El Gobierno cierra la puerta al estado de alarma sugerido por Urkullu
  1. España
Y MASCARILLA EN EXTERIORES

El Gobierno cierra la puerta al estado de alarma sugerido por Urkullu

El presidente vasco había reclamado un marco jurídico que permitiese la aprobación de toques de queda sin depender del aval de los tribunales superiores en cada comunidad

placeholder Foto: Sánchez y Urkullu, durante una de sus reuniones en la Moncloa.
Sánchez y Urkullu, durante una de sus reuniones en la Moncloa.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha pedido por carta al presidente, Pedro Sánchez, que articule un "marco jurídico" para que cada comunidad pueda adoptar toques de queda o limitar el número de personas que pueden participar en reuniones sociales sin depender de lo que avalen o no los tribunales superiores de justicia de cada autonomía. Solicitud que ya ha sido denegada por el Gobierno central.

Aunque no menciona de forma directa el estado de alarma, el dirigente vasco pedía que la herramienta esté lista "esta misma semana", con lo que una posible reforma de la Ley de Medidas Especiales de Salud Pública de 1986 no llegaría a tiempo. En la misiva, también solicitaba al jefe del Ejecutivo que reforme el decreto ley que regula el uso de la mascarilla para volver a dictar su obligatoriedad en exteriores antes de que la norma se convalide este miércoles en el Congreso de los Diputados.

Foto: Foto: EFE

Sin embargo, sus dos demandas han caído en saco roto. "El Gobierno cree que hay margen por parte de las comunidades para avanzar en las medidas de contención de los contagios. Ese es el marco en el que creemos que tenemos que movernos", ha defendido la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, además de destacar que tampoco se modificará el decreto que regula el uso de las mascarillas y señalar que el problema es que "en algunos ámbitos no se está cumpliendo la ley. No es una cuestión de modificación, sino de incumplimientos".

Ya lo pidió en abril

No es la primera vez que el Ejecutivo vasco se posiciona en estos términos. De hecho, es uno los gobiernos autonómicos que más insistencia han puesto en este asunto. Sin ir más lejos, el pasado mes de abril, el lehendakari remitió otra misiva similar a Sánchez para pedirle que prolongase la declaración de la segunda alarma. Ahora, la solicitud se produce tras la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que declara ilegal el confinamiento del primer estado de alarma. En cualquier caso, el razonamiento que sigue esta resolución en principio no implica que este derecho de excepción impida la aplicación de restricciones de menor nivel como los toques de queda.

Foto: Iñigo Urkullu. (EFE)

La posibilidad de aplicar el estado de alarma en una sola comunidad se contempla en la norma que regula la propia medida. En concreto, en el artículo 7 de la Ley Orgánica 4/1981: "A los efectos del estado de alarma la autoridad competente será el Gobierno o, por delegación de este, el presidente de la comunidad autónoma cuando la declaración afecte exclusivamente a todo o parte del territorio de una comunidad", sostiene el mismo. De esta manera, Urkullu podría aprobar toques de queda y confinamientos perimetrales sin depender en ningún momento de su TSJ, que no le ha permitido aprobar duras restricciones sin el estado de alarma.

Se da la paradoja de que Urkullu nunca ha querido pedir un estado de alarma exclusivo para Euskadi

Pero, se da la paradoja de que Urkullu nunca ha querido solicitar un estado de alarma exclusivo para Euskadi. No obstante, el PNV, la pasada primavera, se abrió a negociar con el PP la reforma de la ley de 1986 para precisamente dotar a las autonomías de herramientas que permitan el control de la pandemia sin recurrir a la medida excepcional. Pero, como entonces reconocieron fuentes de la formación nacionalista, "ya no daba tiempo", al haberse iniciado los contactos en abril, sin margen suficiente para una reforma de la norma antes de que decayese el segundo estado de alarma.

