Casado planea contar con políticos y exdirigentes de Cs para su gran convención
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"UN ANTES Y UN DESPUÉS" PARA EL PP

Casado planea contar con políticos y exdirigentes de Cs para su gran convención

La convención está llamada a ser un antes y un después para el PP. Además de exministros y los expresidentes populares, participarán dirigentes en activo y expolíticos de otros partidos

placeholder Foto: El líder del PP, Pablo Casado. (EFE)
El líder del PP, Pablo Casado. (EFE)

Con las encuestas de cara y la moral de victoria instaurada en las filas del PP, Pablo Casado sigue volcado en preparar la convención nacional prevista para el próximo otoño. El presidente del PP es el máximo implicado en el evento, para sorpresa de muchos cuadros populares, que reconocen que la cita está llamada a ser “un antes y un después” en esta etapa política. Casado cree que será la escenificación real y efectiva de la alternativa que lidera frente a Pedro Sánchez, de ahí que haya asumido el mando, incluso a la hora de reunirse con colectivos y entidades de distintos ámbitos.

Otra de las patas más importantes es hacer ver que la reunificación del centro derecha, su verdadero objetivo político, se confirma. La convención llegará después del reclutamiento de muchos cargos institucionales de Ciudadanos (que probablemente continuará en estos meses), la desaparición del partido de Inés Arrimadas en la Asamblea de Madrid y con Vox, por fin, frenado en los sondeos. La reagrupación de todo ese espacio en torno a las siglas populares es la prioridad de Casado y, por eso, pretende contar con políticos en activo de otros partidos y, sobre todo, exdirigentes de formaciones como Ciudadanos o el PSOE, que permitan ampliar su proyecto a sensibilidades liberales, democristianas, conservadoras y hasta socialdemócratas alejadas de Sánchez. Obviamente, también estarán presentes exministros de otros gobiernos del PP, dirigentes de referencia y probablemente los expresidentes José María Aznar y Mariano Rajoy.

Este diario ya publicó que la convención prevista por el PP va de la mano de una apertura decidida a la sociedad civil, con distintas personalidades que se implicarán en los debates. En la convención, habrá dirigentes de otras formaciones que participen a través de las mesas sectoriales (25 en total) o que sencillamente acudan a escuchar, en una especie de fila cero, como sucedía hace años con los congresos de los distintos partidos políticos. El propio Casado acudió junto a Fernando Martínez-Maíllo como invitado al congreso nacional de Albert Rivera en 2017. Mariano Rajoy también invitó al líder naranja y al presidente de la gestora socialista en aquel momento, Javier Fernández, al suyo en el mismo año.

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Los participantes aún están por decidir, pero la presencia de algunos exdiputados de Ciudadanos en las mesas de debate, como Juan Carlos Girauta o Marcos de Quinto, se da por descontada. Con el primero, Casado mantiene algún contacto e incluso se han visto en alguna ocasión. El exdirectivo de Coca-Cola, por su parte, ha impartido una charla de formación al grupo parlamentario popular. Como es evidente, el PP querría que acudiera el propio Rivera tras su marcha de la política y sus críticas a la deriva que ha tomado el partido que fundó.

El goteo de informaciones sobre si Rivera podría volver a la política de la mano del PP es desmentido con rotundidad por su entorno a este diario. Hasta el punto de que dudan que realmente se deje ver, no solo en la convención del PP, sino más adelante en una futura campaña electoral. Aseguran que Rivera ha comenzado una nueva vida y que a pesar de que su imagen siempre estará vinculada a la política, no tiene ninguna intención de volver. Aun así, personas cercanas al exdirigente dan por seguro que el PP seguirá intentando contar con él, y también en Génova reconocen que su presencia significaría mucho para la convención.

Otra posibilidad pasa por invitar a pesos pesados del antiguo Partido Socialista que se han mostrado muy críticos con el mando de Sánchez. Lo que Casado tan a menudo llama “socialdemócratas decepcionados con el sanchismo”. En ese grupo hay nombres muy plausibles: José Luis Corcuera, Joaquín Leguina o Nicolás Redondo. Los dos últimos se dejaron ver junto a Isabel Díaz Ayuso en un acto de campaña del 4-M. Leguina incluso dijo con total claridad que “prefería a Ayuso antes que a Sánchez”.

Foto: Concentración en la plaza de Colón en febrero de 2019. (EFE)

Casado sigue sin confirmar si en la convención estarán Aznar y Rajoy. Distintos dirigentes de la formación dan por hecho que sí participarán e incluso algún presidente autonómico, como Alberto Núñez Feijóo, llegó a declarar en una entrevista reciente que lo idóneo sería que coincidieran en el acto. En las mesas de trabajo, que liderarán 'think tanks' expertos en cada área (desde cambio climático o feminismo hasta políticas de libertad, el debate de patriotismo contra populismo, temas más concretos como política fiscal o reforma de la Administración), también podrían estar exministros que siguen de cerca a Casado, como Fátima Báñez o Luis de Guindos.

En una entrevista con este diario, el propio Casado reconocía estar “satisfecho” con su equipo actual, aunque también advertía de que “hay mucha gente gris en activo, también por detrás y desde el mundo privado que nos está ayudando”. Pero justamente ayer se confirmaron algunos cambios, como el nombramiento de su nuevo jefe de gabinete, Diego Sanjuanbenito —en sustitución de Pablo Hispán—, que empezó su trayectoria en el PP de la mano del propio Casado en Nuevas Generaciones. El líder del PP tendrá cerca a José María Rotellar (nuevo responsable de la asesoría económica) y Miguel Ángel Quintanilla (responsable del área constitucional y exasesor de Aznar y Rajoy).

Estos cambios también están dirigidos al impulso ideológico que Casado quiere dar con su convención, lanzando por fin el proyecto que inició en 2018 con su llegada a la presidencia, y confiando en que las encuestas seguirán avalando una futura victoria del PP. Después de la debacle electoral de abril de 2019 y el aliento recuperado en la repetición de noviembre, el cuestionamiento sobre su liderazgo ha tenido idas y venidas. Por eso, en el núcleo duro del presidente popular era tan importante culminar la renovación orgánica pendiente en casi todos los territorios.

Foto: Pablo Casado, en una entrevista con El Confidencial. (Daniel González)

Cuando la convención llegue, el proceso interno casi habrá acabado (con alguna excepción, como la del PP de Madrid, que será el último congreso) y la intención de Casado es lanzar la reordenación ideológica del partido. “Con los cuadros renovados, su equipo y su idea del PP y de España”, resumen en la cúpula popular. El mazazo de las catalanas el pasado febrero fue especialmente duro, pero la moción de censura en Murcia (a pesar de ser en sí misma un elemento desestabilizador) devolvió oxígeno al presidente del PP. Además de retener el Gobierno murciano, el adelanto en Madrid sirvió para consolidar una tendencia.

Las encuestas no dejan de sonreírle desde entonces y, a pesar del riesgo que supone mantener ese nivel de optimismo durante toda la legislatura (si no hay adelanto, quedan más de dos años), los populares insisten en el cambio de ciclo. El rechazo colectivo a Sánchez y sus acuerdos con los independentistas de ERC o Bildu, sumado ahora a los indultos encima de la mesa tras el demoledor informe del Tribunal Supremo, irá en aumento según los cálculos del PP. Creen que la tendencia ya no se revertirá y el partido deberá seguir centrado en mantener a raya a sus competidores. A Ciudadanos lo dan por amortizado, aunque los puentes empiezan a reconstruirse tras el almuerzo privado con Inés Arrimadas que adelantó este diario; y con Vox, reconocen que no pueden relajarse.

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