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Rufián mantiene su amenaza a Sánchez: "Pídale el teléfono a Alberto Casero"
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SESIÓN DE CONTROL

Rufián mantiene su amenaza a Sánchez: "Pídale el teléfono a Alberto Casero"

ERC mantiene la incógnita sobre su voto al decreto económico del Gobierno y aboca a una votación de infarto. Sánchez promete "transparencia" y "rendición de cuentas" a sus socios por Pegasus

Foto: El portavoz de ERC, Gabriel Rufián. (EFE/Fernando Villar)
El portavoz de ERC, Gabriel Rufián. (EFE/Fernando Villar)

La sesión de control de este miércoles se esperaba especialmente dura para Pedro Sánchez, arrinconado por sus socios, incluyendo a Unidas Podemos, por el presunto espionaje contra decenas de líderes independentistas, que ha provocado un nuevo cisma entre el Gobierno y las fuerzas independentistas. El decreto económico del Gobierno pende de un hilo a tan solo 24 horas de la votación.

Y, este miércoles, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha mantenido su amenaza por la ausencia de gestos y "explicaciones" por parte del Ejecutivo que ayuden a esclarecer el escándalo Pegasus. "Nuestra apuesta por la palabra, el diálogo y la negociación es granítica. Pero, de momento, pídale el teléfono al señor Casero", ha advertido el líder republicano.

Foto: Gabriel Rufián y Pedro Sánchez se ríen en el Congreso tras el lapsus "imperdonable" del presidente

Hacía alusión Rufián a la ajustada votación de la reforma laboral, donde el Gobierno sudó para sacar adelante un proyecto que vio la luz solo por la equivocación de un diputado del PP. "La pregunta no es si se ha espiado. La pregunta es si ustedes lo ordenaron. Si lo ordenaron es terriblemente grave. Pero, si no lo ordenaron, es aún más grave, porque significa que no han limpiado sus cloacas", se desahogaba el diputado de ERC, cuya formación, con el respaldo de Unidas Podemos y de otras fuerzas como la CUP, Bildu, Junts, el BNG, Más País o Compromís han pedido una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados para "depurar responsabilidades", con el foco puesto en la ministra de Defensa, Margarita Robles.

Foto: La ministra de Defensa, Margarita Robles. (EFE/Zipi)

El presidente del Gobierno no ha entrado a valorar esa posibilidad, aunque sí ha tratado de mostrar un tono conciliador y no frentista con ERC, consciente de lo que se juega en la votación de este jueves. Sánchez se ha comprometido a "esclarecer todos los hechos" con "transparencia, rendición de cuentas y legalidad", y se ha mostrado dispuesto a "reconstruir" la confianza con las fuerzas independentistas aunque, al menos públicamente, no ha ofrecido nuevos gestos al bloque independentista en esta cuestión.

El jefe del Ejecutivo, que ha sufrido un "lapsus imperdonable" tras llamar Abascal a Rufián, ha reconocido veladamente que el desbloqueo exprés de la comisión de secretos ha sido un gesto del Gobierno con las fuerzas damnificadas por el presunto espionaje, y se ha comprometido a "desclasificar" las actuaciones bajo lupa del independentismo si así lo requieren los tribunales. Con todo, Sánchez ha defendido abiertamente la actuación del CNI y, por ende, la de su ministra de Defensa, Margarita Robles. "Todo lo que ha hecho ha sido ateniéndose escrupulosamente a la ley", concluía.

Un día más, Robles se ha convertido en el saco de boxeo del independentismo. Si Rufián ha interpelado directamente a Sánchez, Junts, la CUP y el PNV han cargado duramente contra la titular de Defensa, que ha respondido a las embestidas de los socios habituales del Ejecutivo pidiendo "pruebas" sobre las presuntas actuaciones ilegales. "¿Qué debe hacer un Estado cuando alguien vulnera la Constitución, declara la independencia, corta las vías públicas o realiza desórdenes públicos?", contraatacaba Robles.

El Gobierno pide el apoyo del PP

El Gobierno se ve abocado, de nuevo, a una votación de infarto. El PSOE es consciente de que ERC puede cumplir su 'vendetta' este jueves por el escándalo de Pegasus, y comienza a mirar a su derecha para tratar de atraer a la abstención tanto a PP como a Ciudadanos, que aún no han definido el sentido de su voto, consciente de que pueden salvar el texto si tanto ERC como Bildu terminan yéndose al no. Por ese motivo, Sánchez ha pedido el voto "formalmente" este miércoles al PP, que, de momento, se mueve entre el voto en contra y la abstención.

Sin embargo, el jefe del Ejecutivo no ha entrado a valorar las propuestas económicas del PP, condición que pone Alberto Núñez Feijóo para avalar el decreto 'anticrisis' del Gobierno. "No sé si lo que proponen es magia o trampa", ha aseverado Sánchez, rechazando de nuevo toda posibilidad de ejecutar rebajas fiscales y "recortar el estado del bienestar. "Le quedan 24 horas", respondía la portavoz parlamentaria de los populares y nueva secretaria general de Génova. "Hay margen para aplicar más medidas que las que propone en su real decreto", ofrecía.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo. (EFE/Chema Moya) Opinión

El PP mantendrá hasta el final el secreto sobre su votación al plan contra la guerra de Sánchez, a la espera de algún movimiento del Ejecutivo que les satisfaga lo suficiente como para modular un posible voto en contra. "Están a tiempo de elegir", subrayaba Gamarra en la sesión de control. El primer partido de la oposición contempla la posibilidad de pactar fórmulas para aplicar al menos algunas de sus recetas económicas 'a posteriori', pero priman la urgencia y, sobre todo, un compromiso explícito por parte del Gobierno.

La sesión de control de este miércoles se esperaba especialmente dura para Pedro Sánchez, arrinconado por sus socios, incluyendo a Unidas Podemos, por el presunto espionaje contra decenas de líderes independentistas, que ha provocado un nuevo cisma entre el Gobierno y las fuerzas independentistas. El decreto económico del Gobierno pende de un hilo a tan solo 24 horas de la votación.

Pedro Sánchez Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Partido Popular (PP)