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Galán achaca las operaciones de Villarejo a sus subordinados: "Yo no ordené nada"
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EL POLICÍA COBRÓ MÁS DE 1,5 MILLONES

Galán achaca las operaciones de Villarejo a sus subordinados: "Yo no ordené nada"

El presidente de Iberdrola ha comparecido en calidad de imputado y, ante las preguntas sobre el presunto espionaje a Florentino Pérez, ha asegurado que de ser así, le parece mal

Foto: Sánchez Galán, a su llegada a la Audiencia Nacional. (Jesús Hellín)
Sánchez Galán, a su llegada a la Audiencia Nacional. (Jesús Hellín)

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha negado este martes ante el juez que investiga el caso Tándem, Manuel García-Castellón, haber ordenado o conocido los pagos que su compañía hizo durante más de una década al comisario Villarejo para espiar a rivales políticos, empresariales y sindicales. "No ordené nada", ha asegurado, según explican fuentes presentes en el interrogatorio. El máximo responsable de la eléctrica ha sostenido que nunca participó en la contratación del policía y que las cuestiones relacionadas con los temas de seguridad eran competencia exclusiva del director de esa área, Antonio Asenjo, otro de los imputados en el caso.

Sánchez Galán ha comparecido en calidad de imputado por los delitos de cohecho activo, falsedad en documento mercantil y contra la intimidad por su presunta relación con las operaciones encubiertas que Iberdrola encargó a Villarejo entre 2004 y 2017. Según Asuntos Internos, el policía cobró por esos servicios al menos 1,1 millones de euros y recibió otros 407.000 a través de una tercera empresa de seguridad, Casesa, mediante presuntas facturas falsas.

Además de la Fiscalía Anticorrupción, está personado como acusación el presidente de ACS y del Real Madrid, Florentino Pérez, que fue presuntamente uno de los espiados por Villarejo a petición de Iberdrola, como adelantó El Confidencial. El presidente de Iberdrola, sin embargo, se ha desentendido de esta supuesta operación y ha asegurado que, en el caso de ser así, le parece deplorable. Con esta argumentación, achaca cualquier posible irregularidad a sus subordinados y, en concreto, al propio Asenjo, apuntando a que fue despedido por llevar a cabo una contratación ilegal. Según ha subrayado, solo se encarga de la estrategia y el verdadero espiado ha sido él.

En la causa también hay evidencias de que fueron vigilados por orden de la eléctrica uno de los principales competidores de Sánchez Galán, el empresario Manuel Pizarro; grupos políticos y ecologistas que se oponían a la construcción de una planta de ciclo combinado de la multinacional en Arcos de la Frontera (Cádiz); líderes sindicales de su planta nuclear de Cofrentes (Valencia); un directivo de la propia compañía sospechoso de proporcionar información a Florentino Pérez, y una empresa con la que Iberdrola se asoció para desarrollar un proyecto de energía renovable en Rumanía.

Foto: El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

Los investigadores han aportado en los últimos meses dos informes con la transcripción de numerosos audios grabados por Villarejo con información sobre sus servicios para Iberdrola y conversaciones con Asenjo. Según concluyó la Policía el pasado mayo, de las cintas se desprende que Sánchez Galán era uno de los principales interesados en esos trabajos, al que el comisario y el director de Seguridad de la compañía se referían con los apelativos de “señorito”, “don Ignacio” y "presi". El segundo informe fue remitido a la Audiencia Nacional el pasado noviembre y desveló nuevas menciones a Sánchez Galán en otros audios usando las fórmulas “jefe”, “gran jefe” y “consejero”, además de las ya conocidas. Preguntado por estos apodos, Sánchez Galán ha asegurado desconocer los mismos, explican las fuentes consultadas.

Más allá de los audios y documentos intervenidos a Villarejo, un antiguo responsable de Control de Funciones Corporativas de Iberdrola, José Antonio del Olmo, ha ratificado la autenticidad de un informe interno en el que ya se denunció el uso de facturas falsas para pagar al policía a través de Casesa. El informe en cuestión permaneció oculto hasta el estallido del caso. Iberdrola niega la autenticidad del documento y ha emprendido acciones penales contra Del Olmo, pero, ante el juez, Sánchez Galán ha añadido este martes un nuevo matiz: considera que el exdirectivo debería haberse dirigido a sus superiores y ha indicado que existía un "buzón" que, pese a no ser anónimo en un primer momento, luego sí terminó por ocultar la identidad de los denunciantes.

Foto: El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, entra en la Audiencia Nacional. (Jesús Hellín)

Iberdrola también rechaza la implicación de Sánchez Galán en estos encargos y sostiene que tanto la compañía como su presidente están siendo sometidos a una “campaña sistemática de acoso” para tratar de derribar a su actual máximo responsable. Según estas fuentes de la empresa, el único objetivo de esta campaña es hacerse con el control de la eléctrica, dado su enorme valor internacional. “Se ha tratado de desacreditar a Galán con una denuncia que se ha comprobado falsa y un testigo falso a quien la prensa ha descubierto un fuerte incremento patrimonial”, aseguran fuentes de la compañía, según recoge Europa Press, en referencia a Del Olmo.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, ha negado este martes ante el juez que investiga el caso Tándem, Manuel García-Castellón, haber ordenado o conocido los pagos que su compañía hizo durante más de una década al comisario Villarejo para espiar a rivales políticos, empresariales y sindicales. "No ordené nada", ha asegurado, según explican fuentes presentes en el interrogatorio. El máximo responsable de la eléctrica ha sostenido que nunca participó en la contratación del policía y que las cuestiones relacionadas con los temas de seguridad eran competencia exclusiva del director de esa área, Antonio Asenjo, otro de los imputados en el caso.

Ignacio Sánchez Galán
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