Sánchez exhibirá los indultos en un gran acto en el Liceu antes de explicarlos en las Cortes
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Illa hará gira por España para defenderlos

Sánchez exhibirá los indultos en un gran acto en el Liceu antes de explicarlos en las Cortes

Moncloa monta el lunes una ceremonia con la "sociedad civil" en Barcelona antes de aprobar los indultos, que se esperan para el martes, tras haber concitado el aval de los empresarios

placeholder Foto: Pedro Sánchez saluda al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (i), durante un acto de Foment del Treball en Barcelona, la pasada semana. (EFE)
Pedro Sánchez saluda al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès (i), durante un acto de Foment del Treball en Barcelona, la pasada semana. (EFE)

Con viento en popa tras el medido apoyo de la CEOE y la implicación del Rey para avanzar en la normalización, Pedro Sánchez ha decidido imprimir velocidad de crucero a la aprobación de los indultos a los presos del 'procés'. Su hoja de ruta se coronará el próximo lunes en Barcelona, organizando un acto "muy importante" en el Liceu, según subrayaban desde Moncloa este jueves. Un escenario elegido para que el presidente del Gobierno explique tanto la medida de gracia como su agenda para Cataluña ante 300 personas de la sociedad civil. No habrá esta vez representantes políticos, indican fuentes gubernamentales. El presidente se dirigirá principalmente a asociaciones, empresarios, sindicatos y miembros del mundo de la cultura. Lo hará antes de dirigirse al Pleno del Congreso, el próximo 7 de julio. Además, el secretario general del PSC y exministro Salvador Illa hará una gira por España para defender las bondades de la medida de gracia.

La mayoría de las invitaciones todavía no habían sido respondidas este jueves, porque la organización del acto se precipitó aprovechando lo que se considera una ventana de oportunidad. Según la lectura de Moncloa, esta ventana se habría abierto el pasado domingo al constatar la división de la derecha en las protestas de Colón contra los indultos y se consumó con el apoyo de los empresarios catalanes, el aval público del presidente de la CEOE, Antoni Garamendi y, sobre todo, el deshielo institucional que se visibilizó con el encuentro informal entre Felipe VI y el 'president' de la Generalitat, Pere Aragonès. Entre medias, para acabar de voltear una semana que amenazaba con debilitar la estrategia de Sánchez por el rechazo social a los indultos, Botín, Isla y Pallete espolearon en Barcelona el discurso de la recuperación del Ejecutivo y la Comisión Europea dio luz verde al plan para los fondos europeos.

Foto: Isla, Botín y Pallete, en la reunión del Cercle. (Círculo de Economía)

Mientras Pablo Casado estaba en la cena del Rey con el presidente de Corea en el Hotel Vela, en Moncloa estaban llamando al Liceu para reservar el teatro más representativo de Cataluña, en el que Pedro Sánchez explicará el próximo lunes a la sociedad civil catalana su estrategia para Cataluña con la agenda del reencuentro y los indultos a los presos soberanistas como mascarón de proa. La trampa se había cerrado. Y no solo para Casado, sino también para el presidente catalán, Pere Aragonès, al que esta 'operación de Estado' ha pillado del todo fuera de juego.

El objetivo pasa por visibilizar el aval a la medida de gracia y reforzar la estrategia de normalización con Cataluña, que se ha diseñado como una operación de Estado. El acto en sí se ha concebido como una conferencia, bajo el elocuente título 'Reencuentro: un proyecto de futuro para toda España', y previendo que sea atendida por "una amplia representación de la sociedad civil", según insisten desde el Gobierno.

La agenda elegida por el presidente indica que la fecha probable para los indultos puede ser la del próximo martes 22. Según han ido insinuando durante las últimas horas varios miembros del Gobierno. En ningún caso se pretenden retrasar más allá del 29 de junio, y siempre con el 6 de julio como tope. El presidente del Gobierno expondrá el 7 de julio en el Congreso las razones por las que concederá los indultos a los presos catalanes acusados de llevar a cabo el 'procés'.

Tal es la premura sobrevenida por la buena marcha esta semana de los acontecimientos para los intereses del Gobierno, que este jueves ya se deslizaba que los indultos se podrían aprobar antes de la reunión entre Pedro Sánchez y Pere Aragonès en el Palacio de la Moncloa, como inicialmente se había trasladado. Se pretende tanto aprovechar la ventana de oportunidad como pasar página y situarse ya en la siguiente pantalla. Esto es, la de la reactivación de la mesa de diálogo y la recuperación de la agenda legislativa con reformas progresistas para cerrar el curso político sin que la cuestión catalana opaque toda la agenda política. Dar carpetazo a la medida de gracia cuanto antes para comenzar a diluir su coste político y electoral.

