El Gobierno ultima su respuesta al órdago de Galán en plena guerra con Iberdrola
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Un mes de enfrentamiento abierto

El Gobierno ultima su respuesta al órdago de Galán en plena guerra con Iberdrola

Ribera se cita el miércoles con el presidente de la eléctrica, antes de que el Congreso decida sobre el decreto de la luz. El Ejecutivo planea suavizarlo, pero UP pide "mantenerse firmes"

Foto: Pedro Sánchez saludando a Ignacio Sánchez Galán. (EFE)
Pedro Sánchez saludando a Ignacio Sánchez Galán. (EFE)

Gobierno e Iberdrola se han declarado la guerra. Ignacio Sánchez Galán ha abierto la veda, y tanto en la parte socialista del Ejecutivo como en Ferraz han tomado nota. No es un problema de Moncloa con el sector en general; es con el ejecutivo salmantino, el hombre que dirige desde hace dos décadas la compañía y quien ha agotado la paciencia de Pedro Sánchez, según su entorno. La “agresiva respuesta” por parte del empresario al decreto de la luz y el fichaje de Antonio Miguel Carmona, que en Ferraz encuadran en un intento de Galán por perjudicar directamente al presidente del Gobierno, han hecho saltar las costuras de una relación ya de por sí complicada desde el pacto con Unidas Podemos.

Galán ha disparado contra el Gobierno en un septiembre de máxima tensión y ahora Sánchez y Ribera tienen que tomar la decisión que en el sector se espera con impaciencia: los cambios que se están preparando en el decreto de la luz. Hay varias opciones sobre la mesa: tomar parte del exceso de retribución que están recibiendo las renovables con prima, suspender el pago de la deuda histórica del sistema eléctrico, limitar las subidas, echar mano de las reservas de gas o la modificación de la tarifa regulada, que ya está en consulta pública. Aun así, en las eléctricas se muestran pesimistas: “No esperamos grandes modificaciones, pero sí que se nos escuche en algunas de las medidas que les estamos proponiendo”, apuntan desde una de ellas. El Ministerio de Transición Ecológica, en definitiva, ultima la decisión de suavizar una norma aprobada sin consenso con las compañías y que ha sido el epicentro de todo el conflicto. Y eso es lo que el departamento de Teresa Ribera está ultimando: qué medidas se modificarán y cuáles se mantendrán. La decisión que se adopte en el Parlamento, donde este jueves se debe convalidar la normativa, marcará la relación de futuro.

Foto: Logo de Naturgy. (Reuters)

La contienda del Gobierno no es con todas las eléctricas, es con Iberdrola. Fuentes del Ejecutivo remarcan que es importante diferenciar entre la compañía que preside Sánchez Galán y el resto de compañías del sector. Lo expresó con otras palabras la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, en una entrevista en 'La Vanguardia' este domingo: “Es cierto que alguna empresa eléctrica ha tenido una actitud menos solidaria con respecto a la necesidad de, entre todos, encontrar una forma de amortiguar el impacto sobre la factura de los consumidores”. No es lo mismo para Moncloa, por tanto, la actitud de Endesa o Natugy, que la de Iberdrola. El problema, en definitiva, es con Sánchez Galán.

Foto: La ministra de Transición Ecológica y Reto Demográfico, Teresa Ribera. (EFE)

El 5 de septiembre y la promesa de Sánchez

Domingo 5 de septiembre. Sánchez anuncia un compromiso en el que se enmarca toda la batalla que libran en este momento el Gobierno e Iberdrola: a finales de 2021 el recibo de la luz será el mismo que en 2018. En este momento, en el Ejecutivo existen serios temores a cumplir con esa promesa política. El problema es que ese decreto, asume Moncloa, se ha quedado incluso insuficiente y hacen falta nuevas "medidas efectivas" para atajar el problema. Sánchez está presionando al más alto nivel en Europa, con Macron y Draghi, pero la posición de la principal eléctrica del país no ayuda.

Foto: Antonio Miguel Carmona, exconcejal del PSOE. (EFE)

Lunes 13 de septiembre. Moncloa anuncia una entrevista con el presidente del Gobierno en TVE. El gabinete del presidente prepara el anuncio estrella para que Sánchez lo dé a conocer en horario de máxima audiencia. Es el polémico decreto de la luz, acompañado de un “se lo pueden permitir” en directo, mensaje que lanzó el jefe del Ejecutivo a Iberdrola, Endesa o Naturgy, entre otras, mientras anunciaba que la norma de urgencia iba a “detraer los beneficios extraordinarios” de estas compañías para redirigirlos a “topar” el recibo del gas. Es una decisión arriesgada, que luego sería interpretada por el sector eléctrico como una “declaración de guerra”, indican fuentes del sector. “Ese momento marca un antes y un después”, añaden.

