El trágico desenlace en el Ebro que ha conmocionado Zaragoza
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AHOGAMIENTO DE UN MENOR

El trágico desenlace en el Ebro que ha conmocionado Zaragoza

Cuatro días después, ha ocurrido lo que se temía. Karim, 13 años, ha aparecido este miércoles sin vida en la ribera del Ebro, a su paso por la capital aragonesa. La ciudad está de duelo

placeholder Foto: Dispositivo de búsqueda de Karim, en el río Ebro a su paso por Zaragoza. (Bomberos de Zaragoza / Ayuntamiento de Zaragoza)
Dispositivo de búsqueda de Karim, en el río Ebro a su paso por Zaragoza. (Bomberos de Zaragoza / Ayuntamiento de Zaragoza)

La Policía y el Ejército desplegaron sus efectivos, recurrieron a medios terrestres, aéreos y acuáticos: 96 horas de búsqueda sin descanso en el río Ebro... Y al final pasó lo peor. Karim, 13 años, estaba muerto.

Miércoles, 12 de mayo. En Zaragoza no se habla de otra cosa. La ciudad se ha sumido en el duelo. Así lo ha querido manifestar su alcalde, Jorge Azcón, al lamentar públicamente el fallecimiento tan trágico del menor y trasladar su pésame a la familia y a los allegados. El cuerpo sin vida hallado por una agente de la Policía Local tras cuatro días de intensa búsqueda solo consuela en parte a la familia, pues ya se esperaba la peor de las suertes. Incluso que no fuera posible localizar el cuerpo.

El río se lo tragó

Los hechos sucedieron el pasado sábado, cuando el joven de 13 años, vecino del barrio zaragozano de San Pablo, se bañaba con un amigo tras disputar un partido de fútbol. En la misma orilla, se hundió inesperadamente. El río Ebro se lo tragó. En un inicio, sus amigos no se percataron de su desaparición hasta que varias personas se dieron cuenta de que no estaba. Enseguida se activó un dispositivo de los bomberos para intentar rescatarlo.

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Dispositivo de búsqueda de Karim, en el río Ebro a su paso por Zaragoza. (Bomberos de Zaragoza / Ayuntamiento de Zaragoza)

Uno de sus amigos manifestaba el pasado sábado todo lo ocurrido: “Se metía debajo del agua y sacaba varias veces la cabeza. Pedía ayuda, pero pensábamos que estaba de broma. Al ver que realmente no salía, nos pusimos muy nerviosos. Nos intentamos meter, pero alguno de mis amigos nos paró porque podía pasarnos lo mismo”.

Desde el sábado, los equipos de emergencia activados por el ayuntamiento de la ciudad han trabajado sin descanso buscando al joven. Según cuentan fuentes municipales, desde el primer minuto se desplazó el 80% de los bomberos de guardia de fin de semana a la zona para peinar el río y sus riberas. El rastreo “palmo a palmo en el interior del río”, entre el embarcadero de la Expo, donde desapareció, y el puente de La Almozara, ha sido exhaustivo y lleno de complejidades. En conversación con El Confidencial, el jefe de servicio de Bomberos, Eduardo Sánchez, explica que el río Ebro es traicionero por la intensidad de las corrientes. Y la búsqueda del joven Karim la define gráficamente: “Era como buscar una aguja en un pajar”.

Un dispositivo inédito

A pie, en barcas, con drones subacuáticos y por aire, con la unidad canina y hasta a caballo. El amplio dispositivo activado para localizar al joven hundido en el río o conseguir algún indicio que permitiera saber más sobre su paradero ha movilizado todos los operativos disponibles. Desde la Policía Local de Zaragoza hasta el Regimiento de Pontoneros —RPEI 12— del Ejército de Tierra. Un gran esfuerzo técnico como no se había hecho hasta ahora en el cauce del río a su paso por Zaragoza.

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Dispositivo de búsqueda de Karim, en el río Ebro a su paso por Zaragoza. (Bomberos de Zaragoza / Ayuntamiento de Zaragoza)

Como ejemplo de la complejidad de la búsqueda, el uso de drones subacuáticos permite fotografiar constantemente el fondo del río en varios puntos, siempre en función de la luz y los reflejos. Estas imágenes se envían al mando del operativo para que las analice y, en caso de detectar algún indicio, se avisa al operativo desplazado en la ribera a pie o en las lanchas para comprobarlo. Este sistema de detección es siempre acompañado por un helicóptero Cóndor de la Policía Nacional para divisar todo el escenario de la búsqueda.

“Se ha puesto toda la técnica que tenemos a nuestro alcance por parte de Bomberos y de los otros cuerpos. Ha sido una colaboración inédita y de una complejidad absoluta”, detalla el jefe de Bomberos, Enrique Sánchez, quien explica que la búsqueda subacuática en el tramo urbano del río tiene una peligrosidad elevada por los objetos constructivos que perjudican la labor del operativo. Tanto por el material de construcción que hay en los fondos como por todo lo que arrastra el río.

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Dispositivo de búsqueda de Karim, en el río Ebro a su paso por Zaragoza. (Bomberos de Zaragoza / Ayuntamiento de Zaragoza)

El concejal delegado de Bomberos del ayuntamiento, Alfonso Mendoza, que ha estado liderando el dispositivo como miembro de la corporación, cuenta a este diario el trabajo ímprobo realizado durante 96 horas. “El río Ebro es tramposo por naturaleza y las corrientes no se ven porque van debajo de la superficie”. El trabajo realizado, detalla Mendoza, “en un escenario en movimiento” ha dificultado cada minuto del operativo. Especialmente el pasado domingo, cuando la fuerte tormenta que cayó en Zaragoza provocó que las corrientes ganaran en intensidad, se enturbiase el agua y el río arrastrase más restos, basura y sedimentos.

Un hallazgo fortuito

Fuentes cercanas al mando del dispositivo reconocen a este diario que no las tenían todas consigo para localizar el cuerpo del joven. “No siempre es posible encontrar un cuerpo de alguien ahogado o que ha sido arrastrado aguas abajo por el río”, explican.

El hallazgo del cuerpo sin vida del joven de 13 años fue localizado por una agente de la UAPO (Unidad de Apoyo Operativo) de la Policía Local de manera fortuita. En una batida a pie por la margen derecha del río Ebro, Silvia Allué, junto a su compañero Francisco Arranz, vio a más de 300 metros un bulto rosa en el agua. Un color que coincidía con el tono de la camiseta que vestía Karim antes de su desaparición.

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Dispositivo de búsqueda de Karim, en el río Ebro a su paso por Zaragoza. (Bomberos de Zaragoza / Ayuntamiento de Zaragoza)

"Hemos visto algo que flotaba en el Ebro, a unos 300 o 400 metros, y no teníamos claro lo que podría ser. Parecía un bidón. El río nos lo ha traído hacia este margen. Uno de los compañeros ha podido confirmar que era el cuerpo del niño. Y ya nos hemos dispuesto para interceptarlo. El acceso no era fácil, pero había una zona en la que había poca corriente", señaló Silvia Allué este miércoles.

La agente de la Policía Local no lo dudó y se lanzó al agua con el uniforme y las botas para intentar coger el cuerpo cuanto antes. En cualquier momento, una corriente podía volver a desplazar el cuerpo. Nadó durante 10 metros en el río Ebro hasta dar con el cuerpo.

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