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Sánchez y Yolanda Díaz transmiten a sus equipos que habrá coalición hasta 2023
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Segundo aniversario del pacto

Sánchez y Yolanda Díaz transmiten a sus equipos que habrá coalición hasta 2023

Ministros de PSOE y UP insisten en que, pese a los problemas, el Gobierno tiene salud. Bolaños cuida a diario las relaciones entre socios. Superada la reforma laboral, lo siguiente es la batalla por el SMI, impuestos y alquileres

Foto: Foto de familia de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y sus equipos tras el cierre del Gobierno de coalición, el 30 de diciembre de 2019. (Inma Mesa/PSOE)
Foto de familia de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y sus equipos tras el cierre del Gobierno de coalición, el 30 de diciembre de 2019. (Inma Mesa/PSOE)
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El Gobierno de coalición goza de salud y el compromiso es que PSOE y Unidas Podemos continúen de la mano hasta el final de la legislatura. Es el mensaje que Pedro Sánchez y Yolanda Díaz han trasladado a sus equipos. Presidente y vicepresidenta segunda presumen de alianza y la comparan con las que conformaron el PP y Cs en cuatro gobiernos autonómicos, tres de los cuales han saltado ya por los aires. El Confidencial ha podido hablar con cuatro ministros, dos de cada área, sobre la situación actual de un Ejecutivo único en Europa, que resiste en minoría y que empieza a mirar a 2023. Este miércoles, a punto de cumplirse dos años de la alianza, Sánchez precisamente tiene previsto sacar pecho de un acuerdo que costó sacar adelante pero que, en este momento, no corre peligro.

Lunes, 11 de noviembre de 2019 por la mañana. Ejecutiva del PSOE en Ferraz. La cúpula del partido arremete de forma prácticamente unánime contra los 'gurús' o 'spin-doctors' que han provocado la repetición electoral. Han pasado apenas 16 horas del cierre de las urnas y Vox ha sumado 52 diputados. Suena el teléfono de Pablo Gentili, entonces jefe de gabinete de Pablo Iglesias. Pedro Sánchez convoca al líder de Unidas Podemos a una reunión en Moncloa para conformar el primer Gobierno de coalición de la historia democrática. Se encierran en la sede de la Presidencia del Gobierno y salen con un acuerdo de mínimos. Transmiten a Adriana Lastra e Irene Montero que tienen que redactar un documento. Se organiza para el día siguiente un acto exprés en el Congreso para sellarlo. Se pone en marcha entonces una negociación que dura mes y medio y que se termina cristalizando en el vademécum de la legislatura. No fue un acuerdo sencillo. Del "no dormiría tranquilo con Podemos en el Gobierno" Sánchez pasó al abrazo. Del intento de sorpaso, que nunca fue, Iglesias se convirtió en vicepresidente segundo. Hace exactamente 24 meses, ambos líderes se reunían en Moncloa para rematar las últimas líneas del pacto de coalición.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez conversa con la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz. (EFE/Rodrigo Jiménez)

En el ecuador de la legislatura, el Gobierno actual no es, ni mucho menos, aquel que salió del abrazo entre Sánchez e Iglesias. No está el líder de Podemos y su lugar lo ocupa Yolanda Díaz, que no ocupó entonces la primera línea negociadora. Tampoco están Iván Redondo, fulminado, ni Juanma del Olmo, el lugarteniente de Iglesias. La Moncloa actual no es tampoco la misma. Félix Bolaños ha tomado las riendas de la coalición y ahora se encarga de engrasarla a diario. "Bolaños habla todos los días con Yolanda Díaz, Ione Belarra o Irene Montero, no hay día que no falle", explica un alto cargo del complejo monclovita. "Si no es por teléfono es por WhatsApp, a veces hablan varias veces al día", añade un ministro del área socialista.

Bolaños, el fogonero de la coalición

La misión que ha encomendado Sánchez a Bolaños es cohesionar la coalición a nivel interno y buscar los apoyos parlamentarios necesarios para no pasar apuros en lo que queda de legislatura. En los próximos días, se va a tener que esforzar para convalidar el real decreto-ley de la reforma laboral. Tiene un mes para convencer a ERC y Bildu. O para buscar a Cs, aunque los números seguirían sin dar, y encauzar al PNV. No sería una suma inédita, ya que alguna prórroga de los estados de alarma se consiguió así. Aprobar unos presupuestos con 188 votos y lograr un acuerdo "histórico" con patronal y sindicatos no es sinónimo de estabilidad.

