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Condenado un empleado de una chocolatería de Sol por grabar a las clientas en el servicio
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20 años de prisión

Condenado un empleado de una chocolatería de Sol por grabar a las clientas en el servicio

El Juzgado de lo Penal 15 de Madrid le condena por grabar a 11 mujeres en el aseo del establecimiento que suelen frecuentar turistas que visitan el centro

Foto: Turistas en la Puerta del Sol de Madrid. (EFE / J. J. Guillén)
Turistas en la Puerta del Sol de Madrid. (EFE / J. J. Guillén)

El Juzgado de lo Penal 15 de Madrid acaba de condenar al empleado de una chocolatería cercana a la Puerta del Sol de Madrid por grabar a las clientas en los servicios del establecimiento. La resolución, a la que ha tenido acceso El Confidencial, explica que el acusado fue sorprendido por una de ellas mientras captaba sus movimientos con un teléfono móvil cuando la víctima "se encontraba sentada en la taza del wáter del aseo de señoras y desnuda de cintura para abajo".

El camarero del establecimiento, con clientela principalmente extranjera y dedicado a vender churros y porras con chocolate, pero también una selección de comida típica como paella o cocido, aprovechaba para grabar un ventanuco que también daba al aseo contiguo. Cuando la afectada se dio cuenta de la situación, llamó a la Policía. Una vez que los agentes comprobaron los dos teléfonos que le incautaron, encontraron en ellos casi 100 fotografías y vídeos de diferentes mujeres que habían utilizado los baños de la cafetería.

Foto: Jefatura Superior de Policía de Asturias en Oviedo. (EFE)

"En un dispositivo Samsung tenía más de 70 archivos fotográficos y de video de, al menos, cinco mujeres diferentes no identificadas, que se había obtenido de la misma manera, cuando las mismas se encontraban semidesnudas en el aseo de señoras, grabando sus partes íntimas sin su consentimiento. En el dispositivo LG el acusado tenía, al menos, 14 archivos fotográficos y de video de, al menos, cinco mujeres diferentes, no identificadas, que había obtenido de la misma manera", indica la sentencia.

La magistrada explica que, tras escuchar el relato de la mujer y el de los policías, cuenta con prueba suficiente para alcanzar "una plena convicción sobre la forma en la que se produjeron los hechos". La chica relató que acudió con su madre al establecimiento y que, tras almorzar y cuando ya había pagado, se fue al baño. Como no había papel higiénico, le pidió a uno de los empleados que lo repusiera y, tras hacerlo, vio cómo este se dirigía al baño que se encontraba pegado al de señoras.

La condena completa es de 20 años y nueve meses de prisión por descubrimiento y revelación de secretos

"Ella se dispuso a hacer sus necesidades, y que fue entonces cuando vio una mano con un móvil que la grababa, salió corriendo y encontró al acusado corriendo por la parte de atrás para meterse en un sótano", dice la resolución. Pidió hablar con el encargado y salió después a buscar a un policía mientras la madre permanecía dentro "para que no se escapara".

11 mujeres grabadas

Por su parte, los agentes confirmaron que las imágenes que hallaron, la mayoría alojadas en dos dispositivos que guardaba en una taquilla, "eran de distintas chicas, de sus partes íntimas, y tomadas mientras se encontraban sentadas en el inodoro, y desde un mismo sitio". Características como la ropa permitieron distinguir a una decena. Consta en el informe pericial que por parte de los agentes se realizaron gestiones para poder identificar a las víctimas, pero que por la pandemia el establecimiento se encontraba cerrado y no se pudo identificar a las mismas.

La resolución considera acertada la calificación efectuada por el Ministerio Fiscal de once delitos de descubrimiento y revelación de secretos de los artículos 197.1 del Código Penal. Curiosamente, la única víctima identificada, la que se percató de los hechos, sorprendió al acusado "in fraganti", hasta el punto de obligarle a salir corriendo y a borrar las imágenes al verse descubierto. Por ello se considera que en este caso, la infracción penal se cometió en grado de tentativa pero no así en el resto de los casos.

La magistrada impone al acusado una condena por el delito por el que fue denunciado y otras 10 por cada una de las mujeres a las que grabó sin que estas pudieran denunciarle. La condena completa es de 20 años y nueve meses de prisión por descubrimiento y revelación de secretos. La jueza no atendió la falta del requisito de perseguibilidad alegado por la defensa, considerando que, aunque el artículo 201 del Código Penal dispone que, para proceder este delito, será necesaria la denuncia de la persona agraviada, es de aplicación el párrafo segundo del precepto que indica que no será exigible "cuando la comisión del delito afecte a los intereses generales o a una pluralidad de personas".

La jueza interpreta que este es el caso a la vista de los numerosos archivos fotográficos localizados. "Es evidente que el acusado aprovechaba su cargo como camarero de la churrería, situada en lugar turístico de Madrid, como es la Puerta del Sol, muy concurrido y frecuentado por turistas, para llevar a cabo su actuación ilícita y lograr así una mayor impunidad. Por ello, se considera plenamente aplicable el artículo 201 punto segundo del Código Penal al afectar a una 'pluralidad de personas", concluye.

El Juzgado de lo Penal 15 de Madrid acaba de condenar al empleado de una chocolatería cercana a la Puerta del Sol de Madrid por grabar a las clientas en los servicios del establecimiento. La resolución, a la que ha tenido acceso El Confidencial, explica que el acusado fue sorprendido por una de ellas mientras captaba sus movimientos con un teléfono móvil cuando la víctima "se encontraba sentada en la taza del wáter del aseo de señoras y desnuda de cintura para abajo".

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