García Egea frente a Ayuso y Cayetana: "Encajo bien la crítica, el halago debilita"
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Guerra en el PP

García Egea frente a Ayuso y Cayetana: "Encajo bien la crítica, el halago debilita"

En el PP recuerdan la "mano dura" de Álvarez Cascos cuando hablan del secretario general. Enemigos y defensores coinciden en que "hace lo que Pablo quiere. Le para todos los golpes"

Foto: El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea. (EFE/Torres)
El secretario general del Partido Popular, Teodoro García Egea. (EFE/Torres)
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"Tengo los mismos amigos que tenía en el colegio. Algunos me dicen: 'Hablan de ti así porque no te conocen'". Teodoro García Egea, el secretario general del PP, se ha convertido en el centro de todas las polémicas. La censura hace meses que no viene solo de la oposición sino de dentro del partido. "Encajo bien la crítica, el halago debilita", asegura. Ayer fue un buen día pese a que el viernes la protagonista del Congreso del PP andaluz fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Aquel "vuela libre" fue interpretado como una enmienda a Génova, pero el sábado hubo aplausos para el secretario general que lejos de sentirse cuestionado se reafirma en su estrategia. "Vamos por el camino correcto. No se puede variar el plan a cada crítica venga de donde venga". Así de tajante se muestra cuando se le pregunta por las palabras de Cayetana Álvarez de Toledo o la guerra por la presidencia del PP de la Comunidad de Madrid. No se sale del camino y no cambia el discurso para bajar al detalle: "Lo más importante que hemos hecho y estamos haciendo es desarrollar una visión compartida de lo que es el PP de Casado e implementarlo en cada rincón de España".

Lo que García Egea define como "implementación" es para otros "injerencia". El desembarco del secretario general tras la proclamación sorpresa de Pablo Casado como líder del PP en aquel julio de 2018 no se hizo sin dolor. Casado y su "dos" heredan un partido abierto en canal por la lucha entre Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. La primera cita con las urnas se saldó con una derrota histórica y desde ese silo García Egea empezó a construir el 'casadismo'.

Foto: El presidente de la Junta, Moreno, y la presidenta de la CAM, Díaz Ayuso. (EFE/Miguel Ángel Molina)

"En los primeros pasos del nuevo equipo hubo mucha inseguridad", describe uno de los barones que hoy reconoce que la relación con el secretario general es "mucho mejor" que cuando llegó. Alguno no le tenía bloqueado en el teléfono como Ayuso, pero no le contestaba a las llamadas. En las baronías coinciden en el análisis y en la necesidad de "controlarlo todo" de los primeros meses. Hubo enfrentamientos con el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, con Juanma Moreno en Andalucía y se intentó con Alberto Núñez Feijóo pero "con más respeto o miedo", matizan. La pugna en la que García Egea ha dejado muchos cadáveres venía por la "obsesión" para unos y "necesidad" para los otros de controlar el partido desde abajo. "No pueden intentar colocar al candidato a la alcaldía del último pueblo".

"Un 'killer' como Cascos"

Esta fórmula "no se ha dado" nunca en el PP, comenta un colaborador de la etapa de Mariano Rajoy que define la estructura actual como "vertical". Cuestiona que todas las decisiones tengan que tomarse desde la Dirección Nacional. "El PP siempre ha sido una organización horizontal y el secretario general sabe delegar". El perfil de García Egea se asemeja según los miembros del partido consultados al de Francisco Álvarez Cascos. El alias de "general secretario" ya se empieza a escuchar para referirse al murciano, aunque algunos marcan las diferencias. "Es un 'killer' como Cascos, pero más trabajador". Los que no comparten sus formas le reconocen que "tiene una capacidad de trabajo infinita. Le dedica todas las horas del mundo". Recuerdan que Álvarez Cascos tenía mucho poder y también apelaba "al miedo" pero a diferencia del actual secretario general la actividad del asturiano era "indefinida en un noventa por ciento".

Otros focalizan el problema en "el equipo". En la época de Cascos los vicesecretarios eran "hombres fuertes" como Javier Arenas, Mariano Rajoy o Mayor Oreja. "Ellos decían que sí a todo lo que Cascos mandaba, pero al cerrar la puerta ya estaban haciendo lo que les daba la gana", comenta un colaborador de aquella época donde el "dos" era la sombra del "uno". "Aznar era como Cascos y Cascos, como Aznar". Hoy también se aprecia esta simbiosis. "Teo hace todo lo que dice Pablo" y según relatan en el PP esto siempre ha sido así. "El secretario general hace lo que quiere el presidente y está para quemarse por él".

