La estrategia de Moncloa con el caso Ghali: blindar a Sánchez y aislar a Laya del Gobierno
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La exministra, imputada

La estrategia de Moncloa con el caso Ghali: blindar a Sánchez y aislar a Laya del Gobierno

El entorno del presidente se moviliza para intentar desvincular al actual Ejecutivo de la entrada del líder del Frente Polisario con el argumento de que la decisión cumplió con la ley

Foto: José Manuel Albares y Arancha González Laya, durante el traspaso de la carpeta de Exteriores. (EFE)
José Manuel Albares y Arancha González Laya, durante el traspaso de la carpeta de Exteriores. (EFE)

Moncloa intenta blindar al actual Gobierno del caso Ghali y descargar en la exministra Arancha González Laya toda la responsabilidad por haber autorizado la entrada en España del líder del Frente Polisario. “Exteriores no consultó con nadie”, afirma un miembro del Consejo de Ministros ante la imputación de la extitular de Exteriores, cesada por Pedro Sánchez el pasado mes de julio y que acaba de ser nombrada presidenta del comité de expertos de la UE para la unión aduanera.

Laya sigue manteniendo una relación fluida con varios de los miembros del Gobierno como, por ejemplo, la vicepresidenta primera, Nadia Calviño. Por ello, su comparecencia en el marco de la causa que se sigue en el Juzgado de Instrucción número 7 de Zaragoza ha provocado sentimientos encontrados entre los altos cargos que siguen trabajando junto a Sánchez. La orden general es la de circunscribir la decisión al entonces Ministerio de Asuntos Exteriores y, sobre todo, aislar al presidente de una jugada que provocó un conflicto diplomático con Marruecos con la entrada de cientos de personas en Ceuta el pasado mayo.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado del ministro de Asuntos Exteriores José Manuel Albares. (EFE)

La decisión fue de Exteriores, no tiene por qué consultar con nadie”, indica otra fuente oficial del Gobierno. Es una estrategia pactada por el actual gabinete y con la que se intenta marcar distancia con la exministra. El propio Sánchez evitó aclarar si él tuvo algo que ver y afirmó este miércoles desde Nueva York que el Ejecutivo hizo lo que debía, que era “dar respuesta a una cuestión humanitaria” y que se hizo con arreglo a la ley. El nuevo titular de Presidencia, Félix Bolaños, expuso también que desconoce quién dio la orden y añadió que el actual Gabinete se encuentra “absolutamente convencido” de que todas las decisiones que tomó Laya se adecuaron “a derecho”. La Abogacía del Estado, de hecho, ha pedido el archivo de la investigación al no apreciar “el más mínimo indicio delictivo”.

Defensa también se desvincula de la entrada de Ghali en España. Fuentes del ministerio indican que el asunto fue gestionado por Exteriores y que Margarita Robles y su equipo no intervinieron. Desmienten, por tanto, que esta se opusiera a la decisión y que provocara un conflicto en el Consejo de Ministros, ya que, según ellos, no tuvo conocimiento.

Desde el actual Ministerio de Exteriores, por su parte, se remiten a un “escrupuloso respeto a las decisiones judiciales”. “Colaboraremos en todo momento con la Justicia”, añaden. El equipo de José Manuel Albares, por tanto, fija un cortafuegos también con todo lo que tenga que ver con Brahim Ghali y la imputación de su predecesora. Es más, presumen de que el mismo día de la imputación de la ministra, su sucesor ha podido cerrar una reunión con su homólogo marroquí.

Foto: La exministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya. (EFE)

En el Gobierno hay cierta expectación ante lo que pueda aportar Laya en su declaración ante el juez. Bolaños no quiso precisar este miércoles en una entrevista en La Sexta si está en contacto con la exministra. En lo que sí insisten en Moncloa es en que la decisión se adoptó por “motivos humanitarios”.

Algo que también podría provocar que el caso Laya salpicara a Sánchez sería la declaración de la exjefa de gabinete de la entonces vicepresidenta primera, Carmen Calvo, María Isabel Valldecabres. Su homólogo en Exteriores, el diplomático Camilo Villarino, declaró que, tres días antes del aterrizaje de Ghali en España, Valldecabres le preguntó si conocía que se iba a recibir al líder del Frente Polisario. Albares acaba de retirar el plácet a Villarino para desembarcar en la embajada de Moscú.

El PP, por su parte, apunta más alto y habla de un “señor X” en presidencia del Gobierno. Su portavoz en el Congreso, Cuca Gamarra, ha pedido la comparecencia de Bolaños y Albares para que expliquen la acogida al líder del Polisario.

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