González y Julia Navarro: nuevas inquisiciones y el escaso papel de la Cultura en la política
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la pérdida de la libertad individual

González y Julia Navarro: nuevas inquisiciones y el escaso papel de la Cultura en la política

“Es un momento de coerción de las libertades, de demasiadas inquisiciones, no de una como era el franquismo, sino la aparición de nuevos inquisidores, que nos preocupa a muchos”, alerta el expresidente

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Imagen: El Confidencial Diseño.

Las nuevas inquisiciones, la pérdida de la libertad individual, pero no así las colectivas, y el escaso papel que los responsables políticos han dado a la cultura desde el inicio de la democracia son los pilares sobre los que se asienta la conversación que el expresidente Felipe González y la periodista y escritora Julia Navarro mantienen en el pódcast ‘Sintonías infrecuentes’, un proyecto de la Fundación Felipe González y Podimo (se puede escuchar completa aquí). “Es un momento de coerción de las libertades, de demasiadas inquisiciones, no de una como era el franquismo, sino la aparición de nuevos inquisidores, que nos preocupa a muchos”, alerta ya desde el inicio González.

El expresidente recuerda los pactos de la Transición para destacar que ahora, después de una época que se vivió con libertades, “hay una paradoja: se amplían las libertades para colectivos que antes estaban excluidos y al mismo tiempo hay mucha gente que a veces pertenece a esos colectivos que quieren imponer lo políticamente conveniente a los demás. Hay varias inquisiciones por todas partes que nos limitan nuestra libertad para opinar. Pero creo que hay una cierta rebeldía contra eso”. La escritora le da la razón y le recuerda que ha aparecido una nueva censura de obras porque al escritor se le considera, en su vida privada, un machista, un misógino o un misántropo. “Estos no saben que son imitadores de lo que hacían los talibanes con las obras. Que hay valores nuevos, está bien, pero ¿que quieras revisar la historia, no solo la literatura? ¿Vamos a estar censurando las pinturas del Prado? Es una locura, una pérdida de libertad, de trasfondo cultural… es un disparate”, añade González.

Foto: El expresidente del Gobierno Felipe González. (EFE) Opinión

En esta cuestión, la escritora apunta a la aparición de la llamada nueva política como culpables de la ruptura con la política de consenso de la Transición. “Es gente que no vivió la Transición y se ha quedado como con ganas de haber estado allí y haciéndola y se han querido trasladar a 1975 porque ellos lo habrían hecho de forma diferente. A partir de ese momento se produce esa vuelta a las trincheras que se habían superado en la Transición”, afirma. Por su parte, González, aunque también lo observa cree que “en esa nueva política estamos viendo que hay un apoyo de la ciudadanía bastante decreciente respecto de esas expresiones de adanismo, de reinventarlo todo, de volver al pasado. Eso me da esperanza de que podamos recuperar… Lo que no se puede es vulnerar, violentar, lo que haya que reformar tiene que ser pactado”. En este sentido ve claro que “el revisionismo del 78 se está derrotando solo”, si bien le preocupa que “cuando se hace bloquismo político, en los extremos de los bloques no están las mayorías, pero hay un discurso hegemónico que contamina las mayorías. Me da igual cómo se exprese. Hemos oído expresiones como derechita cobarde o socialtraidores”.

Foto: felipe-gonzalez-entrevista-gobierno-coalicion-estado-derecho

Otro tema que ha tenido su influencia nefasta han sido las redes sociales. Tanto en los periodistas como en los políticos. El expresidente hace referencia a los primeros y critica que se haya fomentado, con las redes, el periodismo de trincheras. “Se ha sustituido el razonamiento por la descalificación del otro o de los otros. Observo como se estrechan los márgenes para ejercer la profesión libremente y seriamente”, razona. Y alerta del espacio que muchas veces tienen las informaciones en Twitter y que no es el exacto. “La falta de proporción se ha multiplicado hasta el infinito en las redes sociales, esto de los troles en Twitter. Yo veo a los periodistas saliendo de su trabajo diario y respondiendo en Twitter…”, manifiesta. La escritora también reprueba el uso de Twitter por parte de los políticos. “Me preocupa que, en vez de dar explicaciones, lo que hacen es poner un tuit. No digo que no se pueda poner, pero es que vivimos a golpe de tuit. Echo de menos una opinión más seria por parte de un político”, sostiene, a lo que González pone el ejemplo de Joe Biden, que no tiene cuenta de Twitter: “Viene a decirnos que se puede hacer política sin poner tuits. Porque te acuerdas de su predecesor, que no gobernaba, sino que lanzaba sus tuits. Y ha puesto a trabajar a todo el mundo y también a la prensa que tiene que analizar sus políticas y no las mentiras o las medias verdades de sus tuits”.

