Hacienda trabaja en los nuevos Presupuestos: presentará el techo de gasto en julio
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Margen fiscal para políticas expansivas

Hacienda trabaja en los nuevos Presupuestos: presentará el techo de gasto en julio

Pese a que las actuales cuentas daban dos años de oxígeno, Moncloa quiere llevar a término la legislatura y hacerlo con una hoja de ruta reforzada en lo político y lo económico

placeholder Foto: La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en rueda de prensa el pasado martes tras la celebración del Consejo de Ministros. (EFE)
La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, en rueda de prensa el pasado martes tras la celebración del Consejo de Ministros. (EFE)

El Gobierno mira ya a los Presupuestos de 2022 con la determinación de finalizar la legislatura, auspiciado por el viento de cola de los fondos europeos, la recuperación económica y la estabilidad política que se busca asentar con los partidos del bloque de investidura. El ministerio de Hacienda ha comenzado hace unas semanas los trabajos para sacar adelante el nuevo proyecto y, según fuentes cercanas a la ministra María Jesús Montero, este mes de julio se llevará al Congreso el techo de gasto. No se votará, sino que se informará sobre la previsible subida del límite de gasto público no financiero en el que podrán incurrir las administraciones del Estado. Será el pistoletazo de salida para que a partir de septiembre se ponga en marcha toda la maquinaria burocráticas y negociadora de cara a cerrar el borrador de las Cuentas para el próximo año.

La prioridad del Ejecutivo pasa por no prorrogar los actuales Presupuestos, que se habían concebido como un balón de oxígeno para, al menos, estirar la legislatura tres años. Moncloa quiere llevar a término el mandato de cuatro años y hacerlo con una hoja de ruta clara en lo político y lo económico. Los indultos allanan el camino para reeditar el apoyo a las Cuentas de los independentistas, al menos de ERC y PDeCAT, sin descartar a Junts, al igual que la hucha europea y su reparto autonómico facilitará las alianzas parlamentarias con nacionalistas y regionalistas.

La relación con el socio minoritario, Unidas Podemos, también se ha reforzado tras la sustitución de Pablo Iglesias por Yolanda Díaz. Esta última se reunirá la próxima semana con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para redefinir prioridades políticas y fijar calendarios. La intención es mejorar la coordinación y alejar el ruido de la señal, según el lenguaje de Moncloa. Uno de los principales temas sobre la mesa es si la subida del salario mínimo se adelanta a antes de verano o se incluye en el proyecto de Presupuestos del próximo año. Dicotomía que también da cuenta de la clara apuesta porque haya nuevos PGE en 2022.

Foto: El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, pasa ante el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, durante un pleno del Congreso. (EFE)

La geometría variable que se intentó construir el pasado año sumando a Ciudadanos a los Presupuestos queda descartada. Ni los de Inés Arrimadas, ahora con 9 escaños, son necesarios aritméticamente ni el acercamiento es ya posible tras la apuesta del Gobierno por indultar a los presos del 'procés' y poner en marcha la mesa de diálogo con el Govern.

Pese a todo, se quiere dar normalidad con unas nuevas Cuentas que no prorroguen las anteriores y hacerlo en tiempo y forma para agilizar la distribución de los fondos europeos. De este modo, se pretende aprobar el proyecto de ley de Presupuestos para el próximo año en el Consejo de Ministros antes del 30 de septiembre para llevarlo inmediatamente después al Congreso. Se iniciaría así su tramitación con vistas a aprobarlos definitivamente antes de que acabe el año.

La suspensión de las reglas fiscales para 2022 propuesta por la Comisión Europea modifica el ciclo de elaboración de las cuentas públicas. Las distintas Administraciones públicas no estarán sujetas a los objetivos de déficit presupuestario ni la regla de gasto, de modo que contarán con margen fiscal para aplicar políticas expansivas contra la crisis. Esto significa que el Gobierno no tendrá que pasar por el trámite de aprobar en el Congreso los objetivos de estabilidad. Lo que sí tendrán que aprobar los diferentes gobiernos es el techo de gasto. En el caso del Estado, tiene la obligación de informar del mismo al Congreso, pero no necesita su aprobación, ya que solo se someten a votación los objetivos de déficit que no se aplican este año.

placeholder El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE)

Lo que será más complicado para el Gobierno es evitar el pase por el Congreso para aprobar la suspensión de las reglas fiscales para 2022, para lo que se requiere mayoría absoluta. El Ministerio de Hacienda está estudiando si este paso es imprescindible, porque el Congreso ya aprobó la excepcionalidad en la suspensión de las reglas en 2020 y 2021. En cualquier caso, este trámite debería ser sencillo para el Ejecutivo, ya que una vez que la Comisión Europea ha autorizado la aplicación de la cláusula de escape, todas las Administraciones querrán beneficiarse de esta medida, incluso las gobernadas por el Partido Popular o por los partidos nacionalistas e independentistas.

De esta forma, el Gobierno iniciará el ciclo presupuestario que conducirá hacia los Presupuestos Generales del Estado para 2022. Aunque se ha publicado hasta la extenuación que con los PGE de 2021 ya no hace falta actualizar las cuentas, que basta con prorrogarlas, la realidad es que durante los próximos años será muy importante contar con nuevos presupuestos. El motivo es que serán la vía para canalizar el dinero que llegará desde Europa en el marco del Plan de Recuperación.

La aprobación de los PGE suponga dar certidumbre a comunidades y ayuntamientos para que elaboren sus cuentas

Los controles internos existentes, básicamente por parte de la intervención y del Ministerio de Hacienda, dificultan la modificación de las partidas presupuestarias para adaptar los presupuestos prorrogados. En un año normal, en el que los cambios son limitados, estas trabas no suponen ningún problema. Sin embargo, desde 2022 hasta 2026 llegarán miles de millones de euros de los fondos europeos, lo que obligaría a realizar centenares de modificaciones de partidas presupuestarias. Además, el Estado es quien recibe el dinero europeo para transferirlo al resto de Administraciones, de ahí que la aprobación de los PGE suponga dar certidumbre a comunidades y ayuntamientos para que elaboren sus cuentas sabiendo los fondos de los que disponen.

Después de los esfuerzos realizados para eliminar 'cuellos de botella' resultaría paradójico que los problemas para ejecutar las ayudas europeas fuesen consecuencia de la ausencia de los Presupuestos Generales del Estado. Con la aprobación del techo de gasto, el Gobierno inicia el camino para presentar en septiembre, en tiempo y forma, el proyecto de presupuestos.

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