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Macarena Olona hace piña con los díscolos de Vox Murcia, el sector más crítico con Abascal
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Órdago de la exdirigente

Macarena Olona hace piña con los díscolos de Vox Murcia, el sector más crítico con Abascal

La exdiputada exhibe ahora una gran sintonía con los expulsados del partido, que mantienen abierto un proceso judicial contra la dirección. Estuvieron juntos en una conferencia reciente en la región y en el Camino de Santiago en agosto

Foto: Macarena Olona durante la conferencia en Murcia. (EFE/Juan Carlos Caval)
Macarena Olona durante la conferencia en Murcia. (EFE/Juan Carlos Caval)

El final del camino de Macarena Olona en Vox ha abierto una nueva senda que apunta a Murcia. El futuro de la exdirigente no está en esta región, pero allí sí ha encontrado el apoyo de uno de los sectores más críticos con Santiago Abascal. En pleno pulso con la dirección nacional, la que fuera candidata a la presidencia de Andalucía el 19-J ha hecho piña con los diputados díscolos que fueron expulsados de la formación hace dos años y que mantienen un proceso judicial abierto por esta decisión. La abogada del Estado estuvo con dos de ellos la semana pasada, durante una conferencia, y antes hizo lo propio en el Camino de Santiago. Dos escenas que alimentan los rumores sobre la creación de una nueva fuerza política en la derecha.

Los diputados Juan José Liarte, Francisco Carrera y María Isabel Campuzano tienen su hueco en el catálogo de enemigos del partido de Abascal. Aunque conforman junto a otro parlamentario el grupo de Vox en la Asamblea Regional de Murcia, actúan de forma independiente desde su salida, completamente al margen de la formación y de la dirección en Murcia. "Tránsfugas", "ratas" o "traidores" son algunos de los calificativos que han recibido de sus excompañeros.

Foto: Macarena Olona, en Sevilla, antes de dar una conferencia en el Hotel Alfonso XIII. (EFE/José Manuel Vidal)

La relación de los díscolos con Macarena Olona, como con el resto de primeros espadas y miembros de Vox, era nula hasta hace apenas unas semanas. El grupo tuvo cierto trato con la exdirigente antes del expediente de expulsión, con consultas puntuales sobre cuestiones jurídicas y de trabajo, pero su señalamiento acabó con cualquier tipo de contacto. "Pasaron a ser unos apestados, para Macarena y para todo el mundo. Nadie quería acercarse y ellos no quisieron poner a nadie en problemas o en la situación de tener que decirles que no", explican fuentes cercanas a los críticos con Abascal.

Nueva amistad

El cambio de rumbo de Macarena Olona, sorpresivamente, ha resucitado los vínculos con los diputados murcianos. Nuevos tiempos y nuevas amistades. Solo dos meses después de abandonar la política, y en plena batalla con Santiago Abascal, tanto ella como los expulsados exhiben una sintonía inédita hasta la fecha. Basta echar un vistazo a los perfiles de Juan José Liarte y Francisco Carrera en Twitter para comprobar la nueva amistad. En ambas cuentas abundan retuits a la exdirigente de Vox desde finales de agosto, justo en la fecha que Olona convocó a sus simpatizantes y amigos para hacer el Camino de Santiago, lo que ya se consideró entonces como un gesto para medir su tirón y capacidad de movilización. Solo cuatro semanas antes había anunciado que dejaba la vida pública por un problema de salud, pero el runrún sobre su vuelta ya estaba sobre la mesa.

A la llamada acudieron, precisamente, Liarte y Carrera. Los dos compartieron algunas etapas con la exdiputada en el Congreso, narradas en sus perfiles de esta red social, y aprovecharon los kilómetros rumbo a la plaza del Obradoiro para retomar el contacto perdido y ultimar su participación en una conferencia en la Universidad de Murcia sobre derecho constitucional, 'La diferencia de los derechos y libertades a través del TC: La inconstitucionalidad de los estados de alarma'. El coloquio fue organizado por los propios díscolos, que después se fotografiaron con la que hasta hace muy poco era uno de los principales activos del frente de Abascal. La bola de nieve sobre su guerra con Vox ya era gigante y los rumores sobre su intención de regresar a la política, imparables.