La vicepresidenta Teresa Ribera intenta en ese momento hacer un control de daños y, minutos antes de que Carlos Franganillo lance las primeras preguntas a Sánchez, descuelga el teléfono para hacer una ronda de llamadas con los presidentes y consejeros delegados de las eléctricas. Les informa, en líneas generales, de lo que va a anunciar el presidente a las 21:00. La conversación más tensa, afirman en el Gobierno, es con Galán. Con José Damián Bogas, Endesa, o con Francisco Reynés, Naturgy, la relación es muy diferente.

El objetivo de Galán, admiten en su entorno, es "tumbar" el decreto de la luz

El intento de apaciguar la situación tiene escaso éxito y el anuncio del decreto abre la caja de los truenos. Cuando las eléctricas conocen la letra pequeña de la norma, a través del Boletín Oficial del Estado (BOE), la respuesta es aún más contudente. Especialmente por parte de Galán. El Gobierno detecta desde entonces una “campaña” liderada por el empresario salmantino para intentar “tumbar” ese decreto. Ese es su objetivo, admiten fuentes de su entorno. De hecho, la eléctrica ya ha parado inversiones en renovables y eso ha provocado que las alarmas se enciendan en el PNV, el socio prioritario del Gobierno. El papel de los 'jeltzales' vuelve a ser clave. EH Bildu habla de "chantaje" de Galán. El resto de eléctricas también hacen ver a la vicepresidenta Ribera la necesidad de dar la vuelta a algunas partes de la norma como, por ejemplo, ese ‘hachazo’ a las renovables. Pero el más combativo es y sigue siendo Galán.

Galán arremete contra el Gobierno desde Nueva York

Días más tarde, el presidente de Iberdrola coincide con Sánchez durante la breve estancia del jefe del Ejecutivo en Nueva York. Ambos iban a pasar una semana en la Gran Manzana con agendas económicas paralelas, pero la erupción del volcán de la Palma altera los planes de Moncloa. En el Gobierno, se recibe con gran animadversión la entrevista que el salmantino ofrece a 'ABC' desde Manhattan hablando del decreto de la luz y de la situación nacional. Algunas frases que pronuncia Sánchez Galán en el diario del Grupo Vocento son: “Los inversores están muy preocupados por lo que se está haciendo en España”, “los inversores se marchan de España por la inseguridad jurídica”, “numerosos informes hablan de inestabilidad, de ruptura de las reglas del juego, inseguridad jurídica e intervencionismo” o “tengo que desgastarme para explicarles a los inversores que ponen el dinero en nuestra empresa por qué ocurren estas cosas”. Esas frases son demoledoras para la hoja de ruta de Sánchez de presentar España como un destino inversor atractivo y seguro. Es más, desde el Gobierno, aseguran que son términos que emplea Galán en privado en sus conversaciones con inversores. El propio Galán añadió en la misma entrevista que las políticas del Gobierno “no solo afectan al sector energético, también a la credibilidad del país”. Desde el Ejecutivo, responden que el objetivo de todas las normas que salen del Consejo de Ministros es “generar seguridad jurídica”.

Foto: Logo de Iberdrola. (Reuters)

Las eléctricas también están empezando a difundir el mensaje de que el Gobierno de coalición se encuentra dividido en relación al decreto de la luz y que la vicepresidenta Ribera “se está quedando sola” a la hora de defender el mismo. Ponen el foco en una posible vía de agua en su relación con Calviño, especialmente.

Cara a cara de Ribera con Galán

El malestar es máximo con el presidente de la principal eléctrica española, pero el Gobierno se ha abierto a escuchar sus propuestas. Moncloa ha querido tender la mano a los primeros espadas del sector a través de un movimiento que está liderando la vicepresidenta Ribera. La responsable del ramo está recibiendo en el Ministerio para la Transición Ecológica a los principales empresarios de las eléctricas, incluido Galán. Se trata de una “ronda de consultas”, explica el Gobierno, que busca como objetivo conocer las soluciones que plantean los actores del sector para abaratar el recibo. Sánchez está al tanto de todo. El Ejecutivo ha querido que estas reuniones con los CEO energéticos (Iberdrola, Endesa, Naturgy, EDP y Acciona) se conocieran, además. El miércoles es el turno de Sánchez Galán.

