Escrivá se queda solo con su reforma de pensiones: socios del PSOE rechazan recortes
  1. España
La próxima gran negociación política

Escrivá se queda solo con su reforma de pensiones: socios del PSOE rechazan recortes

Unidas Podemos se planta y defiende que no apoyará ninguna medida que afecte a pensionistas o trabajadores. Y ERC reclama una auditoría de la Seguridad Social

Foto: El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá. (EFE)
El ministro de Inclusión y Seguridad Social, José Luis Escrivá. (EFE)
EC EXCLUSIVO Artículo solo para suscriptores

Si alumbrar un acuerdo para llevar al Boletín Oficial del Estado la contrarreforma laboral va a ser complicado, hacerlo con la de pensiones no se va a quedar atrás. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha presentado en la mesa de diálogo social un documento que, de entrada, es rechazado por los socios con los que el Gobierno tiene que contar para convertir la propuesta en ley y, por tanto, cumplir con la Comisión Europea. El planteamiento parcial que ha filtrado Seguridad Social es rechazado por el bloque que apoya al Ejecutivo en los presupuestos y que está compuesto por ERC, PNV y EH Bildu. En la coalición, incluso, existen profundas diferencias de cara a un acuerdo que antes debe pasar por el Consejo de Ministros.

Escrivá no tiene una mayoría holgada para sacar adelante el elemento principal de la reforma de las pensiones, el mecanismo de equidad intergeneracional, que debería garantizar la sostenibilidad del sistema. Los apoyos son los que son y se limitan a los socios con los que el Gobierno va a poder rechazar este jueves las enmiendas a la totalidad de los PGE de 2022. Con el PP, para un asunto como el de las pensiones, el PSOE no puede contar. Pablo Casado y su equipo económico están proponiendo, además, la mochila austriaca como una receta para solucionar los problemas estructurales, algo que en su día, al inicio del mandato de Sánchez, defendió el Gobierno socialista, pero que con la incorporación de Unidas Podemos al Ejecutivo quedó fuera de la agenda. Con Ciudadanos ocurre algo similar y la relación está rota. Las opciones para aprobar la reforma de pensiones se limitan, por tanto, al grupo de aliados preferentes desde el inicio de la legislatura, y todos ellos han puesto sus líneas rojas, dejando solo al ministro responsable de la Seguridad Social.

Foto: El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá. (EFE)

El ministerio juega sus cartas y está guardando bajo llave la propuesta sobre el citado polémico mecanismo de equidad entre generaciones, que sustituye el factor de sostenibilidad y con el que el departamento de Escrivá quiere sufragar el coste de la pensión de los trabajadores del 'baby boom'. El documento que ha presentado a sindicatos y patronal se sostiene sobre dos pilares. A corto plazo, una subida temporal de las cotizaciones sociales para volver a llenar la 'hucha de las pensiones'. La propuesta supondría un alza de 0,5 puntos durante un periodo de 10 años a partir de 2023. A medio plazo, medidas de contención del gasto contingentes por si el gasto sigue creciendo y las medidas son insuficientes para frenar el desequilibrio del sistema.

Escrivá cuenta ya con la oposición inicial de Unidas Podemos. Los socios gubernamentales del PSOE aún no han recibido el documento sobre la reforma de pensiones en discusión, pero su posición inicial, con base en lo que conocen, es de rechazo frontal. UP no apoyará ninguna medida que suponga alguna merma en el poder adquisitivo de los ciudadanos, manteniendo, de esta forma, la postura que ya provocó un sonoro conflicto en la coalición cuando Escrivá planteó en un documento, y luego lo retiró, aumentar el periodo de cálculo de la pensión a 35 años. Más tarde, en una entrevista en 'Ara', defendió un “cambio cultural en España” para seguir la tendencia europea y trabajar cada vez más entre los 55 y los 70 o 75 años. La formación morada evitó ayer entrar en un conflicto público con el ministro de Seguridad Social, pero no se descarta que ese choque llegue en los próximos días. Yolanda Díaz no quiso este miércoles posicionarse en ningún sentido en público. "Hay que dejar trabajar al diálogo social; no conozco la propuesta en su integridad y, por tanto, prudencia absoluta".

Foto: El ministro de la Seguridad Social, José Luis Escrivá. (EFE)

"Si vamos mirando por sostener esa hucha de las pensiones, que durante muchísimo tiempo se hizo una intervención espuria por parte del Gobierno del PP hasta dejarla como está ahora, no puede ser a costa ni del esfuerzo, ni la salud ni el poder adquisitivo de la clase trabajadora", afirmó, por su parte, Sofía Castañón, portavoz adjunta de UP en el Congreso. Desde la formación morada defienden, además, que el debate de pensiones no es de gasto, sino de ingresos. Plantean acelerar la reforma fiscal, cuyas conclusiones por parte del comité de expertos de Hacienda están previstas para febrero de 2022, e incorporar así nuevos recursos al sistema. En el pacto de coalición, no hay mención alguna al citado mecanismo de equidad intergeneracional y sí una referencia a "eliminar el factor de sostenibilidad", algo que ya ha aprobado el Parlamento.

