Es noticia
El PP reta a Abascal a romper sus pactos de gobierno por la inmigración: "Nos haría un favor"
  1. España
NUEVA BATALLA EN LA DERECHA

El PP reta a Abascal a romper sus pactos de gobierno por la inmigración: "Nos haría un favor"

Tanto Génova como los barones del PP coinciden en que no cederán al "pulso" de Vox y actuarán con sus propios criterios en el reparto de menores. Los de Abascal se reafirman en su amenaza: "No vamos a engañar a nuestro electorado"

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE/Fernando Villar)
El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE/Fernando Villar)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

"Nosotros no vamos a estar nunca, nunca, condicionados por nadie. Y menos por Vox. No vamos a mantener pactos a costa de renunciar a nuestros principios". La amenaza de Santiago Abascal de romper los pactos autonómicos con el PP se recibió en Génova con indiferencia. Ni en la sede nacional ni en los territorios que se verían afectados por el órdago creen que el líder de Vox vaya en serio, aunque analizan que, si esta vez se atreviese a apretar el botón rojo, sería el partido ultraconservador el que más tendría que perder. "Nos haría un inmenso favor", ironiza un vicesecretario nacional.

El debate sobre los nuevos criterios para reubicar por todo el territorio a miles de menores migrantes hacinados en Canarias ha abierto un tenso frente entre PP y Vox. Hace días que Abascal advierte desde la retaguardia que no permitirá que las comunidades en las que cogobierna con los populares reciban a más irregulares, una medida que, a su juicio, incentiva el "efecto llamada". Pero este lunes, el líder de Vox dio consistencia a ese ultimátum. "Si en alguna de esas regiones el PP quiere pactar con Sánchez, que nos lo diga. Pero que nos lo diga ya. Abandonaremos esos gobiernos", verbalizó.

En las filas de los populares no temen el vértigo de gobernar en minoría si Vox decide dinamitar sus pactos autonómicos. Dirigentes nacionales y territoriales no contemplan la opción de que salten por los aires acuerdos de gobierno marcados por la "estabilidad". Pero aseguran que tampoco van a suplicar clemencia ni a cambiar su estrategia migratoria por la presión de Abascal. Gobernar en minoría, asumen las fuentes consultadas, no sería la situación más cómoda, pero "saldríamos adelante".

En el PP subrayan además que Vox sería el gran perjudicado de esa maniobra, sobre todo en términos electorales. "Políticamente, sería un suicidio", inciden en la cúpula nacional. "Nos están echando un pulso, pero tienen las de perder", comparte un barón del PP que cogobierna con Vox, y que asegura que "no recibirá órdenes de Abascal" en la gestión de su comunidad. "Es una frivolidad y una irresponsabilidad, porque saben que nos están yendo bien las cosas. Pero si rompen, allá ellos. Es mucho más delicado para Vox", comenta este dirigente, que alienta una posible "rebelión" de los cargos autonómicos de los ultraconservadores a las órdenes de Madrid.

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal, durante una rueda de prensa en la sede de Vox (EFE /Javier Lizón)

PP y Vox gobiernan juntos en cinco comunidades autónomas —Extremadura, Aragón, Murcia, Comunidad Valenciana y Castilla y León—, una lista a la que hay que sumar Baleares, aunque en este caso las dos fuerzas de la derecha firmaron un pacto programático, sin asientos para los de Abascal. Es cierto que los ultraconservadores han amagado otras veces con romper sus acuerdos con el PP. En la última ocasión, utilizó este mismo órdago para que el PP obstaculizase la tramitación de la ley de amnistía en el Senado, una maniobra "ilegal". En Génova respondieron del mismo modo. Si se atreven a romper, decían, "que lo hagan".

Desde otras presidencias cogobernadas por las dos fuerzas de la derecha cuestionan también la amenaza de Vox, un órdago "absolutamente absurdo" que no es más que "política ficción". En todos los casos, reiteran que la "solidaridad" desde "el rigor" será su única guía a la hora de acordar unos criterios comunes con el Ejecutivo. Según pudo saber El Confidencial, el vicepresidente de Canarias, Manuel Domínguez, ha telefoneado a distintos barones del PP en los últimos días para testar el ambiente de cara a la reunión clave prevista con el Gobierno este miércoles. Todos los líderes territoriales le aseguraron, según fuentes conocedoras de esas conversaciones, que la presión de Vox "no era un problema".

