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Vox se erige como único garante de la Constitución en pugna directa con el PP
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Nuevo pulso de la derecha

Vox se erige como único garante de la Constitución en pugna directa con el PP

El partido de Abascal sacará a la calle mesas informativas en toda España para destacar su defensa en los tribunales de la Carta Magna. Casado, al mismo tiempo, recuerda que Vox cuestiona partes fundamentales de la norma

Foto: La dirección de Vox, a las puertas del Tribunal Constitucional. (EFE/J.J. Guillén)
La dirección de Vox, a las puertas del Tribunal Constitucional. (EFE/J.J. Guillén)

El día de la Constitución coloca sobre el calendario lo que 'de facto' supone ya un nuevo escenario de confrontación en la derecha y en su particular lucha de liderazgos. Vox se ha erigido desde hace tiempo como el garante de la Carta Magna en pugna directa con todas las fuerzas parlamentarias y en especial con el PP, que aspira a lo mismo pero por vías distintas. Al tiempo que Santiago Abascal apela a los recursos en los tribunales y sitúa en el límite o directamente fuera del marco constitucional a sus adversarios, Pablo Casado le recuerda que cuando cuestiona partes fundamentales del acuerdo constituyente, como la cuestión territorial, lo hace también con el espíritu de la norma. Todo, como hace más de 400 días, a través de declaraciones veladas en los medios.

La formación que lidera Abascal ultima para el próximo 6 de diciembre un despliegue en la calle con mesas informativas en ciudades de toda España para poner de manifiesto su defensa de la norma. El mensaje tendrá una doble dirección, que apunta tanto a la izquierda como a los populares. "Mientras que PP y PSOE han estado de acuerdo en el último estado de alarma o en repartirse puestos de los órganos constitucionales, nosotros la hemos defendido recurriendo y ganando esos estados de alarma que dieron poderes extraordinarios a Sánchez e incluso provocaron el cierre del Congreso", detallan a El Confidencial fuentes del partido.

Foto: Pablo Casado y Santiago Abascal. (EFE/Ballesteros)

Bajo esta estrategia, se reconoce un ánimo evidente de marcar territorio y comparar su modelo con el del PP. También de excluir al PSOE y sus socios como fuerzas constitucionalistas. Una reedición de la máxima de 'solo queda Vox', pero ahora con la pretensión de enarbolar casi en exclusiva algo tan propio e inherente al bipartidismo como la defensa de la Carta Magna. Tanto Abascal como el resto de cargos destacados del partido han denunciado hasta la saciedad la "traición" de los socialistas al orden constitucional y la supuesta complicidad de Casado y los suyos.

Vox organizará mesas informativas para destacar su defensa de la Constitución contra los acuerdos de PSOE y PP o los estados de alarma

Los principales argumentos en ese sentido se sostienen en el amplio catálogo de recursos que el partido ha impuesto recientemente, muy por encima ya del centenar de procedimientos, con el Tribunal Constitucional como paradigma. Pero más allá de los posibles réditos electorales que suponga judicializar la oposición al Gobierno, en la campaña por abanderar la custodia de la Carta Magna se atisba también un claro reflejo de la evolución que Vox ha experimentado desde su irrupción en la política. Un viaje del tono puramente antisistema y bronco, solo contra todos, a una posición más institucional.

Estado de las autonomías

No hace tanto, Vox tenía como uno de los pilares de su argumentario la crítica constante del Estado de las autonomías y su "despilfarro", con la cuestión territorial como punto a abordar en una eventual reforma constitucional. Ahora también, pero acaso con un discurso menos agresivo y genérico, focalizado fundamentalmente en el separatismo catalán. Sea como fuere, en líneas generales, las alusiones del partido a la Constitución han cambiado, en la forma y en el fondo. Antes era poner el foco en lo negativo, en todo lo que no gustaba; ahora, en la defensa a ultranza de sus garantías. Aunque el texto no haya cambiado ni una sola coma.

Foto: El presidente del Partido Popular, Pablo Casado. (EFE/Casares)

Y esa brecha la conoce perfectamente el PP. El propio Pablo Casado ahondó este lunes en ese pasado antisistema de Vox, aunque sin mencionarlo directamente. "Algunos sectores de la derecha están dispuestos a poner en cuestión partes fundamentales del acuerdo constituyente, como el Estado autonómico o la circunscripción provincial", dijo el presidente del partido en la clausura del coloquio 'Los valores constitucionales en la España del siglo XXI', organizado en el Congreso por el Grupo Popular y la Universidad Católica San Antonio de Murcia, con el compromiso de que "defenderán la Constitución, el pluralismo y el modelo autonómico completo".

Pero el pulso es más superficial de lo que ellos mismos aparentan. Si bien los dos partidos se afanan en acomodar la realidad a sus discursos y particularidades, aun por caminos muy dispares, lo cierto es que en el fondo de la cuestión coinciden en lo mollar y en señalar a sus enemigos. Casado y Abascal consideran que el "revisionismo histórico" de la izquierda es una excusa para dividir a los españoles y justificar cualquier cambio en la norma. Una reflexión extensible a prácticamente la totalidad de sus votantes, más cercanos entre sí que los propios líderes. La frase que el portavoz político de Vox ha utilizado este lunes para atacar a Casado puede servir también como autocrítica en ambos casos. "Si no va a haber mayoría absoluta del Partido Popular, porque es evidente, ¿con quién va a gobernar Pablo Casado?".

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