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Pablo Iglesias, de vicepresidente a 'podcaster' feliz
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CRÓNICA

Pablo Iglesias, de vicepresidente a 'podcaster' feliz

Era la presentación de un libro, pero pareció una hora larga de diván con el psicólogo en la que aprovechas para recordar el daño que te han hecho tus ex y lo mucho que quieres a tus amigos

Foto: El exvicepresidente del Gobierno y exsecretario general de Podemos Pablo Iglesias, durante la presentación de su libro 'Verdades a la cara'. (EFE/Juanjo Martín)
El exvicepresidente del Gobierno y exsecretario general de Podemos Pablo Iglesias, durante la presentación de su libro 'Verdades a la cara'. (EFE/Juanjo Martín)
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A Pablo Iglesias le ha pasado lo contrario que a los deportistas profesionales, ha adelgazado en vez de engordar tras su retirada profesional. Y está feliz. Y se siente libre. Y se cisca en varios periodistas y también alaba a otros nombres propios del oficio, que esta vez acudieron como invitados ilustres y no como escribidores con libreta en mano. Una se congratula de no estar en ninguna de las dos listas, para qué vamos a engañarnos. Era la presentación de un libro, pero pareció una hora larga de diván con el psicólogo en la que aprovechas para recordar el daño que te han hecho tus ex y lo mucho que quieres a tus amigos.

El libro, por cierto, se llama ‘ Verdades a la cara’ y está editado por Navona, empresa editora encabezada por Jaume Roures. Ese hombre al que algunos no califican precisamente como buena persona y tampoco como buen pagador.

placeholder (De der a izq) La ministra de derechos Sociales, Ione Belarra; la ministra de Igualdad, Irene Montero, y el ministro de Consumo, Alberto Garzón. (EFE/ Juanjo Martín)
(De der a izq) La ministra de derechos Sociales, Ione Belarra; la ministra de Igualdad, Irene Montero, y el ministro de Consumo, Alberto Garzón. (EFE/ Juanjo Martín)

A la presentación acudieron un montón de nombres de Podemos. Irene Montero, Ione Belarra, Pablo Echenique, Victoria Rosell, Isabel Serra y Julio Rodríguez, que va camino de convertirse en el Padre Ángel de las presentaciones de libros. No se pierde ni una.

Me gustó el Pablo al que se le quiebra la voz cuando habla del ataque a su familia, que no son solo su pareja y sus hijos. También son su padre y su madre. Imposible no empatizar con eso y cuando dice que “los hijos te hacen vulnerable”. Porque el acoso al que se han visto sometidos es atroz, inaceptable, condenable. Por parte de muchos periodistas que hace tiempo que dejaron de serlo. Él sabe los nombres como los sé yo, pero no vamos a darle más foco y victimismo que ya de por sí desean.

“Para escribir hay que tener ganas y que te paguen”. Claro, como cualquiera. En el catálogo de Iglesias hay un poco de todo, cierta chulería, un poco de Pablospaining y también cursilería, pero sigue siendo brillante al explicar las cosas y es poco amigo de las ambigüedades. Como cuando dice que ser de Podemos no sale gratis, al igual que ser independentista vasco o catalán. Hombre, a eso habría que darle una vuelta o repasar, ahora que eres freelance o “podcaster”, la hemeroteca de algunos medios vinculados con ambos independentismos. Casi nada sale gratis hoy, estimado Pablo.

placeholder Pablo Iglesias (i) y el periodista Aitor Riveiro (d. (EFE/Juanjo Martín)
Pablo Iglesias (i) y el periodista Aitor Riveiro (d. (EFE/Juanjo Martín)

Llamó valiente a Ione Belarra y dijo que el gobierno de coalición “es gracias a esa señora” que se llama Irene Montero y es ministra de Igualdad. Ésa que, también según él, renunció a la vicepresidencia por respeto a sus tres millones de votantes y que despierta más fake news que odios. Esto último también lo digo yo.

Repasó también los logros conseguidos por el partido que fundó hace ocho años. El ingreso Mínimo Vital que salió adelante por la cabezonería de Nacho Álvarez a pesar de la oposición del ministro José Luis Escrivá. La subida del SMI a pesar de la negativa de Garamendi gracias a la capacidad negociadora de Yolanda Díaz.

La ministra de Trabajo, por cierto, no estaba.

“Era siendo feliz siendo director de La Tuerka y ahora siendo director de La Base”, dijo. Y Pablo, yo sí te creo.

“Como ya no estoy en política puedo decir lo que me dé la gana”, dijo también. Y los periodistas, estimado Pablo, también.

A Pablo Iglesias le ha pasado lo contrario que a los deportistas profesionales, ha adelgazado en vez de engordar tras su retirada profesional. Y está feliz. Y se siente libre. Y se cisca en varios periodistas y también alaba a otros nombres propios del oficio, que esta vez acudieron como invitados ilustres y no como escribidores con libreta en mano. Una se congratula de no estar en ninguna de las dos listas, para qué vamos a engañarnos. Era la presentación de un libro, pero pareció una hora larga de diván con el psicólogo en la que aprovechas para recordar el daño que te han hecho tus ex y lo mucho que quieres a tus amigos.

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