Foto: El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en un mitin junto al presidente del PP de Canarias, Manuel Domínguez. (EFE/Ramón de la Rocha)

El propio Feijóo dio la callada por respuesta a Abascal este lunes. El líder del PP, que compareció ante los medios en Barcelona tras reiterar el presidente de Vox su amenaza. Feijóo elevó la apuesta frente al ultimátum de sus aliados territoriales y defendió una vez más la "solidaridad" que exhibirán las comunidades autónomas gobernadas por el PP en la ayuda a Canarias, eso sí, "siempre que tengan capacidad" y haya un compromiso por parte del Gobierno para frenar nuevas oleadas migratorias.

Pese a que Génova desdeña el aviso de Abascal, en la dirección de Vox se reafirman en que lo dicho por su líder va muy en serio. "Lo único contraproducente sería engañar a nuestro electorado", afirman. El propio Abascal respondió a Feijóo en redes sociales tras ignorar sus palabras y abrirse una vez más al pacto migratorio. "Pues entonces, pacta también con Sánchez los gobiernos autonómicos, que es lo único que te queda por pactar con él (...). Nuestra postura no puede ser más clara. Saldremos de aquellos gobiernos que no se opongan con todos los medios legales al reparto de inseguridad y ruina", lanzó.

Aunque la operación tendría sus riesgos por la ausencia de elecciones autonómicas en el corto plazo, los ultraconservadores necesitan ganar fuelle y notoriedad para frenar la irrupción del antisistema Alvise Pérez. La inmigración ha sido siempre la gran bandera de Vox, su principal nicho de voto. Por contextualizar, el aviso de Abascal se produce justo después de la inesperada derrota de Marine Le Pen en Francia. La semana pasada, Vox dio otro giro a su política internacional uniéndose a la familia europea de Viktor Orban en la Eurocámara. En el contexto actual, Abascal busca escorarse a la derecha más dura, mientras Feijóo persigue el objetivo contrario: diferenciarse de "los extremismos".

"El Gobierno no quiere un acuerdo"

En Génova entienden que apoyar a Canarias frente al "colapso" migratorio es una "cuestión de Estado" que trasciende a la ideología y a los intereses de partido. Los populares siguen abiertos a asumir la tutela de nuevos menores inmigrantes, pero ven cada vez más lejos las opciones de llegar a un acuerdo en los términos fijados por Fernando Clavijo, presidente de Canarias, y Ángel Víctor Torres, que buscan apoyos para impulsar una reforma de la Ley de Extranjería en el Congreso y repartir obligatoriamente a los migrantes.

"Todo planteamiento que sea de imposición hacia las autonomías, no es razonable", denuncian en Génova, una tesis en la que coinciden las regiones consultadas, que recelan cada vez más de regular el reparto de menores a través de una reforma legal. Sospechan, además, que en realidad "el Gobierno no quiere un acuerdo" y que, en el fondo, busca "poner en un brete" al PP por sus pactos con Vox. El Ejecutivo, denuncian, "no ha telefoneado" en ningún momento ni a Génova ni a las comunidades del PP para consensuar los criterios y allanar un hipotético acuerdo en la reunión de este miércoles. "Más allá de lo que haga o no Vox, lo que me preocupa es la actitud del Gobierno central", apostilla un presidente autonómico.

"Nosotros no vamos a estar nunca, nunca, condicionados por nadie. Y menos por Vox. No vamos a mantener pactos a costa de renunciar a nuestros principios". La amenaza de Santiago Abascal de romper los pactos autonómicos con el PP se recibió en Génova con indiferencia. Ni en la sede nacional ni en los territorios que se verían afectados por el órdago creen que el líder de Vox vaya en serio, aunque analizan que, si esta vez se atreviese a apretar el botón rojo, sería el partido ultraconservador el que más tendría que perder. "Nos haría un inmenso favor", ironiza un vicesecretario nacional.

Partido Popular (PP) Santiago Abascal Inmigración
El redactor recomienda