El exgerente de Podemos, sobre los sueldos del partido: "Teníamos un pequeño desastre"
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Su declaración en el caso Neurona

El exgerente de Podemos, sobre los sueldos del partido: "Teníamos un pequeño desastre"

Pablo Manuel Fernández Alarcón admitió al juez del caso Neurona que hubo "intromisiones políticas" porque "todo el mundo quiere que sus trabajadores cobren lo más posible"

placeholder Foto: Fotograma de la declaración del exgerente de Podemos.
Fotograma de la declaración del exgerente de Podemos.

El exgerente de Podemos Pablo Manuel Fernández Alarcón admitió al juez del caso Neurona en su declaración como testigo que el partido tenía “un pequeño desastre” con los sueldos cuando él asumió el puesto y por ello se encargó una auditoría externa para fijar una escala salarial: “Todo el mundo quiere que sus trabajadores cobren lo más posible y en un partido político siempre hay intromisiones políticas, por eso hicimos un protocolo”.

Declaración del exgerente de Podemos Pablo Manuel Fernández Alarcón

Fernández Alarcón, gerente entre 2016 y principios de 2019, compareció durante una hora y 12 minutos ante el magistrado de instrucción número 42 de Madrid, Juan José Escalonilla. En su declaración, a la que ha tenido acceso íntegro El Confidencial, explicó que fue durante su gestión cuando se aprobó la escala salarial tras un debate interno. Como resultado, se establecieron varios baremos y se reconocieron dos tipos de complementos salariales, por “coordinación” y por “responsabilidad”. "Ten en cuenta que nosotros al principio éramos un grupo de personas con contratos de los más variados".

Por estos hechos, se encuentran imputados su sucesora en la gerencia del partido, Rocío Esther Val, y el tesorero Daniel de Frutos. El juez archivó esta derivada del caso, pero la reabrió en abril tras aceptar un recurso presentado por Vox. El juez cuestiona que la primera tuviera competencias para aprobar complementos salariales y en esa duda giraron la mayoría de sus preguntas y las de la Fiscalía. “Si usted hubiera querido implementar algún complemento salarial, ¿podría hacerlo o tendría que contar con la autorización del Consejo de Coordinación?”, cuestionó Escalonilla.

"Yo creo que no había una norma que me impidiera hacer un ajuste en un momento dado"

Fernández Alarcón, con obligación legal de decir la verdad como testigo, puso de manifiesto su desconocimiento respecto a sus competencias sobre este asunto y por tanto también las de su sucesora. “Pues no le sé decir”, dijo. “Yo creo que hubiera pedido autorización, pero es que es muy difícil 'hipotizar' sobre una circunstancia que no se ha dado. No lo sé”. Tampoco se mostró seguro sobre si había una norma que se lo impidiera: “No he revisado el poder que tenía yo como gerente, serían amplios, yo creo que no había una norma que me impidiera hacer un ajuste en un momento dado, pero los salarios son una cosa muy sensible, no habría asumido esa responsabilidad”.

Foto: El candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid, Pablo Iglesias. (EFE)
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Sobre quién aprobó finalmente esa escala salarial dentro del partido, Fernández Alarcón señaló al Consejo de Coordinación del partido. “En ese momento, tenía muy poca importancia quién lo aprobaba o quién no. Era un proceso que conocía todo el mundo, que se había debatido y discutido de buena, regular y mala manera”, añadió el exgerente, quien enmarcó este debate interno entre diciembre de 2016 y abril de 2017.

Asesor en Bruselas

“Fue una discusión larga —añadió— en la que yo traté que esto fuera lo menos político posible y buscamos a una persona externa e hicimos un protocolo de clasificación de personas para decidir si eran técnicos, si eran gestores y en algún caso incluso si podían cobrar o no el plus de coordinador, porque se hacían subequipos dentro de los equipos”. Fernández Alarcón fue gerente, responsable de Recursos Humanos y al mismo tiempo miembro del Consejo Ciudadano Estatal. Actualmente, goza de una excedencia del partido y es trabajador en el Parlamento Europeo como asesor.

