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Los socios del Gobierno exigen más contundencia a Sánchez y critican las "ausencias" en su discurso
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Debate sobre el estado de la nación

Los socios del Gobierno exigen más contundencia a Sánchez y critican las "ausencias" en su discurso

La tensa bronca entre el presidente y Rufián difumina su reclamación de una batería de medidas sociales. Como Bildu, pide que los nuevos impuestos dejen de ser temporales, para convertirse en estructurales

Foto: Mertxe Aizpurua, Gabriel Rufián y Aitor Esteban. (EFE/Archivo/Mariscal)
Mertxe Aizpurua, Gabriel Rufián y Aitor Esteban. (EFE/Archivo/Mariscal)

Pedro Sánchez ha logrado entusiasmar a Unidas Podemos y ha cosechado el aprobado de algunos de sus socios parlamentarios con las medidas que ha anunciado este martes, pero hasta los más favorables, los que admiten el cambio de rumbo del Gobierno y celebran especialmente los impuestos a la banca y a las energéticas, reclaman que estas medidas no sean aplicadas de forma "temporal y excepcional", sino de manera "estructural" y "permanente". Es el caso de Bildu, que han reivindicado sus labor para convencer al Ejecutivo de que este era el camino a seguir.

También entraba en este marco ERC, al menos durante la mañana, cuando se posicionó de forma similar a Bildu. La tensa bronca entre Gabriel Rufián y el presidente, después de que el portavoz republicano depositara varias balas en la tribuna, para denunciar su política migratoria, opacó la batería de datos y de medidas sociales que Rufián expuso en su turno de réplica a Sánchez. Las balas, que provenían de la frontera de Melilla, habrían sido usadas por la policía de Marruecos para quitar la vida a 37 personas —cifras de las ONG sobre el terreno— el 24 de junio. Exhibirlas en una Cámara que luce, como recordatorio, los disparos del 23-F fue un "error imperdonable" para Sánchez.

Rufián exhibe en el Congreso tres balas

La siempre pospuesta reforma fiscal, un giro de 180 grados en las políticas de aumento del gasto en Defensa, leyes contra las "intoxicaciones informativas" o la instauración de una renta mínima universal son algunas de las reclamaciones de Rufián, que pidió huir de las medidas "temporales", para pasar a aplicar políticas que permitan "llenar la nevera" a los españoles, que cada vez lo tienen más difícil a causa de la inflación. Las diferencias entre el Ejecutivo y ERC a cuenta de la reforma laboral evidenciaron que ninguna de las partes ha olvidado un episodio clave para entender su alejamiento.

Foto: Primera jornada del debate sobre el estado de la nación

Otro de los socios parlamentarios habituales, el PNV, ha acogido estos anuncios de Sánchez con frialdad, y hasta con críticas a las "ausencias", los "huecos" en el discurso del presidente. Su portavoz, Aitor Esteban, uno de los diputados más veteranos en este tipo de debates (será el cuarto en el que participa), ha afirmado que las medidas parecen cosidas a retales, "como si hubiera organizado un 'brainstorming" entre los ministerios.

Ni Esteban ni la portavoz de Bildu, Mertxe Aizpurua, han podido intervenir en el hemiciclo aún (los turnos de palabra se distribuyen entre los grupos de mayor a menor), y el portavoz del PNV se resistía a enseñar sus cartas antes de subir a la tribuna, el miércoles, pero este martes ha querido lanzar dos advertencias. No le ha gustado que Sánchez lance estos anuncios sin avisar, sin sondear siquiera a una de las fuerzas que han apoyado la mayor parte de sus grandes iniciativas, y tampoco que estas medidas puedan vulnerar sus competencias, uno de los puntos más sensibles para el PNV. "Algunas suponen claramente una invasión competencial, con consecuencias en el ámbito económico", alertaba.

Foto: Joan Baldoví y Ana Oramas durante el debate de investidura de Mariano Rajoy, en 2016.  (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Por su parte, la portavoz de Bildu ha celebrado que el Gobierno haya impreso un "cambio de rumbo" que va "en la buena dirección", "en consonancia", decía, con lo que su grupo reclama al Ejecutivo. Aizpurua ve positivos los nuevos impuestos temporales, pero ha reclamado que se conviertan en "impuestos permanentes". Hacen falta, decía, "políticas públicas audaces", para consolidar un "nuevo contrato social". También pedía al Gobierno que "sea ambicioso" y que "no ceda a las presiones".

A su vez, desde Más País, Íñigo Errejón celebraba en Twitter que "por fin" Sánchez marque "un rumbo adecuado", aunque aún estas promesas estén por llegar "a la vida cotidiana". Y, desde el BNG, Néstor Rego criticaba el "déficit histórico" con Galicia en materia de infraestructuras, en referencia a la decisión del Gobierno de bonificar al 100% los abonos en Renfe y cercanías. "El número exacto de personas que se van a beneficiar en Galicia es cero", apostillaba.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el debate sobre el estado de la nación, este martes en el Congreso. (Reuters/Susana Vera)

Esta era, precisamente, la línea escogida por Tomás Guitarte, de Teruel Existe, que criticaba las "menciones mínimas" al proyecto de “cohesión territorial” cuando en la España vaciada tampoco se puede aplicar la bonificación ferroviaria: “No tenemos trenes, no tenemos cercanías”, apuntaba.

A diferencia de Rufián, eso sí, todos hacían estas valoraciones antes de tomar la palabra en el marco del debate, en la tribuna de oradores, y antes de que se conozcan las propuestas de resolución que presentarán este miércoles. Será en las próximas horas cuando afilen sus mensajes.

Pedro Sánchez ha logrado entusiasmar a Unidas Podemos y ha cosechado el aprobado de algunos de sus socios parlamentarios con las medidas que ha anunciado este martes, pero hasta los más favorables, los que admiten el cambio de rumbo del Gobierno y celebran especialmente los impuestos a la banca y a las energéticas, reclaman que estas medidas no sean aplicadas de forma "temporal y excepcional", sino de manera "estructural" y "permanente". Es el caso de Bildu, que han reivindicado sus labor para convencer al Ejecutivo de que este era el camino a seguir.

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