La unión de estaciones del Pirineo aragonés: ¿los Alpes bis o caos ecológico?
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aspira a ser un referente del esquí

La unión de estaciones del Pirineo aragonés: ¿los Alpes bis o caos ecológico?

La captación de fondos europeos por valor de 49 millones para impulsar el proyecto choca frontalmente con la estrategia climática del Gobierno de Aragón

Foto: Estación de esquí de fondo de Los Llanos del Hospital, en Benasque. (EFE)
Estación de esquí de fondo de Los Llanos del Hospital, en Benasque. (EFE)

El Pirineo aragonés tiene una tarea pendiente desde 2013: ser un referente del esquí internacional con la unión de sus estaciones. Un plan gubernamental avalado por la gran parte de los actores sociales del Pirineo para emular a los Alpes y ser uno de los destinos con más kilómetros esquiables del mundo. Una oportunidad económica y turística que choca con los propios criterios medioambientales del Gobierno regional.

Los estudios contratados por el Ejecutivo autonómico sobre los efectos del cambio climático en el Pirineo alertan de que en pocas décadas no habrá nieve suficiente para tanta estación de esquí. Un aviso que, por el momento, el Gobierno desoye y plantea reflotar el proyecto surgido en 2013 con la financiación de los fondos europeos de reconstrucción tras la pandemia.

Foto: Foto: Unsplash/@mickaeltournier

Un reto del Gobierno que lidera Javier Lambán que es apoyado por su socio preferente, el Partido Aragonés, y rechazado de plano por los otros dos miembros del Ejecutivo, Podemos y Chunta Aragonesista. O, a su vez, es puesto en cuarentena por los propios expertos invitados a la cumbre ‘Aragón Climate Week’, que la propia administración regional ha organizado esta semana. Los científicos lo tienen claro: urge una estrategia distinta por la nula viabilidad del modelo de estaciones de esquí debido a la urgencia climática. Una situación dispar entre lo que dice la ciencia y lo que proyecta el Ejecutivo regional. ¿Hay un punto intermedio entre la complejidad ecológica y el turismo de nieve?

La nieve: el motor del Pirineo

El pulmón del Pirineo no son sus esbeltas cimas sino el dinamismo económico que genera el esquí. En cifras, sólo el deporte rey del invierno en Aragón logra que sea un tercio de la oferta de nieve de España. Es el 7% del PIB de la región y el 10% del producto interior bruto de Huesca. Son 1.300 empleos directos, 12.000 indirectos y más de 200 millones de impacto económico cada año. No hay duda, la nieve es un transatlántico económico para los valles pirenaicos.

En esta línea se sustenta el proyecto de convertir al Pirineo aragonés, concretamente a los valles del Aragón (con las estaciones de Candanchú y Astún) y al Valle de Tena (Formigal y Panticosa) en un referente del esquí a nivel internacional. Tiene potencial económico, capacidad de absorber público y una extensión de superficie esquiable. “Con los fondos europeos se disparan las opciones de ser una referencia al nivel de Andorra o Los Alpes. Es la mejor opción para los valles por el atractivo deportivo, turístico y patrimonial”, señalan fuentes del Gobierno.

Foto: Formigal. (EFE)

El Ejecutivo aragonés ha solicitado 49 millones a través de los fondos europeos para acometer el 100% de las instalaciones y obras necesarias para la unión de estaciones. Su propuesta es lograrlo en tan sólo cuatro años. El proyecto se acometería en dos fases, la primera sería la unión de las estaciones de Astún y Candanchú en el valle del Aragón; y la segunda parte englobaría un proyecto más complicado que costaría 40 millones. Sería el enlace de Astún con Formigal, cada una en dos valles diferenciados, a través del Canal Roya.

Aragón tendría un dominio esquiable que nos pondría en otra dimensión para captar ese turismo de nieve tan importante”, explica a El Confidencial el vicepresidente del Gobierno y principal impulsor del proyecto, Arturo Aliaga. Sin embargo, en la tramitación de estos proyectos hay un escollo insalvable: superar el filtro de la sostenibilidad. En este sentido el propio vicepresidente rechaza cualquier duda sobre el impacto negativo en los valles por las infraestructuras previstas. "Todos los proyectos tienen un alto índice de sostenibilidad”, sentencia.

Foto: Estación de esquí de Formigal (Huesca).

Fuentes del Ejecutivo no contemplan como un bache la posición política de los otros dos socios de la coalición, Podemos y Chunta Aragonesista, en la propuesta de unir las estaciones. De hecho, explican estas voces, “hay un punto del acuerdo de Gobierno para formar el cuatripartito que determina la necesidad de modernizar las estaciones de esquí”.

El escollo medioambiental

Es la gran duda sobre el proyecto: ¿es viable desde el punto de vista ecológico? Según los últimos datos del Servicio Climático del programa Copernicus, el cambio climático está acelerándose. A nivel mundial se está disparando el calentamiento global con temperaturas que superan en 0,2 grados centígrados la media del periodo invernal entre 1991 a 2020.

Precisamente, a lo largo de esta semana, el Gobierno ha organizado la cumbre ‘Aragón Climate Week’, un evento relacionado con la urgencia climática donde distintos expertos han abordado la situación del planeta. En esa línea, todos los expertos invitados han planteado una enmienda a la totalidad sobre los proyectos relacionados con el esquí. “El calentamiento global dificultará la viabilidad del modelo actual de estaciones de esquí que hay”, detalló Javier Martín, catedrático de Geografía Física de la Universidad de Barcelona, durante la clausura del evento.

Foto:  A la derecha de la imagen, nuestro guía Narciso de Dios en la cima de Gallinero con el frontal de los principales tresmiles del Pirineo al fondo.

Bajo esta premisa, los expertos participantes en ‘Aragón Climate Week’ precisan que urge un debate para diversificar la oferta en el actual concepto de estaciones de montaña. “Hay más potenciales que el esquí. Con su aire puro se pueden practicar deportes de aventura o excursionismo. ¿O es que Candanchú o Formigal sólo pueden ofrecer nieve?”, recalca este científico.

Lo paradójico, en relación a la unión de estaciones, es que choca frontalmente con la estrategia del propio Ejecutivo regional en cambio climático. En las proyecciones estudiadas, el informe resalta que “se espera un aumento significativo de las temperaturas máximas y mínimas a lo largo del siglo XXI en toda la zona pirenaica”. Y lo cifra: antes del año 2030, el incremento podría podría situarse entre 1 ºC y 2,7ºC. Y con ello se prevé, según esta estrategia, que se realice una mejor planificación y desarrollo de las infraestructuras de las estaciones pirenaicas relacionada con los eventos turísticos teniendo en cuenta criterios de mitigación del cambio climático.

Sobre la urgencia climática, y previo a la estrategia descrita, el Gobierno de Aragón contrató un análisis a Folia Consultores para conocer el efecto del cambio climático en los dominios esquiables. Según consta en dicho informe técnico, al que ha tenido acceso este diario, se recomienda “aplicar un modelo de simulación de nieve por las consecuencias de las previsiones del cambio climático”. Un detalle que da por hecho que el manto blanco que necesitan las estaciones está lejos de ser natural y precisa de la creación artificial para que el esquí subsista.

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