"Estabilidad". Esa es la orden que ha dado Sánchez a sus ministros. "Si podemos dar estabilidad al país, creemos que los ciudadanos nos premiarán", apunta este mismo ministro socialista. Y en eso está el presidente, añade, que ha transmitido al área del PSOE en el Gobierno que habrá coalición hasta el final de la legislatura, hasta 2023. O, incluso, principios de 2024. "Nuestra intención es presentarnos en 2023 [en el maratón electoral de las autonómicas, municipales y generales], con el mensaje de esta es nuestra hoja de servicio: valoren ustedes".

Foto: Pedro Sánchez, junto a Calviño y Díaz, en el Congreso. (EFE)

Yolanda Díaz también ha transmitido el mismo mensaje de "estabilidad" a los suyos, pese a que en Unidas Podemos admiten que, a medida que se acerquen las elecciones, habrá mayor "inercia" a separarse. O, al menos, a distanciarse del PSOE. "Estamos haciendo un trabajo muy fuerte para cuidar la coalición", explica Irene Montero. La ministra de Igualdad fue una de las negociadoras del pacto de coalición con su 'alter ego' del PSOE, Carmen Calvo, con quien cerró los términos de las políticas feministas. La vicepresidenta primera ya no está en el Gobierno, pero los problemas continúan. La ley trans, por ejemplo, se encuentra cerrada de contenido en Igualdad, pero Justicia, el ministerio encargado de remitir las leyes a los órganos consultivos, envió el texto a estos órganos a mediados de diciembre. Habrá que esperar, por tanto, varias semanas para llevarla a Consejo de Ministros.

Yolanda Díaz y la 'dirección de Estado'

Díaz ha peleado estos días por una reforma laboral que se ha 'acalviñado' y ahora se va a centrar en la subida del SMI y en el "proceso de escucha". La vicepresidenta segunda presume de acuerdo social, pero ahora tiene que convalidarlo en el Congreso. No va a ser sencillo, porque ERC y EH Bildu están en el no. Y el Tribunal Constitucional podría poner en duda la fórmula empleada, el real decreto-ley, como ya hizo con la 'ley rider'.

Foto: Nadia Calviño junto a Yolanda Díaz. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Esta es, precisamente, una de las grandes obsesiones de UP. Cuidar la mayoría de la 'dirección de Estado', que incluye a los republicanos y a los 'abertzales'. Lo explica la propia Montero: "Hace dos años rompimos una cláusula histórica de exclusión con nuestra llegada al Gobierno. Costó mucho, desde el año 2015 y tras dos repeticiones electorales". Iglesias se llegó a apartar y la hoy ministra de Igualdad tuvo opciones de ser vicepresidenta. Pero UP, en una reunión del espacio confederal en el periodo entre elecciones, llegó a la conclusión de que un acuerdo de mínimos no era lo mejor. El objetivo de Montero, y de Belarra, es hacer extensiva esa 'dirección de Estado' a las instituciones. Miran al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) después de los dos acuerdos ya cerrados con el PP.

Las leyes paradas por el PSOE

En estos menos de seis meses en el cargo, Bolaños se ha convertido en el carcerbero de la coalición. Un ministro del PSOE asegura que el titular de Presidencia ha cobrado "afecto" a sus socios, aunque es consciente de las diferencias que los separan. Bolaños es sinónimo de aparato de Ferraz, pero eso no impide que Díaz, Belarra y Montero tengan una mayor sintonía con él que la que mantenían con Calvo. En cualquier caso, apuntan desde Moncloa, "Bolaños es implacable". "Nosotros [por el PSOE] somos la fuerza mayoritaria en la coalición y a veces tenemos que decirles que esto son lentejas". UP lo entiende, pero se queja de algunas cuestiones. Habla Ione Belarra, ministra de Derechos Sociales. "Creo que el acuerdo de gobierno ha mostrado lo importante que era nuestra presencia en el Gobierno", considera. "Si está siendo complicado lograr que el socio cumpla con los aspectos más ambiciosos del acuerdo programático, cualquiera puede imaginar qué habría pasado si estuviésemos solo en el Parlamento", añade la ministra.

Foto: Héctor Illueca, vicepresidente segundo de la Generalitat, de Unidad Podemos.

En efecto, el PSOE tiene paralizadas dos de las leyes más importantes de su departamento: la de Familias, que incluye una prestación universal de 100 euros al mes por hijo y la ampliación de los permisos de maternidad y paternidad hasta los seis meses, y la de Protección de los Animales. En el primero de los casos, la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ni siquiera accede a sentarse con Belarra; en el segundo, la norma está presentada desde octubre y el PSOE quiere dilatarla hasta después de las elecciones del 13-F en Castilla y León. Los cazadores son un importante nicho de votantes.