ERC reclama una auditoría de la Seguridad Social

En ERC, socios imprescindibles para el Gobierno para aprobar en el Congreso esta reforma de pensiones, también hay serias dudas sobre los planes de Escrivá. Los republicanos tampoco conocen la propuesta concreta, pero ya advierten de que no apoyarán recortes. "El tema de las pensiones no es un problema de ingresos, sino de redistribución de recursos", señalan fuentes del grupo parlamentario dirigido por Gabriel Rufián. La prioridad para Esquerra es impulsar una auditoría de la caja de la Seguridad Social. "Aquí todo el mundo sabe del saqueo al que PSOE y PP han sometido la caja de la Seguridad Social para pagar, por ejemplo, deuda", aseguran. "Con el dinero de todos, que no es siquiera suyo", añaden. Unidas Podemos también apoya esta auditoría, que está siendo defendida por la Coordinadora Estatal por la Defensa del Sistema Público de Pensiones (Coespe).

El PNV: "Se sueltan globos sonda para ver cómo caen entre las formaciones políticas, los sindicatos, etc."

El PNV, otro socio indispensable para aprobar la reforma de las pensiones, se mostró este miércoles enigmático. Su portavoz, Aitor Esteban, afirmó en una entrevista en TVE que no le parece "mal" la idea de base, pero reclamó claridad en las propuestas. "Se sueltan globos sonda para ver cómo caen entre las formaciones políticas, los sindicatos, etc. Aquí hay que ver cuál va a ser el conjunto de la reforma y que el ministerio lo vaya explicitando", reclamó al departamento de Escrivá. "Por lo tanto, habrá que ver la letra pequeña, pero quizás es una medida que haya que adoptar, pero hay que ver cómo queda en el conjunto del resto de las que deben tomarse y de las que todavía el ministerio no ha dicho nada".

Más contundentes son desde EH Bildu: "Nunca apoyaremos retrasar la edad de jubilación, penalizar la jubilación anticipada endureciendo sus condiciones y alargar los periodos de cotización, más aún con la precariedad actual", defiende su portavoz, Oskar Matute. "No vamos a apoyar ningún recorte en pensiones. Ni ahora ni nunca. Nos parece bien derogar el factor de sostenibilidad, pero nos parecerá mal que se nos tome el pelo cambiándole el nombre para llamarlo solidaridad intergeneracional si va a ser lo mismo", advirtió.

Íñigo Errejón, portavoz de Más País, otro socio de referencia, aunque no indispensable, para el Gobierno de cara a la aprobación de la reforma de las pensiones, retó al Gobierno a que aclare su plan: "No sería la primera vez que un globo sonda de Escrivá acaba en nada". "El problema" del sistema "es que trabajadores pobres no pueden pagar las pensiones de los mayores" y "ahí es donde hay que intervenir", por lo que cree que el ministro "está errando el foco".

Quedan 11 días para un acuerdo con agentes sociales

En Seguridad Social, asumen que van a tener que sudar la camiseta para sacar adelante la reforma, pero insisten en ir por pasos. De momento, la fecha límite es el 15 de noviembre, día en que Escrivá pretende tener zanjado un acuerdo en el seno del diálogo social sobre el mecanismo de solidaridad intergeneracional, que es un compromiso ineludible con la Comisión Europea. Desde su entorno, se especifica que la negociación con patronal y sindicatos sigue avanzando. "Los agentes sociales ya tienen el planteamiento sobre el que trabajaremos estos días y nos estamos intercambiando documentos para ver sus propuestas", apuntan las fuentes consultadas. En apenas 10 días debería llegar un acuerdo para, a continuación, ser llevado al Consejo de Ministros y al Congreso.

Foto: La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz (i), la responsable de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, y el ministro Seguridad Social, José Luis Escrivà. (EFE)

Desde el equipo de Escrivá plantean, por tanto, una negociación con los socios del Gobierno y parlamentarios a lo largo de los últimos días de año para tener en 2022 el acuerdo convalidado. Confían en que una vez validado en el diálogo social el citado mecanismo no tenga problemas ni en el Consejo de Ministros ni en las Cortes. Pero Esteban ya advirtió de que lo que se acuerde con los agentes sociales no es ley y que "es el Parlamento quien tiene que votar y aprobar la reforma del sistema de pensiones".

El ministro Escrivá no tuvo excesivos problemas para superar la primera prueba de fuego de las pensiones, logrando una mayoría de 194 apoyos a la parte inicial de la reforma de pensiones, la que derogaba definitivamente el factor de sostenibilidad del PP y ligaba la revalorización de las prestaciones al IPC. Fue sencillo y así lo expresó el mismo Esteban: fue un acuerdo “muy limitado” e "indefinido". Pero el actual mecanismo en discusión ya nace con polémica. El responsable de la Seguridad Social llegó a decir que la generación del 'baby boom' tendría que elegir entre un ajuste en su pensión "bastante moderado" o trabajar más para "asumir" parte del incremento del gasto en pensiones. Apenas unas horas más tarde, tuvo que rectificar ante el revuelo generado. La hora de la verdad llega ahora.

Si alumbrar un acuerdo para llevar al Boletín Oficial del Estado la contrarreforma laboral va a ser complicado, hacerlo con la de pensiones no se va a quedar atrás. El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha presentado en la mesa de diálogo social un documento que, de entrada, es rechazado por los socios con los que el Gobierno tiene que contar para convertir la propuesta en ley y, por tanto, cumplir con la Comisión Europea. El planteamiento parcial que ha filtrado Seguridad Social es rechazado por el bloque que apoya al Ejecutivo en los presupuestos y que está compuesto por ERC, PNV y EH Bildu. En la coalición, incluso, existen profundas diferencias de cara a un acuerdo que antes debe pasar por el Consejo de Ministros.

Comisión Europea Ciudadanos Más País
El redactor recomienda