Sortear al TSJPV

Ante los varapalos que se ha llevado del TSJ vasco, Urkullu quiere un marco legal que le ampare para poder decretar medidas contundentes. La carta la ha dado a conocer el portavoz del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, en la rueda de prensa posterior a la celebración del Consejo de Gobierno de la comunidad. Concluido el encuentro, el propio lehendakari ha informado a sus consejeros que este pasado lunes remitió a Sánchez un escrito, como recoge Europa Press, en el que le transmite su preocupación por los efectos que el Real Decreto del pasado 24 de junio sobre la flexibilización del uso de la mascarilla "han tenido", ya que en "muchos casos" ha conllevado que se haya dejado de utilizar, "aunque no fuera ese el objeto" del texto que aprobó el Ejecutivo.

Foto: Francisco Fernández Marugán. (EFE)

Ante el hecho de que el decreto vaya a ser ratificado este miércoles en un pleno extraordinario en el Congreso de los Diputados, ha propuesto al presidente del Gobierno que modifique el texto antes de su convalidación "para que sea posible reafirmar con nitidez que el uso constante en la mascarilla debe ser una obligación". De esta forma, plantea que se pueda prescindir de ella solo en aquellos "espacios naturales en el que no se produzcan concurrencia de personas".

Por otra parte, "ante los niveles de contagio que se están dando y las situaciones dispares que se están produciendo como consecuencia de las ratificaciones o no de los tribunales correspondientes" en cada comunidada, el lehendakari ha solicitado a Sánchez "formalmente, en nombre de una cogobernanza real y efectiva, la adopción urgente" de las medidas necesarias para dotar a las autonomías de un marco de seguridad jurídica "suficiente" para que puedan aplicar, de inmediato, medidas. En concreto, que las comunidades puedan "esta semana" y "de inmediato" limitar la movilidad nocturna y el número de personas que se puedan agrupar "en diferentes circunstancias".

El lehendakari quiere un marco legal que le ampare para poder decretar medidas contundentes

Desde que a finales de junio la evolución de la pandemia en el País Vasco tocase suelo, los contagios y la incidencia acumulada no han hecho más que multiplicarse. El origen de la explosión de positivos fue el viaje de fin de curso que varios estudiantes, sobre todo, de origen guipuzcoano, hicieron a Mallorca. Si los casos por cada 100.000 habitantes para el conjunto de la comunidad rondaban entonces los 103, ahora el indicador se sitúa en 585. En las últimas horas, la autonomía ha registrado 1.314 nuevos contagios, mientras que la tasa de positividad se sitúa en el 11%, muy lejos del 5% que marca la OMS para establecer que la situación está bajo control.

Del TSJ al Supremo, pasando por el TC

Restringir derechos fundamentales sin estado de alarma se ha convertido en uno de los principales embrollos jurídicos de la pandemia. La pelea por mantener toques de queda y cierres perimetrales ha sido constante en las comunidades tras caer este derecho de excepción tanto en el verano de 2020 como el pasado noviembre. Sin la alarma, a las autonomías solo les ha quedado agarrarse a una combinación de leyes de salud pública, protección civil y seguridad nacional. Este armazón legal ha permitido a algunas sacar adelante sus restricciones, pero su fragilidad ha llevado a otras a encontrarse con que su correspondiente TSJ se negaba a ratificarlas.

Foto: Cola para vacunarse en Cornellá. Más de 20 millones de personas tienen ya la pauta completa. (EFE)

La falta de una reforma legislativa de calado como alternativa a la alarma se ha traducido así en una situación de incertidumbre en distintos territorios. El único cambio por parte del Gobierno se produjo en mayo, cuando el Consejo de Ministros aprobó un real decreto-ley para dar mayor cobertura jurídica a los gobiernos autonómicos: en lugar de dejar la última palabra sobre las restricciones en manos de los TSJ, abrió la puerta a que las comunidades pudieran llegar hasta el Supremo.

Esta vía se tradujo en que el pasado 21 de mayo la Sección Cuarta de la Sala de lo Contencioso del alto tribunal determinó que las comunidades pueden restringir derechos aunque no esté decretado el estado de alarma. Su resolución, sin embargo, tenía letra pequeña, apuntando a que caben "limitaciones puntuales de la libertad de circulación siempre que la administración" cumpla ciertos requisitos: que haya identificado con claridad el peligro grave para la salud, que haya justificado que no dispone de otros medios menos agresivos para afrontarlo, que haya establecido debidamente la extensión de ese riesgo desde el punto de vista subjetivo, espacial y temporal...