Otro punto de fricción que va a surgir en apenas unas semanas es la Ley de Vivienda, uno de los grandes retos para la coalición en 2022, con permiso del sistema de peajes en las carreteras. El anteproyecto de ley fue aprobado a finales de octubre pero el Ministerio de Transportes no pidió el preceptivo informe al CGPJ hasta primeros de diciembre. Conclusión: el proyecto de ley no va a llegar a Consejo de Ministros hasta el próximo año, en contra de lo que prometió el Gobierno. UP se prepara para dar la batalla durante la tramitación parlamentaria por la regulación de los alquileres y la prohibición de los desahucios sin alternativa habitacional. Vienen curvas, anticipan los morados.

La coalición a mitad de legislatura

¿Qué balance hace de estos dos años de legislatura? Responde Belarra: "Mi valoración es positiva. Creo que es el mejor Gobierno posible con las mayorías parlamentarias actuales, aunque también soy consciente de que hay muchos temas pendientes que solo se podrán abordar si nosotros encabezamos el Gobierno, como la creación de una empresa pública de energía, una transición ecológica ambiciosa que ponga en el centro a las personas o el cierre de las puertas giratorias".

Foto: Yolanda Díaz, en rueda de prensa. (Rodrigo Jiménez/EFE) Opinión

En el entorno de Sánchez, al más alto nivel, también están satisfechos con la andadura de la coalición, fuegos, como el de la reforma laboral, aparte. "Estamos aprendiendo a gobernar con dos partidos y, qué quieres que te diga, al que mejor le vaya que levante la mano". Un ministro pata negra en el PSOE destaca que en casi 24 meses de legislatura el Gobierno de PSOE y UP ha conseguido convalidar "casi todo" con 155 diputados. Solo perdieron el decreto de remanentes de los ayuntamientos. "Pero todas las semanas ganamos las votaciones en el Congreso", destacan desde el área socialista.

No está siendo, en cualquier caso, una legislatura normal. La pandemia cambió todos los planes. "No os creáis que ha sido fácil", añade el ministro del PSOE. Tres puntos calientes, destaca. La reforma laboral, la Ley de Vivienda y las dos negociaciones de presupuestos. Belarra, por su parte, considera que "ha habido muchos avances importantes en estos dos años, pero creo que mucha gente pensaba que no íbamos a lograr introducir la regulación de precios del alquiler en la Ley de Vivienda, pero con tesón y muchos debates, lo logramos. Ese me ha parecido el avance más difícil. El más importante, porque mejora el bolsillo de la gente trabajadora más precaria, considero que es la subida del SMI en casi 230 euros en tres años".

Foto: El presidente Sánchez aplaude junto a la ministra Díaz. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Estas disfunciones a nivel interno indican que los fogoneros de la coalición van a tener que seguir trabajando para no separarla. La gran pregunta es cómo afectará el 'proceso de escucha' que va a iniciar Yolanda Díaz a la coalición. Un ministro del área política del PSOE lo tiene claro: "Vemos bien que intente aglutinar a toda nuestra izquierda en un frente amplio". Siguen creyendo que no les hará daño por el centro y la siguen encajonando a la izquierda. "Ójala pueda llegar a sumar 40 diputados, porque nosotros podemos perder alguno".

En el equipo de la vicepresidenta, en cambio, empiezan a acuñar un nuevo término: "Laborismo". "Nosotros tenemos a Yolanda y ellos tienen a Calviño y Escrivá; no hay color". La coalición se marcha de vacaciones desde hoy hasta después de Reyes con nuevos retos en el horizonte.

El Gobierno de coalición goza de salud y el compromiso es que PSOE y Unidas Podemos continúen de la mano hasta el final de la legislatura. Es el mensaje que Pedro Sánchez y Yolanda Díaz han trasladado a sus equipos. Presidente y vicepresidenta segunda presumen de alianza y la comparan con las que conformaron el PP y Cs en cuatro gobiernos autonómicos, tres de los cuales han saltado ya por los aires. El Confidencial ha podido hablar con cuatro ministros, dos de cada área, sobre la situación actual de un Ejecutivo único en Europa, que resiste en minoría y que empieza a mirar a 2023. Este miércoles, a punto de cumplirse dos años de la alianza, Sánchez precisamente tiene previsto sacar pecho de un acuerdo que costó sacar adelante pero que, en este momento, no corre peligro.

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