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Vox recoge su siembra en Castilla y León: tanto en la ciudad como en el mundo rural
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Crecimiento generalizado

Vox recoge su siembra en Castilla y León: tanto en la ciudad como en el mundo rural

El partido de Abascal, que ya habla de una vicepresidencia, ha crecido 12 puntos de media en todos los municipios y mejora el 16,8% que obtuvo en las elecciones generales de 2019 en la región, su techo hasta ahora

Foto: García-Gallardo y Abascal, tras los resultados del 13-F. (EFE/Pablo Requejo)
García-Gallardo y Abascal, tras los resultados del 13-F. (EFE/Pablo Requejo)

'Siembra' ha sido el mensaje de Vox durante la campaña en Castilla y León. Un juego de palabras que combina un guiño al campo, señalado como una de las claves en estas elecciones, con la recogida de los resultados que están por venir. La primera cosecha en España ha sido este 13-F, con la primera oportunidad del partido de entrar en un Gobierno autonómico, de sobra confirmada. La formación de Santiago Abascal ha superado sus propias expectativas y ha pasado de uno a 13 procuradores en las Cortes, sostenida por un ascenso generalizado en toda la región, tanto en grandes ciudades como en el mundo rural.

La comparativa entre 2019 y 2022 muestra un crecimiento notable y sin condiciones en las nueve provincias y prácticamente en todos los municipios, con un mapa de un verde cada vez más oscuro. Su expansión apenas ha encontrado fisuras y la candidatura encabezada por Juan García-Gallardo ha crecido una media de 12 puntos en cada localidad. El partido siempre tuvo claro que sus aspiraciones eran mucho mayores que los cuatro escaños que le dio el CIS de Tezanos en su primer barómetro, pero también es cierto que al inicio de la campaña consideraban que 10 representantes (uno por provincia y dos en Valladolid) ya serían un éxito.

Pero los 13 procuradores han rebasado cualquier quiniela o cábala. Finalmente, han logrado tres en Valladolid, dos en León, Burgos y Salamanca, uno en Palencia, Zamora, Ávila y Segovia y ninguno en Soria. Esta última provincia es la única excepción dentro del éxito, con un auge de poco más de cuatro puntos respecto a los comicios de 2019. En el resto, el ascenso baila en torno a los 10 puntos, que suben hasta los 13 en Zamora. No obstante, en ningún caso es primera fuerza.

Foto: Alfonso Fernández Mañueco. (EFE/J. Casares)

La referencia para Vox, con un solo procurador en las autonómicas de hace casi tres años, eran las elecciones generales de noviembre de ese mismo año. Entonces, Santiago Abascal acaparó el 17% de los votos, un resultado que el resto de partidos (especialmente el PP) no consideraba extrapolable al cambiar el voto en función de las circunstancias y el candidato. Sobre todo porque García-Gallardo, un treintañero sin experiencia en la política, era un completo desconocido. Los comicios del 4-M en Madrid eran otra prueba de que la comparación no daba lugar. Si Abascal sacó un 18,5% de los votos, Rocío Monasterio no llego al 10%.

Pero nada más lejos de la realidad. Castilla y León ha roto el techo de Vox en todos los aspectos y tiene claro que está en condiciones de elevar aún más su pulso con el PP, aunque no lo ha superado en ninguna provincia o capital. Su optimismo tiene que ver con los números, pero también por haber superado una barrera simbólica. La formación ha rebasado ese 17% de noviembre de 2019, rozando ahora el 18%. Eso ha terminado por convencer a la dirección nacional de forzar su entrada en el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco, que aunque evitará este extremo les necesita para revalidar su mandato. Si bien desde la formación especularon en un principio con que podrían repetir un apoyo externo, como en la Comunidad de Madrid o Andalucía, los resultados han decantado la balanza. "¡Qué cara de vicepresidente se le está poniendo a Juan García-Gallardo!", dijo anoche Abascal, exultante ante una masa entregada, frente al hotel donde siguieron la noche electoral en Valladolid.

Vicepresidencia

La vicepresidencia parece el primer objetivo de Vox, aunque aún no han dado más pista que esa y su compromiso de que las "reivindicaciones legítimas" de las plataformas de la España Vaciada y otros partidos provincialistas serán planteadas en la futura negociación con Mañueco. "Vox tiene el derecho y el deber de formar Gobierno en Castilla y León", añadió Abascal ante su público y junto a otros dirigentes.

El triunfo de García-Gallardo ha sido generalizado en toda Castilla y León, estable y sin grandes variaciones en los porcentajes. No obstante, aunque ligero, ha sido en las ciudades medianas donde ha tenido un mayor impacto y su mensaje ha calado de un modo más significativo. En las localidades entre 5.000 y 10.000 habitantes, Vox se ha disparado por encima del 20% de los votos, mientras que en las grandes, por encima de los 50.000, no ha llegado al 17%. Ese éxito más allá de las principales urbes refleja el peso que ha tenido en el mundo rural, con un 18% en los pueblos por debajo de los 5.000 vecinos.

El crecimiento en algunos de esos municipios ha sido exponencial, desde la provincia de Valladolid a Soria. Así, los de Santiago Abascal han logrado más de la mitad de los votos en localidades como Remiro y Villán de Tordesillas (Valladolid), Navares de las Cuevas (Segovia), Fuentes de Magaña y Torrubia de Soria (Soria), Pozanco (Ávila), Vilatudela (Burgos) y Puertas (Salamanca). El último, además, representa una subida de 45 puntos, la mayor de toda la región. Si en 2019 se conformó con poco más del 7%, en esta ocasión se ha disparado por encima del 52%. En total, Vox ha sido la primera fuerza en 80 municipios.

La resaca de anoche no desviará ni un ápice la hoja de ruta del partido. La dirección nacional, sin perder de vista el contexto nacional y el posible adelanto en Andalucía, se pondrá manos a la obra para exprimir al máximo sus exigencias ante Fernández Mañueco, que insiste en evitar una coalición, pero que ya está advertido desde hace semanas de que no recibirá un apoyo gratuito como sí tuvo Isabel Díaz Ayuso. "Prudencia, sin prisa y sin pausa", insisten.

'Siembra' ha sido el mensaje de Vox durante la campaña en Castilla y León. Un juego de palabras que combina un guiño al campo, señalado como una de las claves en estas elecciones, con la recogida de los resultados que están por venir. La primera cosecha en España ha sido este 13-F, con la primera oportunidad del partido de entrar en un Gobierno autonómico, de sobra confirmada. La formación de Santiago Abascal ha superado sus propias expectativas y ha pasado de uno a 13 procuradores en las Cortes, sostenida por un ascenso generalizado en toda la región, tanto en grandes ciudades como en el mundo rural.

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