Foto: Antonio Miguel Carmona comprando rosquillas. (EFE) Opinión

Las fuentes consultadas aseguran que la intención de Galán es acudir a la cita con interés de negociar con el Gobierno y sin continuar con esta batalla. En el Ejecutivo, por su parte, responden que escucharán las propuestas de las eléctricas y les responderán por escrito en los próximos días.

El polémico fichaje de Carmona

En la crisis entre el Gobierno e Iberdrola, también ha irrumpido el polémico fichaje de Antonio Miguel Carmona como vicepresidente de la compañía en España. Ferraz se afana en repetir que el militante madrileño no consultó su nuevo destino profesional con el partido. Su entorno responde que hasta tres ministros conocían su incorporación a la eléctrica, pero prefieren no desvelar los nombres.

La relación entre el sanchismo y Carmona, en cualquier caso, se encuentra rota y llevaba siendo inexistente desde hace años. En público, las declaraciones de varios cargos del partido han sido duras contra su compañero de partido: “Es un militante de base que hace tiempo no representa ni al PSOE ni a su militancia. Y nunca ha representado a la actual dirección”, expuso este lunes la nueva portavoz en el Senado, Eva Granados. “Sus decisiones son a título individual; si nos hubiera consultado, le habríamos dicho que no. El Gobierno ya tiene interlocución fluida con las eléctricas antes, durante y después de este nombramiento. No es ningún tipo de interlocutor de nada”, zanjó la también portavoz del comité organizador del 40º Congreso del partido. El PSOE, por su parte, ha introducido una enmienda a su ponencia marco para evitar futuros casos de puertas giratorias y va a proponer la modificación del código ético de la formación.

Foto: Antonio Miguel Carmona. (EFE)

Galán y Sánchez, amor y odio

Galán ha sido, desde que Sánchez llegó a Moncloa en junio de 2018, uno de los 'stakeholder', en palabras de Iván Redondo, fijos para el Gobierno del PSOE. El que fuera uno de los primeros espadas del histórico Consejo Empresarial para la Competitividad (CEC) es, en efecto, uno de los pocos que aún continúan en la primera línea de batalla, y por eso en Moncloa asumen que no les queda más remedio que contar con él, especialmente en pleno reparto de los fondos europeos. Se evidenció en el último acto público del presidente con el Ibex 35, en la Casa de América. En los últimos meses, sin embargo, ha habido un giro y el entorno de Sánchez ha empezado a cuidar con más interés a la ‘smart people’ empresarial. En ese grupo no se encuentra Galán.

Foto: El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán.

Un problema interno con Unidas Podemos

La posible modificación del decreto de la luz también ha provocado un problema interno en la coalición. Mientras el PSOE está escuchando a las eléctricas, el área de Unidas Podemos se muestra inflexible y no quiere tocar ni una coma de la norma. “El Gobierno debe mantenerse firme ante las amenazas de las eléctricas”, defendía este fin de semana Ione Belarra.

La secretaria general de UP afirmó este domingo que “va a haber, compañeras, una reacción furibunda de las élites económicas, que dirán que podemos seguir creciendo sin límites como si tuviéramos un planeta de recursos infinitos. Unas élites que, como estamos viendo en España, se atreven a amenazar a la ciudadanía cuando se toman medidas valientes para proteger a la gente”.

Y envió un mensaje al presidente de Iberdrola: “Es lo que está haciendo el señor Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, amenazando con cerrar nucleares, cerrando plantas fotovoltaicas de manera temporal, vaciando los embalses en verano o diciendo que con radicales no se puede gobernar. Yo creo que lo verdaderamente radical es que tu empresa gane 1.531,3 millones de euros en el primer semestre de 2021, y que tú personalmente te embolses más de 12 millones de euros en 2020, mientras tu país vive la peor crisis económica en 100 años y los hogares pagan una factura de la luz estratosférica”.

Gobierno e Iberdrola se han declarado la guerra. Ignacio Sánchez Galán ha abierto la veda, y tanto en la parte socialista del Ejecutivo como en Ferraz han tomado nota. No es un problema de Moncloa con el sector en general; es con el ejecutivo salmantino, el hombre que dirige desde hace dos décadas la compañía y quien ha agotado la paciencia de Pedro Sánchez, según su entorno. La “agresiva respuesta” por parte del empresario al decreto de la luz y el fichaje de Antonio Miguel Carmona, que en Ferraz encuadran en un intento de Galán por perjudicar directamente al presidente del Gobierno, han hecho saltar las costuras de una relación ya de por sí complicada desde el pacto con Unidas Podemos.

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