xenófobo" de Génova, pero la realidad es que sus palabras han avivado la controversia.
Sánchez calificó en Mauritania la inmigración como “una necesidad” y defendió la circular como solución. Esto supone un sistema basado en trabajadores temporales que cubren vacantes durante varios meses y después están obligados a retornar a sus países, como ya ocurre con los temporeros. Unas alianzas que España ya había firmado previamente con otros países como Senegal o Marruecos y que ahora el presidente pretende ampliar a Mauritania. El PP, en ese sentido, presentó una proposición en el Congreso para instar al Gobierno a desarrollar "un modelo efectivo de migración vinculado al mercado de trabajo".
El presidente del Gobierno insistió en los beneficios de la inmigración para soportar las necesidades del sistema, pero esta vez afirmó que es "imprescindible" el retorno de quienes llegan a España irregularmente. La oposición no tardó en responder. Borja Sémper, portavoz de los populares, reprochó este jueves los “bandazos” del jefe del Ejecutivo, criticando que si ellos hubiesen hablado de devoluciones, se les tacharía de “xenófobos”. Génova, por su parte, exige una “disculpa” del dirigente socialista por haber cuestionado la “altura moral” de Alberto Núñez Feijóo por sus declaraciones al respecto.
Pedro Sánchez ha insistido de nuevo en la necesidad en una inmigración "ordenada" y "regular" en su visita a Senegal, recalcando que es "necesaria y conveniente tanto para los países de origen como para los de destino". El líder del Ejecutivo ha comparecido tras reunirse con el primer ministro, Bassirou Diomaye Faye, sentenciando que "la irregular es un infierno" por las mafias y el riesgo que corren los migrantes. El país subsahariano es la última parada de la mini gira del presidente del Gobierno. También ha visitado Mauritania y Gambia para abordar el problema de la inmigración en los puntos de origen y tránsito y en plena crisis en Canarias y Ceuta por la llegada masiva de irregulares y los servicios de asistencia completamente saturados y sin una solución a la vista.