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Miembros del Gobierno emplazaron a Rubiales a verse en persona por miedo a ser grabados
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GRABACIONES CLANDESTINAS AL EJECUTIVO

Miembros del Gobierno emplazaron a Rubiales a verse en persona por miedo a ser grabados

Los audios con Piqué avivaron la desconfianza con el presidente de la RFEF. En Moncloa, ya hay voces que creen que Sánchez tendrá que forzar su salida, y el PP presiona por el silencio del Ejecutivo: "Ya tienen a su Villarejo"

Foto: El presidente de la Real Federación Española de Fútbol. (EFE/Rodrigo Jiménez)
El presidente de la Real Federación Española de Fútbol. (EFE/Rodrigo Jiménez)
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Cuando el escándalo de Pegasus parecía amainar, el Gobierno se ha visto de nuevo envuelto en una trama de espionaje de sus conversaciones. Esta vez no hay dudas sobre el autor. Como ha desvelado El Confidencial, Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, ha grabado sus conversaciones con miembros del Ejecutivo e incluso guardado sus mensajes con "su amigo" Pedro Sánchez. El contenido transciende a lo deportivo y en Moncloa han empezado a sonar las alarmas. Los que han estado cerca de Sánchez y Rubiales aseguran a este diario no sentirse sorprendidos por las informaciones publicadas. "Nunca me fie de él", declara un colaborador que compartió reuniones con ambos. Rubiales ha alardeado siempre de su sintonía con Sánchez y esto ahora es un problema. Las mismas fuentes ponen en duda incluso que la tan cacareada amistad fuese tal.

La estrategia es levantar un muro entre el Gobierno y la Federación Española de Fútbol. En la final de la Copa del Rey en La Cartuja, el presidente excusó asistencia por "problemas de agenda" para evitar una fotografía con Rubiales. El Confidencial ya había publicado sus conversaciones con Gerard Piqué y cómo se gestó el contrato con Arabia Saudí para la Supercopa que ahora investiga la Fiscalía Anticorrupción.

Foto:
Rubiales almacenó conversaciones privadas de WhatsApp con Pedro Sánchez desde 2018
José María Olmo Alejandro Requeijo Ilustración: Laura Martín

Por aquellos días, Rubi, apodo con el que se refiere a él el jugador del Barcelona, telefoneó a miembros del Ejecutivo que, según ha sabido El Confidencial, le emplazaron a reuniones "más tranquilas y en persona". La sospecha de que podían ser grabados ya estaba en el aire y esta semana se ha corroborado. "No iba a hablar con él por teléfono en esas condiciones", justifica uno de los que recibió la llamada del presidente de la Federación Española de Fútbol.

Rubi telefoneó a miembros del Gobierno cuando El Confidencial publicó su pacto con Gerard Piqué sobre la Supercopa

Ha sido precisamente verse en el centro de la polémica lo que ha llevado al Ejecutivo a mover ficha. Hasta que no se han visto implicados, el Consejo Superior de Deportes no ha actuado, pese a la gravedad de los hechos que ahora dirimirán los tribunales. El exministro de Cultura y Deportes, José Guirao, fue grabado por Rubiales durante dos años con la cámara de otro móvil, al igual que sucedió con Irene Lozano cuando fue presidenta del Consejo Superior de Deportes y secretaria de Estado para el Deporte de enero de 2020 a marzo de 2021. Según los archivos de los Supercopa Files, el presidente de este organismo la grabó el día en que los siete componentes del Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) tumbaron por cinco votos a dos la convocatoria de las elecciones de la RFEF en que Rubiales pretendía ser reelegido presidente.

Es precisamente el TAD el que podría acabar marcando el final de la carrera de Rubiales. En el Gobierno, la consigna es esperar al requerimiento que ha hecho el Consejo Superior de Deportes por carta a Rubiales exigiendo explicaciones sobre los audios para "no manchar la imagen de la institución". También miran a la Justicia a la espera de que Anticorrupción mueva ficha para tener una "coartada" que facilite la salida de Rubiales. "Siempre ha ido por libre", lamenta un ex alto cargo de Cultura que le ha tratado.

