Moncloa aguarda la reacción de Marruecos y confía en cerrar la crisis con la salida de Ghali
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Moncloa aguarda la reacción de Marruecos y confía en cerrar la crisis con la salida de Ghali

El Ejecutivo de Pedro Sánchez reconoce que las relaciones diplomáticas entre ambos países "tienen que ser buenas", pero deben estar construidas "sobre la confianza y el respeto"

placeholder Foto: La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya. (EFE)
La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya. (EFE)

Mañana de calma tensa y ambiente de aparente tranquilidad en el Gobierno horas después de que el secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, abandonara España de madrugada en un avión oficial argelino con destino a Argel. Mientras, al otro lado del Estrecho, se guarda un silencio que, por inesperado y en contrapunto con el tono empleado en los últimos días, mantiene a Moncloa a la expectativa.

Y a la espera de la reacción marroquí, donde hoy los editoriales y la prensa critican con dureza el desenlace de la estancia del líder saharaui en España, el Ejecutivo confía en que su salida pueda sellar ahora la herida abierta entre Marruecos y España. Reconoce que las relaciones diplomáticas entre ambos países "tienen que ser buenas", pero deben estar construidas "sobre la confianza y el respeto" mutuo.

Foto: Vista de la playa de El Tarajal en mayo tras la entrada de miles de migrantes desde Marruecos. (Reuters)

El Gobierno de Marruecos aún no ha emitido ningún comunicado posicionándose tras la salida de Ghali, pero los medios oficialistas marroquíes llaman a la población a hacer frente común contra la decisión del juez Pedraz de dejar libre al líder del Polisario en una maniobra que algunos periódicos tachan de "mascarada" y de "puramente formal". También ha hecho hincapié en la implicación de Argelia en esta crisis.

"Argelia recupera a Ghali tras una audiencia puramente formal" titula el portal web en francés "Médias24.com", que hizo hincapié sobre el hecho de que el líder saharaui se fue de España por la noche en un avión médico francés alquilado por Argelia, en una sucesión de hechos que el sitio web consideró como un "escenario escrito con anterioridad". La página web arremetió contra las palabras de la ministra de Exteriores española, Arancha González Laya, quien señaló anteriormente que el líder saharaui volverá a su país cuando se recupere y después de ser escuchado por la justicia española.

Foto: Foto de archivo de una bandera marroquí durante una protesta en Ámsterdam. (Reuters)

"O tiene una bola de cristal que funciona bien, o bien todo ha sido programado y el episodio judicial del martes solo servía para permitir esta salida", se pregunta. En el mismo sentido, el portal 'Goud.ma' consideró la salida de Ghali como una humillación hacia Marruecos y se preguntó si el hecho de que el juez español le hubiera escuchado telemáticamente "fue una comedia".

El diario afín a las fuerzas de seguridad 'Al Ahdat al Maghrebia' ha publicado un editorial en el que insta a los marroquíes a cerrar filas ante el enemigo exterior de la nación. También recogen el malestar interno dentro del Gobierno sobre la gestión de la crisis y la petición del PP de que dimita la titular de Exteriores.

"No vamos a decir que los grandes periódicos y canales españoles siguen las órdenes de los aparatos españoles en este asunto, aunque es verdad. Esos medios creen que esto forma parte de su deber nacional", señala al tiempo que destaca la idea de que "la defensa de la patria constituye la esencia de la existencia de la prensa"

"Ahora vemos que el asunto de fondo es el Sáhara. Pero es que no hemos cambiado"

En Marruecos consideran, además, una "provocación" más del Gobierno de Pedro Sánchez las maniobras militares que, según medios como 'La Quotidienne', estaría llevando a cabo el Ejército español cerca de Alhucemas, en unos días en los que estaba previsto que se organizaran las maniobras militares por parte de EEUU conocidas como African Lion por primera vez en territorio saharaui, pero que se quedarán, finalmente, justo al norte de la línea divisoria, en un lugar despoblado llamado Greïer el Bouhi.

Por tanto, sin reacción oficial por ahora, el Gobierno confía en que, sin Ghali en territorio español, las asperezas se vayan limando en los próximos días. En sus primeras declaraciones a los medios esta mañana, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, se ha mostrado esperanzada en que "en los próximos días podamos dar por concluida" la "crisis" entre España y Marruecos y ha pedido "dejar trabajar a la diplomacia", que "entendemos" que "dará por finalizada esta situación de tensión que se ha producido en nuestras fronteras".

Con todo, la ministra ha subrayado que "el propio Gobierno de Marruecos ha circunscrito" esta crisis "no solo a la presencia de esta persona —en referencia a Brahim Ghali— en nuestro país, sino a otras cuestiones de política exterior, internacional", en las que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "fue muy contundente".

La vicepresidenta tercera y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha pedido prudencia y responsabilidad y ha lamentado que en estos días ha habido demasiados desencuentros y ruido ante la salida de España del secretario general del Frente Polisario.

Foto: Pedro Sánchez recibe al ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos, Nasser Bourita. (EFE) Opinión

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, ha sido otra de los miembros del Ejecutivo que se ha pronunciado sobre el asunto esta mañana. Ha reconocido que las relaciones con Marruecos "tienen que ser buenas", pero deben estar mantenidas "sobre la confianza y el respeto", aunque asegura que "en nada ha cambiado" la posición de España en relación con el Sáhara y el país vecino. Rabat exigió este lunes para reconciliarse con España que esta última se comporte con el Sáhara como Marruecos con Cataluña.

Calvo ha destacado la "trayectoria de vecindad" con Marruecos y ha señalado que las relaciones son "prioritarias", pero ha reiterado que hay que sostenerlas "con profundidad y lealtad por parte de ambos". E insiste en que España no ha cambiado su posición "en nada" en relación con el Sáhara.

Foto: La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya. (EFE)

"Lo que no puede tolerar el Gobierno de España es que se violenten nuestras fronteras y nuestras ciudades de Ceuta y Melilla", ha insistido la vicepresidenta, que ha reconocido que entendería que hubiera una reacción de Marruecos si España hubiese cambiado su posición sobre Sáhara Occidental.

"Ahora vemos que el asunto de fondo es el Sáhara. Pero es que no hemos cambiado. Seguimos pensando lo mismo en relación al Sáhara, seguimos siendo un buen vecino por nuestras relaciones y lo queremos seguir siendo de la mejor manera. Esta es la verdad más profunda que hay", ha apuntado.

La elocuencia de algunos miembros del Ejecutivo contrasta con el silencio que mantiene la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, que ha suspendido la rueda de prensa que tenía prevista para la tarde de este miércoles tras reunirse con su homóloga belga. Laya ha evitado dar explicaciones durante los últimos días ante un grave error que pone en entredicho su gestión al frente de la diplomacia española.

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