Robot no tripulado para buscar a 2.000 m de profundidad: tras las pistas de Anna y Olivia
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Ya salió del puerto de Vigo

Robot no tripulado para buscar a 2.000 m de profundidad: tras las pistas de Anna y Olivia

Se trata del Ángeles Alvariño, del Instituto Español de Oceanografía, que se lo ha cedido a la Guardia Civil, tal y como avanzó la semana pasada la directora del instituto armado

placeholder Foto: Agentes de la Guardia Civil remolcan la embarcación del padre de Anna y Olivia. (EFE)
Agentes de la Guardia Civil remolcan la embarcación del padre de Anna y Olivia. (EFE)

Un buque oceanográfico dotado con un sistema de ecosonda multihaz y un robot submarino se dirige hacia Tenerife, adonde podría llegar a finales de semana para sumarse a la búsqueda de Anna y Olivia, las niñas desaparecidas junto a su padre desde el 27 de abril, informaron fuentes de la investigación.

Se trata del Ángeles Alvariño, del Instituto Español de Oceanografía, que se lo ha cedido a la Guardia Civil, tal y como avanzó la semana pasada la directora del instituto armado, María Gámez, pendiente entonces de la pertinente autorización del juzgado que instruye la causa como un presunto delito de secuestro.

Foto: Agentes de la Guardia Civil remolcan la embarcación de Tomás Gimeno. (EFE)

A bordo de esta embarcación, que salió del puerto de Vigo este domingo y que en estos momentos navega en paralelo a la costa portuguesa, viaja el robot sumbarino Liropus.

Se trata de un robot no tripulado capaz de maniobrar hasta 2.000 metros de profundidad, y que fue empleado para la observación del volcán submarino Tagoro, frente a La Restinga (El Hierro).

Con esta tecnología, la Guardia Civil rastreará el fondo submarino en un área delimitada por el geoposicionamiento del móvil de Tomás Antonio G.C., obtenido a través de un duplicado de su tarjeta, en la madrugada del 28 de abril, horas después de que se le perdiera el rastro.

Foto: Agentes de la Guardia Civil remolcan la embarcación del padre de Anna y Olivia, Tomás G. (EFE)

Las cámaras de la Marina de Tenerife y un vigilante lo vieron salir por segunda vez a la mar con su lancha a las 00.30 horas. Antes, había entrado al puerto solo con su coche, desde el que llevó a su embarcación varias maletas y bolsas, y realizó una primera incursión al mar.

Cuando regresaba a puerto, la Guardia Civil lo interceptó y lo propuso para sanción por saltarse el toque de queda. En la embarcación, los agentes no encontraron nada sospechoso.

A esas horas la madre de las niñas aún no había denunciado su desaparición.

Horas más tarde, la lancha fue hallada vacía y a la deriva frente al Puertito de Güímar, y, al cabo, los equipos de emergencia localizaron flotando en el agua una silla de retención infantil que usaba Anna.

Guardia Civil Tenerife
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