El PP se echará a la calle para capitalizar el malestar social contra el Gobierno
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PARTICIPARÁ EN LAS MANIFESTACIONES

El PP se echará a la calle para capitalizar el malestar social contra el Gobierno

Gira en su estrategia de dejar a Vox las movilizaciones y mandará representantes a todas las protestas contra el Gobierno. Los populares quieren proyectarse como la única alternativa a Sánchez

Foto: El líder del PP, Pablo Casado. (EFE/Fernando Alvarado)
El líder del PP, Pablo Casado. (EFE/Fernando Alvarado)
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“La gente no aguanta más, hay un síntoma de agotamiento”. Esta frase del secretario general del PP, Teodoro García Egea, es mucho más que una mera descripción de la situación social: es la base de la estrategia en la que Génova se centrará en los próximos meses para atraer a los colectivos que se sienten 'abandonados' por el Gobierno. En la Moncloa ya empieza a cundir el pánico con los bautizados como 'chalecos amarillos españoles', y algunos ministros se lamentan en privado de que cada vez se hace más ostensible que “la gente no está contenta”. El PP ha olido el miedo a la calle y está dispuesto a abanderar las protestas contra Sánchez.

El presidente del PP, Pablo Casado, participará hoy en el Congreso de Jóvenes Agricultores y Ganaderos de Asaja, en Ciudad Real. Su asistencia esta perfectamente medida y enmarcada dentro de las reuniones que mantendrá en los próximos días con los sectores afectados por lo que en Génova han bautizado como “desgobierno”. Esta misma semana, Casado se ha visto con representantes de Policía y Guardia Civil y ha anunciado que el partido participará en las manifestaciones que los miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado celebrarán el próximo miércoles y viernes frente a delegaciones y subdelegaciones del Gobierno para reivindicar mejoras salariales. Los agentes quieren mostrar su rechazo a la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana de 2015, al considerar que se “desprotege” a los policías en su trabajo diario, ya que permitirá que sean filmados. “Vamos a estar con nuestros agentes”, señaló el PP tras el encuentro. Esta afirmación se trasladará también a los transportistas, autónomos o trabajadores de la industria, ya que la estrategia de los populares pasa por 'sectorializar' la acción política para que se visualice que son una alternativa al Ejecutivo de Sánchez.

Tras participar en el Congreso de Asaja en Ciudad Real, el líder popular ha reiterado su discurso y ha comprometido el apoyo de su partido a las protestas del sector primario, asegurando que todas las movilizaciones que se están convocando son "justas" y dando por hecho que ha llegado el momento en el que hay que decir "hasta aquí hemos llegado".

"Ya sé que hay políticos que no han pisado un campo en su vida y no han visto a un agricultor más que en una serie de Netflix. Se piensan que las cosas del supermercado se fabrican con inteligencia artificial, pero los que admiramos lo que hacéis no os vamos a dejar solos", ha afirmado.

Foto: El líder de Vox, Santiago Abascal. (EFE)

La utilización de la calle como arma política es un debate de ida y vuelta entre los populares, dado que aquí compiten directamente con Vox. Los de Abascal han confirmado que también estarán junto a policías y guardias civiles en sus movilizaciones y harán lo mismo con sus potenciales nichos de votantes en sectores como la agricultura y la ganadería. En el PP, no quieren aparecer en el mismo bando que la ultraderecha y por eso matizan que el partido “apoya, pero no convoca” las protestas contra el Ejecutivo. La bautizada como 'fotografía de Colón' pesa aún en el cuartel general de los de Casado, donde se centrarán en proyectarse como la “única alternativa de gestión” frente a la izquierda.

El creciente malestar social con la situación política y económica que se ha ido visualizando en los últimos meses ha llevado a la dirección nacional a virar en su discurso de hacer una oposición “responsable y desde las instituciones” para afear el constante llamamiento a la movilización de los de Vox. Hace unos meses, los populares se negaron a salir a la calle contra los indultos a los líderes del 'procés' tras el guante envenenado lanzado por Abascal y que recogió sin dudarlo Cayetana Álvarez de Toledo: “Hay que concentrarse sin reparos ni remilgos para frenar la impunidad con la que Sánchez quiere romper la unidad nacional indultando a los golpistas”.

Foto: Pablo Casado en la tribuna del Congreso. (EFE)

A día de hoy, las prioridades son otras y los 'trackings' electorales mandan. Cargos y líderes del PP estarán en cada una de las protestas que se convoquen, aunque lo harán, según explican desde el partido, dentro de un plan que abarca tres líneas de actuación en las que además de las movilizaciones se trabajará también en el Congreso de los Diputados presentando las alternativas a las políticas del Gobierno y en las ya mencionadas reuniones con los sectores afectados por la crisis pospandemia.

Los datos avalan la deriva política de Casado: según publicó El Confidencial, las movilizaciones en la calle contra el Gobierno de Sánchez se han disparado y las protestas llegan a cifras inéditas desde 2013. Solo en la Comunidad de Madrid, la Delegación del Gobierno contabilizó 3.074 manifestaciones en los primeros 10 meses de 2021, más de las que se registraron en todo 2019, último año previo a la pandemia.

El PP se prepara para una oposición similar a la que se hizo en la época de José Luis Rodríguez Zapatero, en la que Mariano Rajoy se colocó tras la pancarta para dejarse llevar por una sociedad hastiada ante la grave crisis económica y la política antiterrorista. Ahora, Sánchez se encuentra en una situación en que, pese a sus constantes llamadas al “optimismo”, los datos de la recuperación económica desmontan el 'saldremos más fuertes' de la pandemia. Son ya varios los organismos económicos independientes que han recortado las previsiones de crecimiento del Ejecutivo y que han alertado de que los presupuestos generales del Estado “nacen muertos”.

El otoño caliente en la calle hace prever un invierno infernal para los intereses del Gobierno, que se afanará en desactivar protestas como las de los transportistas que, sumadas a la crisis de los suministros, pueden sumir España en el caos. “Una imagen de filas de camiones en las carreteras estas navidades puede tumbar al Gobierno”, reconocen dentro del PSOE, donde el contraataque pasa por colocar a los de Casado como una oposición “antisistema”.

“La gente no aguanta más, hay un síntoma de agotamiento”. Esta frase del secretario general del PP, Teodoro García Egea, es mucho más que una mera descripción de la situación social: es la base de la estrategia en la que Génova se centrará en los próximos meses para atraer a los colectivos que se sienten 'abandonados' por el Gobierno. En la Moncloa ya empieza a cundir el pánico con los bautizados como 'chalecos amarillos españoles', y algunos ministros se lamentan en privado de que cada vez se hace más ostensible que “la gente no está contenta”. El PP ha olido el miedo a la calle y está dispuesto a abanderar las protestas contra Sánchez.

Pablo Casado
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