Foto: Felipe González, junto a Pablo Motos, en 'El Hormiguero'.

A continuación, ambos pasan a hablar de cultura y literatura. González confiesa que está leyendo ‘Feria’, de Ana Iris Simón. “El libro de esta muchacha me ha llamado mucho la atención. Tiene 27-28 años, es decir, su experiencia vital está fuera de mi etapa de gobierno, y hay esa distancia y esa proximidad porque su experiencia vital la liga con las de sus padres, que ellos sí que están de hoz y coz. Cuando me hablan de nuestra etapa en el gobierno sacan algunas cosas que hice, pero que a mí no me identifican con algunas de las prioridades”, manifiesta el expresidente.

Navarro: "Los distintos responsables de cultura nunca han escuchado lo suficiente los problemas que tienen los creadores de todo tipo"

Navarro aprovecha para hacerle una crítica sobre el escaso papel que la cultura ha solido tener en las políticas de los gobiernos democráticos. También en los suyos. González cree que, quizá lo ideal, sería tener a un ministro que conozca bien al sector cultural y recuerda las figuras de Jorge Semprún y Javier Solana. Pero para Navarro es más interesante alguien que sepa escuchar al sector. “No es ir a un cóctel, es escuchar. Y los distintos responsables de Cultura nunca han escuchado lo suficiente los problemas que tienen los creadores de todo tipo. Si es alguien del mundo de la cultura, mucho mejor porque es alguien que conocerá parte de los problemas, pero sí ha faltado alguien que venga de ese mundo y sobre todo que escuche a los distintos colectivos para llevar a cabo proyectos”, indica la escritora que asegura, además, que esto se ha agudizado en los últimos tiempos. Y González le da la razón.

Foto: Julia Navarro en un café de Alejandría. (Juan Manuel Fernández)

Después siguen hablando sobre por qué Navarro abandonó el periodismo y se dedicó a escribir novelas de gran éxito como ‘ Dime quién soy’ o ‘ Dispara, yo ya estoy muerto’. “Empezaba a percibir esa paulatina pérdida de libertad, que me encasillaran, y a veces acababas defendiendo cosas en las que tampoco creías tanto porque la persona que tenías enfrente era tan salvaje en la defensa de determinadas cosas, que era, voy a estar contra ti porque me horroriza estar en tu lado, eso me llevó a tomar una decisión que me costó mucho, pero de la que no me arrepiento y fue abrir otra puerta que hasta ahora he tenido suerte”, confiesa la escritora.

Navarro: "A mí es que me dan bofetadas por un lado y por otro, pero un tirano es un tirano y me da igual la bandera que enarbole"

González, que se ha leído sus novelas, le hace algunas observaciones sobre los temas que toca, como el conflicto entre Israel y Palestina, el Holocausto y la posición contra los totalitarismos, algo que comparte. “A mí es que me dan bofetadas por un lado y por otro, pero un tirano es un tirano y me da igual la bandera que enarbole. El tirano es un tirano y se comporta como un tirano con los ciudadanos. Y esto es lo que yo no puedo soportar. Por tanto no me dejo arrastrar. Es un viejo dilema que he tenido con viejos amigos comunistas, que hoy todavía se resisten a comparar a Hitler con Stalin. Yo no”. Finalmente, Navarro le recomienda para este verano la última novela de Javier Marías, 'Tomás Nevinson'. La escritora se congratula de que el escritor siga manifestando sus opiniones hoy en día porque “nadie se atreve a mantener sus posiciones por miedo y eso es una actitud revolucionaria”. “Ese es el miedo a la libertad. No hay realización humana sin libertad y el miedo a la libertad coarta la realización del ser humano”, zanja González.

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