El juez Escalonilla dijo en su auto de reapertura que "la cuestión a dilucidar" es si la gerente Rocío Esther Val tenía "facultades para incrementar" su sueldo, el del responsable de Finanzas y Transparencia y el de otros empleados del partido mediante la implementación de dichos dos complementos salariales. "En caso de no tener competencias para ello, podría haber incurrido en un delito de administración desleal", explicaba el juez.

Foto: El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en el Congreso. (EFE)

Cuando la gerente investigada declaró ante el magistrado, dijo que “el complemento de coordinación existía y estaba dentro de una escala salarial de referencia que existía en el partido”, y que ella y el tesorero también imputado lo cobraban por formar parte del núcleo de representantes del partido. “Yo soy la gerente, todos me piden complementos, subidas, más fondos”, añadió en otra de sus respuestas.

En su comparecencia del 21 de mayo, Pablo Manuel Fernández Alarcón negó que estos complementos fueran una práctica habitual y se refirió a circunstancias excepcionales. Reconoció, por ejemplo, que se concedió uno por importe de 157 euros a un trabajador “que tenía un problema personal”. “Pensamos que le hacía falta”, añadió como explicación de ese caso concreto.

No pudo, sin embargo, concretar a qué se debió un abono cercano a los 2.000 euros que se concedió a otra persona, Tomás Alberdi Asensio, por trabajos efectuados. “No lo recuerdo... Quien lo tuvo que decidir fue quien hizo efectivo el pago, el responsable de Finanzas. Yo sería muy reacio a pagarlo. No recuerdo haber decidido eso. Es una medida excepcional”, agregó.

Niega a Calvente

A lo largo de la extensa declaración, el exgerente también negó hasta en cuatro ocasiones afirmaciones realizadas por el denunciante del caso y ex responsable de Cumplimiento Normativo, José Manuel Calvente. Dijo que no supo apenas nada sobre la consultora Neurona hasta el pasado año y que su nivel de trabajo era tan elevado que no estaba como para atender “a tramas paralelas”. Neurona es la consultora mexicana a la que el partido pagó 366.000 euros para la campaña de las elecciones generales de abril de 2019 por unos trabajos que el juez, la Fiscalía y el Tribunal de Cuentas dudan que se prestaran. La Audiencia Provincial también ha avalado que se investigue.

Foto:  Declaración del exabogado de Podemos, José Manuel Calvente. (EC)

Sobre Calvente, indicó que le ha tenido toda su vida “el máximo respeto profesional y personal”, pero que no dijo la verdad cuando le vinculó con avisos respecto a un contrato simulado. “Se refiere a una época en la que yo no era gerente, se refiere a una época en la que yo no trabajaba en Podemos y se refiere a una época en la que yo ni siquiera estaba en España”, recalcó.

"Si nosotros tenemos una situación de ese tipo, lo denunciamos", agregó Fernández Alarcón

“No sé cuál es la frase exacta de Calvente. De ninguna manera recuerdo haber dicho jamás semejante cosa a nadie. Yo no he sabido nada de Neurona hasta este año prácticamente”, destacó. Creyó recordar que se hablaba de prácticas de la consultora en Bolivia con las que Podemos “no tenía absolutamente nada que ver”. Sobre la frase que le atribuyó Calvente —"José Manuel, están metiendo la mano en la caja y eso no lo podemos permitir"—, dijo que “nunca” en su vida ha realizado ese tipo de comentarios a nadie. “No tiene ninguna razón de ser. Si nosotros tenemos una situación de ese tipo, lo denunciamos”, agregó.

Negó también haber asegurado que Juan Carlos Monedero actuaba como intermediario entre Podemos y la consultora cuya contratación se investiga. Su rotundidad provocó que el abogado defensor del fundador de Podemos, investigado en el procedimiento, reclamara la apertura de una investigación por falso testimonio.

El exgerente de Podemos Pablo Manuel Fernández Alarcón admitió al juez del caso Neurona en su declaración como testigo que el partido tenía “un pequeño desastre” con los sueldos cuando él asumió el puesto y por ello se encargó una auditoría externa para fijar una escala salarial: “Todo el mundo quiere que sus trabajadores cobren lo más posible y en un partido político siempre hay intromisiones políticas, por eso hicimos un protocolo”.

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