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Los 'señalados' de Ayuso tras el fin de la era Casado
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NUEVA ETAPA EN EL PP

Los 'señalados' de Ayuso tras el fin de la era Casado

Los consejeros y diputados en la Asamblea de Madrid afines a la dirección saliente de Génova se tambalean por la guerra del PP y el comienzo de la etapa de Feijóo al frente del partido

Foto: Fotografía: Alberto Ortega/Europa Press
Fotografía: Alberto Ortega/Europa Press
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Eran las 9:14 de la mañana del 18 de febrero. El servicio de prensa de la Comunidad de Madrid informaba a los periodistas de que tres consejeros de Isabel Díaz Ayuso comparecerían en la Puerta del Sol a partir de las 12:30 para explicar los detalles del polémico contrato sanitario vinculado al hermano de la presidenta madrileña, cuya investigación por parte de Génova había desatado una crisis política sin precedentes en el PP. Ayuso citó al titular de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero; al de Economía y Hacienda, Javier Fernández-Lasquetty, y al de Presidencia y Justicia, Enrique López. Pero este último se cayó a última hora. No salió a defender a la dirigente madrileña del fuego amigo procedente de la séptima planta de Génova. Quedó como uno de los nombres marcados por esta guerra fratricida, pero no el único. En la lista figuran también Carlos Izquierdo, consejero de Administración Local y Digitalización, y David Pérez, responsable de Transportes e Infraestructuras, y otros diputados conocidos en la Asamblea de Madrid como Marimar Blanco, Diego Sanjuanbenito o Ana Camins.

López fue el primer consejero en abrir una grieta en el equipo de gobierno de Isabel Díaz Ayuso en plena contienda con Pablo Casado, hoy presidente saliente del Partido Popular. El titular de Presidencia y Justicia, vinculado a Génova, rechazó comparecer en Sol para defender la ejemplaridad de la líder madrileña, aunque justificó su ausencia por su participación en un acto con el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que, sin embargo, no estaba en agenda. Su ausencia en un momento tan clave generó malestar en el equipo de la presidenta regional y le arrastró irremediablemente al bando de los 'señalados'.

Foto: Juanma Moreno Bonilla saluda a Alberto Núñez Feijóo en Sevilla. (María José López/Getty Images)

El consejero de Presidencia, Justicia e Interior compaginaba desde principios de 2020 su cargo en Madrid con un puesto en la estructura nacional del partido, como máximo responsable de Justicia y Administraciones Públicas. López se convirtió en nexo entre Casado y Ayuso y, cuando estalló la guerra, el juez quedó atrapado entre dos mares. "No nos pueden hacer elegir entre papá o mamá", manifestaban en su entorno.

Cuando Génova y Sol abrieron fuego, el consejero trató de quedarse en terreno neutral. No traicionó a Casado, pero sí reafirmó públicamente su compromiso con Ayuso. "Me siento muy orgulloso de seguir contando con la confianza que depositó en mí", manifestó el pasado lunes, justo antes de que comenzase la rebelión de los afines a Casado contra su líder. Su "solvencia" como jurista y político al margen de "filias políticas" le ha hecho ganarse un hueco en el equipo de Ayuso, suscriben sus allegados, pero ello no evita que tanto en la Puerta del Sol como distintas fuentes del PP de Madrid admitan que el fin de la era Casado ha "marcado" al dirigente.

placeholder El consejero de Presidencia, Enrique López, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)
El consejero de Presidencia, Enrique López, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (EFE)

En el diagnóstico coinciden tanto afines a la madrileña como leales a Casado que permanecen en la organización popular. "Ayuso es muy vengativa", señalan en el sector más crítico a la dirigente. "Quien no le ríe las gracias queda automáticamente señalado", censuran. Enrique López, sin embargo, no es el único dirigente cuestionado. Las fuentes consultadas coinciden en señalar a dos consejeros más del equipo de Ayuso que estarían en la cuerda floja en caso de que la madrileña decida ejecutar cambios en su Consejo de Gobierno: los mencionados Carlos Izquierdo y David Pérez.

El primero llegó a la Puerta del Sol después de dirigir la campaña de Ayuso para las elecciones madrileñas del 4 de mayo junto a Alfonso Serrano, fiel escudero de la madrileña. Su trabajo fue premiado con su inclusión en el Consejo de Gobierno por medio de una consejería de nueva creación, pero su perfil se mira ahora con lupa por sus vínculos con casadistas declarados, como Pío García Escudero y Ana Camins. En el entorno del responsable de Administración Local, no obstante, suscriben que su lealtad a Ayuso es "total" y que cuenta con el "respaldo absoluto" de la dirigente para seguir con sus funciones.

placeholder La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el consejero de Administración Local y Digitalización, Carlos Izquierdo. (EFE)
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el consejero de Administración Local y Digitalización, Carlos Izquierdo. (EFE)

Tanto Izquierdo como Pérez forman parte del comité ejecutivo del PP de Madrid, uno como vicesecretario de Organización y otro como responsable de Territorial. Hasta que dimitió de todos sus cargos en el partido por el escándalo de espionaje contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Ángel Carromero también movía sus hilos en la organización madrileña, como responsable del comité electoral. Se trata de un órgano actualmente controlado en su totalidad por Génova, pero Ayuso pretende asaltarlo tan pronto como se convoque el congreso en la región. En la Puerta del Sol confían en que, con la apertura de la era Feijóo, el gallego deje las manos libres a la presidenta de la comunidad para hacerse con las riendas del PP de Madrid y diseñar sus propios equipos.