Foto: El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. (EFE)

La ofensiva de Pedro Sánchez en Cataluña —conferencia hoy en el Círculo de Economía, acto el lunes en el Liceu ante la sociedad civil— se completa con una gira de Salvador Illa por diferentes partes de España para explicar la bondad de los indultos. Según explican fuentes del PSC, Illa tiene previsto aparecer en diversos medios de comunicación e incluso llevar a cabo algunos desplazamientos. Illa se presentará como un político nada independentista, pero que explicará cómo los indultos representan una oportunidad para la reconciliación de la sociedad catalana.

Mientras se prepara todo este despliegue, Aragonès no ha demostrado mucha habilidad en la gestión de su agenda. Desde hace un mes, se sabía que el primer ministro italiano, Mario Draghi, estaría en Barcelona. En lugar de estar en la ciudad, Pere Aragonès vuela hoy a Bruselas para reunirse con Carles Puigdemont en Waterloo. Mala opción cuando desde asociaciones empresariales catalanas, como el Círculo de Economía o Foment del Treball, se está articulando una nueva centralidad a la que se ha invitado a ERC, pero no al entorno de JxCAT.

Algunas fuentes apuntan que aunque el acto del lunes en el Liceu se está diseñando para un público de representantes de la sociedad civil ajenos al mundo de la política, Pere Aragonès podría acabar siendo invitado al evento. La lista la está elaborando Moncloa.

Se pone el foco en el Tribunal de Cuentas y cómo reclama los fondos desviados por haberse gastado en el 'procés'

Ante el giro que está tomando la opinión pública, donde hasta los obispos catalanes se han manifestado a favor de los indultos, el independentismo está buscando cómo reelaborar su discurso. Se pone el foco en el Tribunal de Cuentas y cómo reclama los fondos desviados por haberse gastado en el 'procés' o en manifestantes condenados por agredir a agentes de los Mossos d’Esquadra. Hay que ampliar el foco de lo que se denomina 'represión' para compensar la salida de la cárcel de los presos.

El desembarco de ministros en Cataluña se multiplicará durante los próximos días. Este mismo viernes lo hará ya Pedro Sánchez, para participar junto al presidente italiano, Mario Draghi, en el Foro de Diálogo España-Italia, organizado por Foment del Treball. Junto a todos ellos, el Rey también intensificará su presencia. El Gobierno otorga una "gran importancia" al papel del Rey, a quien Moncloa ha decidido involucrar con el objetivo de sincronizar agendas, según reconocían fuentes del Ejecutivo. Se trataría de que siga haciendo "agenda catalana siempre que se le requiera".

placeholder Felipe VI (c), junto a Pere Aragonès. (EFE)
Felipe VI (c), junto a Pere Aragonès. (EFE)

Felipe VI volverá a coincidir en público con Aragonès, presumiblemente, en la inauguración del Mobile World Congress, el próximo 28 de junio. Además, el 1 de julio, Felipe VI acudirá a la ceremonia de entrega de los premios de la Fundación Princesa de Girona. Tres visitas seguidas que visibilizan el empeño del Gobierno por asentar una relación normalizada con Cataluña. La nueva hoja de ruta de Moncloa supone un cambio importante con respecto a la trazada hace meses, cuando el Gobierno llegó a vetar la presencia del Rey en una entrega de despachos a jueces en Barcelona para “velar por la convivencia”, según explicó el ministro de Justicia.

Sobre la mesa de Sánchez para cerrar antes del verano está también la crisis de gobierno. Una hipotética remodelación de Ejecutivo que ya esperan desde los diferentes departamentos y que acabaría por cerrar el actual ciclo político. De ahí a iniciar una nueva etapa del Gobierno de coalición coincidiendo con el arranque del curso político y el viento a favor de los fondos europeos, que comenzarán a fluir en otoño. La segunda fase de la legislatura, con la estabilidad comprometida para 2023 tanto por sus socios de gobierno, Unidas Podemos, como por los socios parlamentarios si se normaliza la situación con Cataluña, comenzaría a partir de esta nueva fase. El batacazo del 4-M y el presumible cambio de ciclo anunciado por la oposición parecen de momento aplacados.

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