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Albares une a todo el Congreso, de Bildu a Vox, para censurar el giro sobre el Sáhara
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COMPARECENCIA DEL MINISTRO DE EXTERIORES

Albares une a todo el Congreso, de Bildu a Vox, para censurar el giro sobre el Sáhara

El ministro de Exteriores ha hablado este miércoles con su homólogo marroquí para avanzar en la "normalización completa de las conexiones marítimas"

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas a su llegada a la visita que ha realizado este miércoles. (EFE/LA MONCLOA Fernando Calvo)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es recibido por el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas a su llegada a la visita que ha realizado este miércoles. (EFE/LA MONCLOA Fernando Calvo)

Imagen inédita en el Congreso. Todos los grupos parlamentarios, a excepción de los socialistas, unidos bajo una posición común y en contra del Gobierno. De Vox a ERC, pasando por el PP y los socios de Gobierno del PSOE. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que este miércoles ha intentado dar explicaciones en el Congreso sobre el giro de España en su posición sobre el Sáhara Occidental, aceptando el planteamiento de Marruecos, no solo no ha convencido, sino que hasta ha cabreado. El siempre comedido portavoz del PNV, Aitor Esteban, estuvo a punto de ser expulsado, al ser llamado dos veces al orden. Más imágenes inéditas: Vox respaldando la petición de ERC para que se votase a mano alzada la posición defendida por el Ejecutivo para visibilizar la unidad de todos los grupos contra el Ejecutivo.

"Cuando vaya a Rabat recuerde que no tiene el respaldo de este Parlamento", concluía ya el portavoz del PNV, Aitor Esteban, tras su primera intervención. Una sentencia que replicaron otros portavoces, como la de ERC, Marta Rosique. Ni el fondo del acuerdo con Marruecos, ni las formas a la hora de cerrarlo, ni menos todavía las posibles consecuencias, por la crisis diplomática provocada con Algeria, han gustado a los grupos políticos. El Ejecutivo está solo en esta decisión y las explicaciones de Albares no han servido para recabar apoyos. Más bien al contrario. El portavoz de Bildu en la comisión de Exteriores, Jon Iñarritu, ironizaba que quien iba a la contra era el PSOE, dado el consenso entre el resto de representantes políticos.

El portavoz de Unidas Podemos, Gerardo Pisarello, hacía referencia también a dirigentes y militantes del PSOE que se han desmarcado de este giro histórico en política exterior para argumentar que no todo el mundo puede estar equivocado y solo el Ejecutivo en lo cierto: "Algo no se ha hecho bien", replicaba para advertir que el Gobierno perderá su autoridad a la hora de defender la autoridad internacional al contravenir las resoluciones de la ONU sobre el conflicto en el Sáhara Occidental.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha hablado este miércoles con su homólogo marroquí para avanzar en la "normalización completa de las conexiones marítimas". El próximo 1 de abril viajará a Rabat para cerrar este acuerdo y comenzar a diseñar también el operativo de la Operación Paso del Estrecho, según ha avanzado el titular de Exteriores en su comparecencia en el Congreso para dar cuenta sobre el giro histórico de España al aceptar el plan de Marruecos para la autonomía del Sáhara Occidental. Una de las principales contrapartidas, según la agenda acordada entre ambos países, es la reapertura de las fronteras de Ceuta y Melilla, que lleva cerrada desde casi el inicio de la pandemia, para restablecer "de forma controlada" la circulación de personas y bienes. Los acuerdos serán ratificados en un viaje posterior del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Albares ha vuelto a referirse al acuerdo alcanzado con Marruecos, para cerrar la crisis diplomática, como "el comienzo de una nueva etapa" sobre la que se desarrollará "una hoja de ruta clara y ambiciosa, en beneficio de la integridad territorial y soberanía de España, de nuestra estabilidad y prosperidad". La nueva etapa en las relaciones entre ambos países, que han tenido como primera consecuencia la vuelta a Madrid de su embajadora, Karima Benyaich, permitirá según Albares reforzar la seguridad de las fronteras de Ceuta y Melilla, así como las marítimas de Canarias.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (EFE)

Otro de los puntos en los que ha puesto el foco es la cooperación para el control de los flujos migratorios y la lucha contra la trata de personas, garantizar la cooperación en materia antiterrorista, restablecer la normalidad en la circulación de personas y mercancías, y garantizar el funcionamiento de todos los mecanismos de cooperación bilateral, "evitando acciones unilaterales".

