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Moncloa abre el abanico: la nueva vía de Cs y PDeCAT para aprobar las leyes económicas
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Buscará la alternancia de pactos hasta 2024

Moncloa abre el abanico: la nueva vía de Cs y PDeCAT para aprobar las leyes económicas

La reforma laboral marca un punto de inflexión y avanza un escenario abierto a la derecha. El PSOE quiere seguir cuidando a sus socios de investidura, pero tiene otras opciones para ganar votaciones en el Congreso

Foto: Sánchez y Díaz en el Congreso. (Juan Medina/Reuters)
Sánchez y Díaz en el Congreso. (Juan Medina/Reuters)
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"En el Congreso hay que sacar adelante las leyes y un Gobierno sin mayoría sigue avanzando; esto es capital". Es la conclusión de Moncloa tras la suma que sale de la convalidación de la reforma laboral. La ley estrella de Yolanda Díaz ha sido aprobada, sin tocar una sola coma y con, no sin susto y polémica, una ecuación inédita con Cs y el PDeCAT. En el gabinete de Pedro Sánchez hay satisfacción por lo ocurrido en el Congreso este jueves, por haber sabido recurrir a la geometría variable en un momento decisivo, sensación que contrasta con la que recorre las filas de Unidas Podemos por la traumática crisis con sus socios, especialmente con ERC. Es un punto de inflexión porque el abanico de pactos es desde ahora diferente.

Sánchez se ve ganador de la dura batalla de la reforma laboral. Han sido nueve meses de intensa pugna, primero en el seno de la coalición y más tarde en el Parlamento, que arrojan un escenario favorable para el PSOE y de difícil digestión política para Yolanda Díaz y UP. Favorable porque los socialistas tienen ahora a su disposición una amalgama de partidos para continuar avanzando legislativamente. "Hay mucho por hacer en los dos años que quedan por delante en la legislatura", proclaman desde Moncloa.

Hay un pacto de Gobierno que se debería cumplir en su literalidad y un Plan de Recuperación del que dependen los fondos europeos. Ese es el marco pero, entre medias, hay matices. Y es ahí donde quiere moverse el PSOE. La mayoría alternativa de la reforma laboral arroja a Moncloa nuevas posibilidades a la derecha y, a su vez, ofrece a Sánchez un proyecto de centralidad que lleva buscando, infructuosamente hasta ahora, desde los Presupuestos de 2021. Cs y el PDeCAT ofrecen alternativas diferentes de cara al actual reinicio del mandato en la segunda mitad de la legislatura y nuevas posibilidades para convalidar las reformas económicas comprometidas con Bruselas. Las opciones se multiplican con la entrada de los naranjas y los posconvergentes y en Moncloa no quieren renunciar a ello. Todo ello sin renunciar al bloque de izquierda porque, como dicen en el Gobierno, el momento político exige amplitud de miras. El plan normativo del Ejecutivo contempla normas de diversos colores y ambiciones.

Foto: Pedro Sánchez, Nadia Calviño y Yolanda Díaz. (Reuters/Juan Medina) Opinión

En el terreno económico, esencial en la segunda mitad de la legislatura, la irrupción de Ciudadanos, que este jueves se mostraba encantado con su voto favorable a la reforma laboral, y el PDeCAT en la ecuación, ofrece a los socialistas trece nuevos votos que, sumados a los seis del PNV -a quien Moncloa va a seguir cuidando como demuestra el almuerzo de este viernes de la vicepresidenta Nadia Calviño con el lehendakari, Iñigo Urkullu, precisamente para abordar la gestión de los fondos europeos-, se presentan como otra alternativa de cara a reformas importantes que vienen. Por ejemplo, para negociar y sacar adelante la concreción de la ampliación del periodo de cómputo de las pensiones, medida comprometida con Bruselas y que tiene que estar publicada en el BOE antes de final de este año. Otro compromiso con la Comisión que adquiere una dimensión diferente con la mayoría alternativa a la izquierda es el relativo al plan de peajes en autovías. El Gobierno tiene que tener diseñado el proyecto de pago en carreteras este trimestre y lo debe tener implantado antes de final de legislatura.

La reforma fiscal es otro hito para el que el PSOE podría recurrir, siempre que respete el compromiso sellado en el pacto de Gobierno, a otras fuerzas alternativas a ERC y EH Bildu. El comité de expertos de Hacienda está ultimando el informe sobre el que el Ministerio de María Jesús Montero elaborará su proyecto y, a partir de ahí, entrará un juego la suma de apoyos para poder aprobar una reforma comprometida también con la UE y de la que dependen los fondos europeos. El escenario que se dibuja con este proyecto impositivo podría no ser muy diferente a la foto fija que ha dejado la reforma laboral, con unas izquierdas que consideran el plan como insuficiente y una mayoría alternativa en el horizonte.

La lupa de Europa

La vicepresidenta primera, Nadia Calviño, también tiene en plena tramitación parlamentaria la batería de proyectos de ley empresariales que aprobó el Consejo de Ministros a finales de año: la Ley Crea y Crece, la de Startups o la reforma de la concursal, entre otras. Son planes legislativos del Gobierno que ahora adquieren una nueva dimensión con la mayoría alternativa de la reforma laboral. La Ley Audiovisual, recuerdan desde Economía, ya costó un quebradero de cabeza al Gobierno por las reticencias de ERC y también se encuentra en el Congreso en plena tramitación. Todas las leyes económicas, recuerdan desde Moncloa, están orientadas hacia el Plan de Recuperación y, por tanto, hacia los fondos europeos. Remarcan, además, que los 'hombres de negro' de la Comisión visitan periódicamente el país, y todos los de la UE, para corroborar la evolución de los compromisos adquiridos.