Los Tribunales Superiores

Con estas condiciones sobre la mesa, algunos Tribunales Superiores han ido permitiendo restricciones como los toques de queda o los cierres perimetrales, pero otras han seguido rechazándolas. Ante esa división, el último capítulo lo protagoniza la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que tumba el confinamiento del primer estado de alarma, una resolución ante la que el TSJ catalán ya avisó el viernes de que podía complicar la autorización de los toques de queda. "Efectivamente todavía no se ha operado la debida publicación de esa sentencia", reconocía en un auto. "No obstante, debe no pasarse por alto lo que ello va a suponer una vez se opere su publicación".

Foto: Fachada del Tribunal Constitucional. (EFE)

La otra opción para dar mayor seguridad a las comunidades para poner en marcha este tipo de restricciones es la que sugirió el Consejo de Estado el pasado marzo: reformar la Ley de Medidas Especiales de Salud Pública de 1986 para poder aplicar futuras restricciones. En su dictamen, el órgano consultivo sugería al Ejecutivo que aportara "mayor detalle y concreción" a esta ley, de manera que las autoridades sanitarias puedan contar con "el mejor marco jurídico posible para afrontar las situaciones presentes y futuras de riesgo grave para la salud pública".

Sin el armazón legal que otorgaba la alarma, el Consejo de Estado consideraba que hacía falta un plan B para evitar los vaivenes de los TSJ. Urkullu, sin embargo, quiere que la nueva herramienta esté lista "esta semana" para poder aplicar medidas "de inmediato", por lo que la reforma legislativa quedría descartada por los plazos que deberían seguirse en el Congreso para ello.

La situación de otras CCAA

Al mismo tiempo, el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) ha denegado el toque de queda planteado por el Gobierno foral para las localidades con mayor incidencia, que pretendía que entrara en vigor esta madrugada. El Ejecutivo regional pedía la limitación de la movilidad nocturna entre la 1 y las 6 horas en los municipios que se encuentraran en una situación epidemiológica de riesgo "muy alto", lo que ese abarca prácticamente al 80% de los municipios navarros y al 90% de su población.

No obstante, el Ejecutivo navarro emitirá una nueva Orden foral que "motive suficientemente" la necesidad de la limitación horaria, rechazada por el TSJN con el argumento de la escasa concreción de los datos que justifiquen la medida. El vicepresidente primero y portavoz gubernamental, Javier Remírez, ha reiterado que la restricción es "imprescindible y necesaria" para atajar el alto número de contagios en buena parte de la comunidad, y ha confirmado que volverán a solicitarla.

Por su parte, la Junta de Andalucía, siguiendo la iniciativa del Comité Regional de Alto Impacto en Salud Pública, ha decidido proponer el toque de queda entre las 2 y las 7 horas en aquellos municipios con más de 5.000 residentes que presenten una incidencia acumulada a 14 días de más de 1.000 casos por cada 100.000 habitantes. No obstante, esta decisión tiene que ser posteriormente ratificada por el Tribunal Superior de Justicia andaluz (TSJA).

Ante la incertidumbre jurídica, algunas comunidades, como el Gobierno de Castilla y León, han optado por pedir a su población que actúe como si hubiera un toque de queda, una medida que el Ejecutivo autonómico decidió que no iba a volver a solicitar al Tribunal Superior de Justicia por el rechazo que expresó al respecto en anteriores ocasiones.

En la rueda de prensa semanal sobre la situación de la pandemia en la Comunidad, la consejera de Sanidad autonómica, Verónica Casado, ha catalogado de "explosión" los contagios de covid en esta quinta ola que "ya no solo están afectando a jóvenes", sino que ya se está trasladando a otros grupos de mayor edad.

Pedro Sánchez Iñigo Urkullu
El redactor recomienda