Sánchez ya viajó este mediodía a Ceuta, donde reconoció que el control de Marruecos sobre el pueblo saharaui permite la construcción de una "relación mucho más sólida" con el país vecino que, además, "garantiza la integridad territorial de ambos países". "Para garantizar la estabilidad y prosperidad de nuestros dos países es indispensable que no se produzcan nuevos desencuentros", subrayó Albares frente a los portavoces de exteriores de los grupos parlamentarios que han arremetido tanto por las formas como por el fondo de este acuerdo. Frente a ello, el Gobierno insiste en que España considera la propuesta marroquí de "autonomía" para el Sáhara como "la base más seria, realista y creíble para resolver esta cuestión". Una propuesta, dicen, que estaría dentro del marco de Naciones Unidas.

Los lazos que unen a España y Marruecos, según ha resaltado Albares, "son de seguridad y estabilidad, económicos y son también humanos", avanzando que se reforzará en la cooperación entre los ministerios del Interior y las Fuerzas de Seguridad de Marruecos en materia de narcotráfico, tráfico de personas, lucha contra el terrorismo y contra el crimen organizado nos han permitido mantener la seguridad de los españoles.

Foto: La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, durante la rueda de prensa ofrecida tras la reunión del Consejo de Ministros, este martes en el Palacio de la Moncloa. (EFE/Emilio Naranjo)

El Ejecutivo sigue negando que la cesión a los planes de Marruecos sobre el Sáhara Occidental supongan un giro histórico en política exterior. Un argumento que contrasta con la afirmación de que se ponga fin a la crisis diplomática. Según el argumentario de los socialistas, la aceptación de la autonomía del Sáhara "ha sido la postura de España desde 2008, con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente del Gobierno". "En las declaraciones de las Reuniones de Alto Nivel España-Marruecos de 2008, 2012 y 2015 se habla expresamente de que, 'España saluda los esfuerzos serios y creíbles de Marruecos", se defienden, obviando que Zapatero en 2008 respaldó la propuesta como una más, pero sin conceder que fuese la mejor solución.

El argumentario hace hincapié en que el Gobierno mantendrá su compromiso de cooperación con la población saharaui y refugiada. Un "firme compromiso con la población saharaui refugiada" que se manifestaría "en el apoyo sostenido y continuado de proyectos esenciales y estratégicos en los sectores de seguridad alimentaria y nutrición, y salud". Así, se destaca que, en el último año, "la financiación de la AECID a los campamentos de población refugiada saharaui supuso 7,7 millones de euros (frente a los 5,5 millones de euros de 2020 y 2019)", focalizándose en seguridad alimentaria y nutrición, y salud. En la próxima estrategia de contexto 2022-2023 se explica que "se prevé incorporar la educación en emergencias, dadas las carencias en educación y la cronificación de la crisis".

Sobre la reacción de Argelia, que ha llamado a consultas a su embajador en Madrid, el Ejecutivo espera que la relación siga "basada en el respeto" y que no implique como respuesta un corte de suministro, en un contexto energético delicado, al calificar como un socio serio a este país. "Argelia es un socio sólido, estratégico y prioritario, también fiable como suministrador de energía", explicaba este martes la portavoz Isabel Rodríguez. Asimismo, subrayó que el acuerdo con Marruecos se circunscribe a las relaciones bilaterales entre ambos países para negar que afecte a las relaciones con terceros países.

La decisión de poner fin a 47 años de neutralidad en el conflicto de la que fue colonia de España hasta 1975 ha tenido como consecuencia inmediata el regreso de la embajadora marroquí a España, Karima Benyaich, y ha unido a todos los grupos del Congreso para reclamar explicaciones. El presidente del Gobierno resiste a la presión y no protagonizará un pleno monográfico para explicar en sede parlamentaria el giro copernicano de España respecto al conflicto del Sáhara.

Imagen inédita en el Congreso. Todos los grupos parlamentarios, a excepción de los socialistas, unidos bajo una posición común y en contra del Gobierno. De Vox a ERC, pasando por el PP y los socios de Gobierno del PSOE. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, que este miércoles ha intentado dar explicaciones en el Congreso sobre el giro de España en su posición sobre el Sáhara Occidental, aceptando el planteamiento de Marruecos, no solo no ha convencido, sino que hasta ha cabreado. El siempre comedido portavoz del PNV, Aitor Esteban, estuvo a punto de ser expulsado, al ser llamado dos veces al orden. Más imágenes inéditas: Vox respaldando la petición de ERC para que se votase a mano alzada la posición defendida por el Ejecutivo para visibilizar la unidad de todos los grupos contra el Ejecutivo.

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