La participación de Macarena Olona en esta y otras conferencias, así como sus constantes declaraciones, agotaron la paciencia de Santiago Abascal y su equipo. Una entrevista con 'ABC', donde la alicantina criticó la falta de "democracia interna" de Vox, convertido en una "máquina de triturar carne", fue el detonante para que la batalla se mostrara de forma indisimulada. El portavoz de la formación en el Congreso, Iván Espinosa de los Monteros, zanjó cualquier posibilidad de regreso o reconciliación. "Este es el fin del camino. Le deseamos lo mejor en lo político y nos tendrá siempre a su disposición en lo personal", declaró.

Foto: Santiago Abascal, durante un acto en Murcia. (EFE/Marcial Guillén)

La exdirigente de Vox continuó a lo suyo y lanzó nuevos ataques. Durante una visita al Hotel Alfonso XIII de Sevilla, también la semana pasada, cargó contra la dirección del partido y deslizó incluso tener información privilegiada que podría hacer mucho daño a la formación. "Ahora todos sabemos que, si no estoy en Vox, no es porque no quiera", añadió ante los medios tras conocerse que la reunión que había pedido con Santiago Abascal no se iba a producir.

La pelea ha agravado la crisis de Vox, en su peor momento desde su irrupción en la arena política. La mayoría absoluta de Juanma Moreno en Andalucía los relegó a la irrelevancia en uno de los territorios donde habían volcado casi todos sus esfuerzos, truncando buena parte de sus esperanzas de ser decisivos y entrar en un nuevo Gobierno autonómico. La aparición de Alberto Núñez Feijóo, además, ha frenado en seco sus expectativas electorales y ha desterrado la idea de que el partido puede liderar la derecha. Y ha quedado demostrado que la formación no es el bloque sin fisuras en torno a Abascal que todos pensaban.

Foto: El presidente de Vox, Santiago Abascal, y la exdiputada del partido Macarena Olona (EFE/José Manuel Pedrosa)

Nadie duda ya de que la intención de Macarena Olona trasciende del protagonismo de cuatro charlas. Sus últimos movimientos apuntan a la constitución de un nuevo partido en la derecha, hasta el punto de que la propia exdiputada aseguró que cuenta con financiación para abordar este extremo. Un proyecto que, según explicó, solo intentaría en el caso de que Vox no obtuviera un buen resultado en las elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo. Lo que también parece claro es que ya ha comenzado a tantear lo que podría ser la estructura de esta formación. "No sé si está en ello, pero lo que sí te puedo decir es que críticos hay muchos y apoyos tendría muchos: Murcia, Granada, Málaga, Albacete, Asturias e, incluso, Madrid...", dice una fuente cercana a estas facciones rebeldes. Y, advertido de la dificultad que tendría plantar cara a Santiago Abascal, acepta el órdago: "Algunos castillos son sólidos hasta que les sale la primera grieta".

El avispero de Murcia

La situación entre la cúpula de Vox y el grupo parlamentario en el Parlamento de Murcia es límite. El partido en la región vive desde hace más de dos años en una tensión constante, envuelta en una espiral de peleas y líos judiciales y convertida en un avispero. Liarte, el portavoz del grupo, presentó una querella contra la formación por presunta financiación irregular. Y tanto él como sus compañeros denunciaron su expulsión en los tribunales. El pasado mes de enero, una sentencia obligó a los de Abascal a readmitir a los díscolos, al considerar irregular su despido, y dejó sin efecto la elección de la actual dirección en Murcia, afín a Santiago Abascal y comandada por el exjugador de baloncesto José Ángel Antelo. El fallo está recurrido, pero las opciones de reconciliación son nulas.

El grupo parlamentario actúa con total autonomía e, incluso, han ido en contra de los intereses del partido. De ahí el apelativo de "tránsfugas". Los tres diputados impidieron la moción de censura contra el presidente del PP Fernando López Miras. Campuzano, incluso, asumió la Consejería de Educación y Cultura en el Gobierno regional. Los diputados han sido un apoyo fundamental para las iniciativas del Ejecutivo popular.

El final del camino de Macarena Olona en Vox ha abierto una nueva senda que apunta a Murcia. El futuro de la exdirigente no está en esta región, pero allí sí ha encontrado el apoyo de uno de los sectores más críticos con Santiago Abascal. En pleno pulso con la dirección nacional, la que fuera candidata a la presidencia de Andalucía el 19-J ha hecho piña con los diputados díscolos que fueron expulsados de la formación hace dos años y que mantienen un proceso judicial abierto por esta decisión. La abogada del Estado estuvo con dos de ellos la semana pasada, durante una conferencia, y antes hizo lo propio en el Camino de Santiago. Dos escenas que alimentan los rumores sobre la creación de una nueva fuerza política en la derecha.

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