De Ana Camins a Marimar Blanco

Pero la lista de 'señalados' en Madrid es más larga. En ella se encuentran diferentes diputados y senadores que, hasta la fecha, eran personas de la máxima confianza de Pablo Casado y Teodoro García Egea, circunstancia que ahora podría hacerles caer de sus puestos cuando toque diseñar las próximas listas electorales. García Escudero y Camins son dos de los dirigentes que estuvieron al lado de Génova casi hasta el final. Los dos se pusieron al frente del PP de Madrid tras la salida de Cristina Cifuentes en 2018, y los dos ocupan un escaño en la Asamblea de Madrid y son senadores por designación autonómica.

placeholder El presidente del PP, Pablo Casado, y la secretaria general del PP de Madrid, Ana Camins. (EFE)
El presidente del PP, Pablo Casado, y la secretaria general del PP de Madrid, Ana Camins. (EFE)

La dirección nacional planteó el nombre de Camins cuando, en plena batalla por el control del partido en Madrid, la dirección nacional abrió la posibilidad de proyectar una tercera vía en el órgano para evitar una confrontación de los dos grandes poderes de Madrid: José Luis Martínez-Almeida e Isabel Díaz Ayuso. El primero, entonces portavoz nacional, vio con buenos ojos esa salida. Y la segunda decidió dar una batalla que ha terminado con Casado despidiéndose de Génova. Pío García Escudero, por su parte, se mantuvo fiel a la cúpula en la crisis interna hasta la noche del 23-F, cuando se rindió al criterio mayoritario de los barones autonómicos y, como todos, abrazó la vía Feijóo para tratar de recomponer a los populares.

Las fuentes consultadas incluyen a Marimar Blanco como otro de los perfiles políticos que han quedado en entredicho en la Comunidad de Madrid tras la caída de Casado. El todavía presidente del PP confió en la presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco para distintas responsabilidades. Forma parte tanto del comité ejecutivo como del organigrama del PP de Madrid, donde es responsable de Estudios y Programas. La política vasca se quedó sin escaño en las últimas elecciones generales y fue recolocada en 2020 en el área de Vivienda del Ayuntamiento de Madrid. En 2021, concurrió como número 16 en las listas de Ayuso.

placeholder El presidente del PP, Pablo Casado, y la diputada en la Asamblea de Madrid Marimar Blanco. (EFE)
El presidente del PP, Pablo Casado, y la diputada en la Asamblea de Madrid Marimar Blanco. (EFE)

En mayo del año pasado, Casado decidió ejecutar una remodelación de su equipo y sustituyó a Pablo Hispán por Diego Sanjuanbenito como jefe de gabinete. El dirigente, que ocupó diferentes cargos en el PP municipal y autonómico, ocupó el número 18 en las listas de Isabel Díaz Ayuso el 4-M, pero creció políticamente junto al líder de los populares desde Nuevas Generaciones. Las fuentes consultadas señalan otros nombres de la confianza de Casado, como el de la abulense Ana Collado Jiménez, exasesora de José María Aznar y Mariano Rajoy; Eduardo Raboso, portavoz de Sanidad en el Senado y miembro del comité ejecutivo del PP de Madrid, o la expresidenta del PP catalán Alicia Sánchez-Camacho. Son algunas de las víctimas colaterales de una crisis sin precedentes, que ha terminado con un partido roto y con un líder caído.

Eran las 9:14 de la mañana del 18 de febrero. El servicio de prensa de la Comunidad de Madrid informaba a los periodistas de que tres consejeros de Isabel Díaz Ayuso comparecerían en la Puerta del Sol a partir de las 12:30 para explicar los detalles del polémico contrato sanitario vinculado al hermano de la presidenta madrileña, cuya investigación por parte de Génova había desatado una crisis política sin precedentes en el PP. Ayuso citó al titular de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero; al de Economía y Hacienda, Javier Fernández-Lasquetty, y al de Presidencia y Justicia, Enrique López. Pero este último se cayó a última hora. No salió a defender a la dirigente madrileña del fuego amigo procedente de la séptima planta de Génova. Quedó como uno de los nombres marcados por esta guerra fratricida, pero no el único. En la lista figuran también Carlos Izquierdo, consejero de Administración Local y Digitalización, y David Pérez, responsable de Transportes e Infraestructuras, y otros diputados conocidos en la Asamblea de Madrid como Marimar Blanco, Diego Sanjuanbenito o Ana Camins.

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