Foto: El diputado del PP Alberto Casero. (Casa América)

La vigilancia de Europa hace que el margen para modificar las reformas del plan de recuperación, incluyendo las demandas de otros grupos parlamentarios, sea muy ajustado. Así se comprobó con la reforma laboral. Los intercambios entre el Gobierno y la Comisión Europea son trimestrales. El propio acuerdo sobre las Disposiciones Operativas del Plan de Recuperación recoge que se podrán celebrar reuniones específicas para monitorizar las reformas concretas u otras cuestiones del Plan de Recuperación que afecten a varios componentes "para garantizar la coherencia en su desarrollo".

La coalición tiene, asimismo, pendientes una batería de leyes de carácter social y ahí el PSOE sigue pensando en los socios que le han acompañado hasta ahora. Separarse en la votación de la reforma laboral no significa que el divorcio esté ya firmado y no tenga solución. La ley trans, por ejemplo, será otra norma que verá la luz este año, tras innumerables avatares. También se reforzará la Ley de Protección Integral contra la Violencia de Género y el Gobierno también ha anunciado caminar hacia la abolición de la prostitución esta legislatura. Ya se están produciendo contactos entre el Ejecutivo y los grupos parlamentarios. En este apartado, también hay previsto alumbrar una ley de trata, para acabar con la explotación sexual; y la transposición de una directiva para conciliar la vida familiar y laboral. La mayoría de estas normas tienen como protagonista al Ministerio de Igualdad de Irene Montero.

El argumentario que circulaba este jueves por el Ejecutivo apuntaba a una situación optimista de cara a la segunda mitad de legislatura, pese al tropezón con la reforma laboral. "El Gobierno de coalición está más fuerte que nunca", apuntan. "Hemos sacado adelante una ley vital con la capacidad de pacto en el Congreso reforzada", pese al susto solucionado por el voto telemático de Alberto Casero. Y todo con diálogo social tras dos décadas, añaden. "El Gobierno ha preservado el acuerdo de los agentes sociales y a partir de ahora la relación con los socios sigue en marcha", aseguran ante las dudas de una confianza quebrada. La relación de ERC con Yolanda Díaz sí supura.

Foto: El presidente de UPN, Javier Esparza. (EFE/Diges)

Suspicacias en UP

Desde Unidas Podemos, en cambio, son menos complacientes con el resultado de la negociación y hasta esperan que sirva para sacar la lección de no volver a buscar vías alternativas al bloque de investidura. “Ha faltado claridad en la estrategia negociadora”. Sobre sus socios, añaden, “esperemos que le vean las orejas al lobo porque se perdió la votación”. Es más, fuentes del grupo parlamentario avisan de cara a las reformas económicas pendientes, como las pensiones o los peajes en las autovías, que si el PSOE quiere impulsar "recortes" no debería iniciar la cuenta con 154 votos, lo que suman ambas fuerzas, tendría que ser con solo con los de los socialistas.

La vicepresidenta segunda, en definitiva, queda desdibujada tras este punto de inflexión por la 'pinza' que le han hecho entre los socialistas y los independentistas de ERC y Bildu. Y el PSOE se sitúa, más cómodo, en un terreno de centralidad mirando a izquierda y derecha, con Sánchez, además, como timonel del barco y poniendo, a día de hoy, el final de legislatura tras la Presidencia española de la UE, en el segundo semestre de 2023.

Foto: Yolanda Díaz y Rufián, en el Congreso. (EFE/Emilio Naranjo)

Los socialistas tienen asegurado el mandato, con unas cuentas prorrogables hasta finales del próximo año, pero no los fondos europeos a los que Sánchez fía la "recuperación justa" y, por tanto, su reelección. Varias de las reformas asociadas, que vigilan los 'hombres de negro', presuponen un mayor encaje con vías alternativas. PNV, Ciudadanos y PDeCAT, más moderados en lo económico, suman los mismos votos que ERC, EH Bildu y BNG. La geometría variable sigue siendo posible, más allá del fiasco con UPN en la reforma laboral. Un apoyo al que se recurrió de forma coyuntural por el rechazo del PNV.

La incógnita tiene más que ver con el papel de los morados, sin incentivos para forzar una ruptura de la coalición, y si como amenazan desde el grupo parlamentario en cuestiones como las pensiones o los peajes se situarían en una situación de bloqueo. De modo preventivo, Sánchez se refería esta semana a las "lecciones de Portugal", en referencia a la mayoría del socialista António Costa y a la caída de las formaciones de izquierda que forzaron un adelanto electoral al no apoyar sus Presupuestos. La principal lección, según avisó, es que "aquellos partidos políticos, no tanto a la izquierda, sino también a la derecha, que no han contribuido a la estabilidad y han bloqueado la aprobación de los Presupuestos han salido perjudicados". El espejo portugués sobre el que subrayó: "Es importante ser conscientes de que los ciudadanos no quieren elecciones, sino partidos que arrimen el hombro".

"En el Congreso hay que sacar adelante las leyes y un Gobierno sin mayoría sigue avanzando; esto es capital". Es la conclusión de Moncloa tras la suma que sale de la convalidación de la reforma laboral. La ley estrella de Yolanda Díaz ha sido aprobada, sin tocar una sola coma y con, no sin susto y polémica, una ecuación inédita con Cs y el PDeCAT. En el gabinete de Pedro Sánchez hay satisfacción por lo ocurrido en el Congreso este jueves, por haber sabido recurrir a la geometría variable en un momento decisivo, sensación que contrasta con la que recorre las filas de Unidas Podemos por la traumática crisis con sus socios, especialmente con ERC. Es un punto de inflexión porque el abanico de pactos es desde ahora diferente.

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