"Aznar era como Cascos y Cascos, como Aznar". Hoy también se aprecia esta simbiosis. "Teo hace todo lo que dice Pablo"

En esta línea ejercía María Dolores de Cospedal a la que se le atribuye un exceso de celo en su relación con el presidente, por aquel entonces Rajoy. "Lo quería encapsular. Que nadie solo ella influyese sobre él". Este "tic" también lo observan algunos en García Egea, aunque lo achacan a que tanto Casado como él "se han rodeado siempre de los suyos y no de los mejores". Cospedal también figura en el elenco de los "duros" como secretaria general, pero a diferencia de García Egea era "poco reflexiva". En las reuniones en alguna ocasión se llegó a escuchar, "la secretaría general es de sangre muy caliente, hay que atemperarla un poco". Quizás por eso Rajoy le colocó como contrapeso a Fernández Maíllo, que es recordado como "dialogante" al igual que Ángel Acebes. "Teo se los carga y no lo dice" por eso cuando se pregunta sobre dónde le enmarcan a cuadros del partido hay dudas: "Es una mezcla de Cascos y Cospedal".

"Cayetana es una cooperadora necesaria"

Entre sus colaboradores más cercanos el retrato que se hace es diametralmente opuesto. Los que le conocen desde la universidad destacan que es auténtico. "No ha cambiado nada" y defiende que en estos momentos en los que todos le señalan dentro y fuera del partido "ha demostrado que aguanta todo para defender el proyecto de Casado y al PP". No dudan en señalar que hay una "campaña" para desgastar al líder del PP y tampoco esconden que el pulso viene desde la Puerta del Sol. "Cayetana es una cooperadora necesaria".

"Empático", "familiar", "simpático". Así le describe una excompañera del grupo popular que compartió bancada durante muchos años con él. No da crédito al retrato que aparece en el libro de Álvarez de Toledo a la que califica de "personalista". Pese a que muchos le afean el "férreo" control del partido en el Congreso y en el Senado, ella destaca que "es muy fácil trabajar con él porque le gusta hacer equipo". En su relación de WhatsApp, el nuevo medidor de ánimos en las relaciones internas cuenta que el secretario general es de los que bromean en los grupos y que siempre está "montando alguna".

Foto: Imagen: Learte/EC Diseño.

Giro tras el 4-M

Este talante más conciliador también se ha empezado a notar en los territorios desde la moción de censura en Murcia y Castilla y León. García Egea se ha acercado ahora a los "barones". "Empezó a mandar emisarios". La guerra con Díaz Ayuso ha llevado a la dirección del PP a "hacer piña" para aislar a la presidenta de la Comunidad de Madrid. En el acto de Granada del viernes hubo bromas entre los barones: "A ver qué nos dice hoy la lideresa", comentaron en tono jocoso ante la avalancha de admiradores que suscita. El 4-M cambió las encuestas y por primera vez el PP se vio con opciones de llegar a la Moncloa y para algunos de los "damnificados" por el secretario general ayudó a que en la séptima de Génova los ánimos se calmasen. Ahora, explican, ya no preparan el partido para una derrota, sino que ven opciones de ganar y eso rebaja la "purga". "Casado ha estado preparando el partido para aguantar una derrota en 2023".

Tanto los "pro" como los "haters" de García Egea coinciden en que pese a su posición de fuerza es el eslabón más débil a la hora de asumir el desgaste. "Madrid es mucho Madrid y en esta guerra se va a dejar muchos pelos en la gatera". Algunos ven capaz a la presidenta de la Comunidad de acabar exigiendo su cabeza aupada por su tirón. La preocupación en el partido crece porque temen que en el mejor momento de las encuestas las disputas internas trunquen el camino a la Moncloa. García Egea no está nervioso. Ayer después de su discurso se fue a montar en bicicleta entre la nieve. "Estoy donde quiero estar".

"Tengo los mismos amigos que tenía en el colegio. Algunos me dicen: 'Hablan de ti así porque no te conocen'". Teodoro García Egea, el secretario general del PP, se ha convertido en el centro de todas las polémicas. La censura hace meses que no viene solo de la oposición sino de dentro del partido. "Encajo bien la crítica, el halago debilita", asegura. Ayer fue un buen día pese a que el viernes la protagonista del Congreso del PP andaluz fue la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Aquel "vuela libre" fue interpretado como una enmienda a Génova, pero el sábado hubo aplausos para el secretario general que lejos de sentirse cuestionado se reafirma en su estrategia. "Vamos por el camino correcto. No se puede variar el plan a cada crítica venga de donde venga". Así de tajante se muestra cuando se le pregunta por las palabras de Cayetana Álvarez de Toledo o la guerra por la presidencia del PP de la Comunidad de Madrid. No se sale del camino y no cambia el discurso para bajar al detalle: "Lo más importante que hemos hecho y estamos haciendo es desarrollar una visión compartida de lo que es el PP de Casado e implementarlo en cada rincón de España".

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