"Sánchez ya tiene su Villarejo"

En Moncloa, el caso Rubiales ha pasado a ser incómodo y ya hay quien apuesta por que Sánchez acabará forzando que deje su cargo. El círculo se estrecha sobre el máximo responsable del fútbol español, y las últimas informaciones publicadas por este medio alimentan ya la vía de la inhabilitación. Pero el hecho de que el Gobierno haya permanecido inmóvil durante días y desde Moncloa no se haya pronunciado una sola palabra respecto del escándalo ha activado al PP, que ha visto una oportunidad para devolver al Gobierno el "hostigamiento" con los audios de Villarejo, que en su caso afectan a ex altos cargos del partido, como María Dolores de Cospedal o Esperanza Aguirre.

La protagonista del fin de semana es Isabel Díaz Ayuso y su entronización en el PP de Madrid, pero en los pasillos del recinto de Ifema hubo también tiempo para reflexiones sobre el escándalo de Rubiales. En las filas populares, se mueve la teoría de que Sánchez "tiene algo que esconder" por su silencio sobre el caso que ha dejado al presidente de la RFEF en la cuerda floja. "Esto puede ponerle en un conflicto importante. Era su protegido", opina un diputado del PP.

El PP, sobre Rubiales: "Es un impresentable. Lo que ha pasado no solo le inhabilita para dirigir la RFEF, sino hasta su comunidad de vecinos"

El partido que ahora preside Alberto Núñez Feijóo no ha perdido la oportunidad de señalar al Gobierno por haberse visto salpicado por el escándalo. Exigen "soluciones", "explicaciones" y, sobre todo, "contundencia" en la condena respecto a la polémica de Rubiales. "Es un impresentable", se despacha un senador popular. "Lo que ha pasado no solo le inhabilita para dirigir la RFEF, sino hasta para ponerse al frente de su comunidad de vecinos", zanja. En el PP no olvidan cómo el Gobierno 'ejecutó' a la directora del CNI tras el hackeo a algunos terminales del Ejecutivo como pago, dicen, a sus socios independentistas, y aseguran no entender por qué, ante un escándalo "similar", Sánchez aún permanece "paralizado".

Las fuentes consultadas trazan incluso un paralelismo entre las grabaciones a ministros del Ejecutivo y el "acoso" ordenado por Sánchez contra el PP por la publicación de unos audios en el diario 'El País' entre el excomisario Villarejo y la ex secretaria general del PP o la expresidenta de la Comunidad de Madrid. De hecho, Sánchez utilizó esta información contra el PP en la última sesión de control, en la que sacó la "libretita de Bárcenas" para hostigar a los populares. "Es un poco así. Ahora él tiene a su propio Villarejo. Ha intentado hacernos daño utilizando conversaciones grabadas ilegalmente con fines políticos. Y ahora se le puede volver a él en contra", comentan.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y la lider de En Comú Podem, Jessica Albiach. (EFE/Quique García)

El PP ha intensificado su ofensiva parlamentaria para esclarecer el caso Rubiales registrando su comparecencia en el Congreso, así como la del ministro Miquel Iceta y la de José Manuel Franco. Además, ponen el foco directamente en Moncloa y exigen que aclare si recibió o no "presiones" por parte del máximo responsable del fútbol en España. Fuentes populares aseguran que, en lo que dura el procedimiento parlamentario, mantendrán vivo el caso en la Cámara Baja, empezando por el próximo miércoles, en que la bancada del PP sacará a colación el escándalo de Rubiales y su relación con Sánchez en el hemiciclo.

Cuando el escándalo de Pegasus parecía amainar, el Gobierno se ha visto de nuevo envuelto en una trama de espionaje de sus conversaciones. Esta vez no hay dudas sobre el autor. Como ha desvelado El Confidencial, Luis Rubiales, presidente de la Federación Española de Fútbol, ha grabado sus conversaciones con miembros del Ejecutivo e incluso guardado sus mensajes con "su amigo" Pedro Sánchez. El contenido transciende a lo deportivo y en Moncloa han empezado a sonar las alarmas. Los que han estado cerca de Sánchez y Rubiales aseguran a este diario no sentirse sorprendidos por las informaciones publicadas. "Nunca me fie de él", declara un colaborador que compartió reuniones con ambos. Rubiales ha alardeado siempre de su sintonía con Sánchez y esto ahora es un problema. Las mismas fuentes ponen en duda incluso que la tan cacareada amistad fuese tal.

Luis Rubiales