El Supremo exculpa a un agente que 'espió' al exmarido de su pareja
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Utilizó las bases de datos policiales

El Supremo exculpa a un agente que 'espió' al exmarido de su pareja

La mujer había denunciado al hombre por malos tratos, pero el caso acabó archivándose. El Alto Tribunal sostiene que no se puede saber qué información consultó y que no causó ningún perjuicio

placeholder Foto: Foto de archivo de agentes de la Policía Nacional. (EFE)
Foto de archivo de agentes de la Policía Nacional. (EFE)

El Tribunal Supremo ha estimado el recurso de un agente de la Policía Nacional condenado en instancias inferiores por utilizar las bases de datos policiales para consultar información del exmarido de su pareja, individuo que previamente había sido exonerado de una denuncia de malos tratos realizada por la mujer. Una resolución que los magistrados de la Sala de lo Penal justifican en la imposibilidad de saber a qué información accedió el recurrente y en el hecho de que su acción no perjudicó al denunciante.

El recorrido judicial de este caso se ha prolongado durante ocho años y arrancó el 23 de mayo de 2013. A las 22:48 de ese día, una mujer, M.C.O.A., se presentaba en las dependencias de la comisaría madrileña de San Blas para denunciar que su exmarido, I.A.M., la había maltratado “física y psicológicamente”.

La denunciante explicó que –cuando estaban juntos– el individuo la cogió por el cuello y la arrastró contra una pared, hechos que, de forma casi similar, repitió el Día del Padre de 2012 tras comunicarle que quería abandonar la casa por “su mal comportamiento como pareja”. Una semana después, interpuso una demanda de divorcio en la que se fijó un convenio regulador de mutuo acuerdo que, según aseguró, el hombre incumplía.

Foto: El magistrado Fernando Valdés. (EFE)

La mujer relató a los agentes que ambos mantenían “fuertes discusiones en las que la insulta y amenaza” y que recibía mensajes en los que se sentía coaccionada, aportando tres “remitidos a las 20:48, 20:52 y 20:54” del día anterior y que le animaron a denunciar. “No obstante, advirtió que nunca había sido asistida en un centro médico por lesiones o golpes sufridos, ni tampoco psicológicamente”, precisa el fallo, al que ha tenido acceso El Confidencial.

I.A.M. fue citado telefónicamente y detenido por un presunto delito de malos tratos cuando se personó en dependencias policiales. La causa se incoó como juicio rápido y la autoridad judicial concluyó denegando la orden de protección solicitada por M.C.O.A., acordó la libertad provisional del arrestado y el sobreseimiento de las actuaciones “por no estar justificada la perpetración del delito denunciado”.

La resolución no convenció a la mujer y su representación legal presentó distintos recursos de reforma que acabaron siendo desestimados en un auto con fecha 10 de junio de ese año. Esa misma decisión la adoptaron las secciones 27 y 26 de la Audiencia Provincial de Madrid en sus resoluciones del 8 de julio y 21 de noviembre sobre los recursos de apelación por la negación de medidas de protección y el sobreseimiento de la causa.

Cuatro acusados en el ‘contraataque’ judicial

Pero el caso no iba a terminar ahí… E iba a revelar nuevos datos. I.A.M. decidió pasar al ataque y llevó a los tribunales a su expareja y su compañero sentimental, G.M.N., un policía nacional que se sentaría en el banco de los acusados acompañado de otras dos personas –A.O.G. y L.A.P.– de las que no se ofrecen datos en la sentencia.

Los cuatro fueron absueltos de los delitos de denuncia falsa y detención ilegal, aunque el agente emparejado con la denunciante acabaría condenado a dos años y seis meses de prisión, una multa de 18 meses con cuota diaria de tres euros e inhabilitación absoluta durante seis años por revelación de secretos.

Las distintas instancias judiciales por las que fue pasando el caso consideraron probado que el policía accedió a las bases de datos

¿Y por qué? Pues porque las distintas instancias judiciales por las que fue pasando el caso consideraron probado que G.M.N., destinado en la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, “con la intención de conocer datos personales de I.A.M.”, accedió a las bases de la Policía Nacional.

Las búsquedas se produjeron a través de las aplicaciones 'Personas' y 'Objetos'. Concretamente, entre el 1 de enero de 2014 y el 28 de enero de 2015, en el primer caso, donde supuestamente consultó los antecedentes del que fuera compañero sentimental de su pareja; mientras que en la segunda, del 5 de febrero al 27 de mayo de 2014, presuntamente recopiló información de vehículos del hombre.

Tanto I.A.M., como el agente, presentaron recurso de casación contra la sentencia. El primero, por considerar la pena escasa al no valorarse como consideraba el delito de denuncia falsa y por exonerar a L.A.P. y A.O.G. y el segundo, entre otros motivos, por “vulneración del derecho a la presunción de inocencia” y “error en la apreciación de la prueba”.

Reconoció la consulta de datos

El policía defendió en su escrito que, “aunque reconoció [...] al acceso a los ficheros policiales en relación con personas o las matrículas de dos vehículos, sostiene que no se ha acreditado a qué información accedió y que no tenía intención de conocer datos personales de I.A.M., pues, como pareja de su exesposa, ya los conocía, habiendo actuado así exclusivamente movido por la curiosidad”.

El Alto Tribunal recoge que la investigación del agente “no era solo por curiosidad, sino con una intención clara y dolosa"

“Además de alegar error en la apreciación de la prueba”, como se plasma en el fallo, justifica que “no se precisa a qué información tuvo acceso”, que “en 2014 y 2015 no había ninguna contienda judicial entre su actual pareja y su anterior marido” y que no está acreditado ningún perjuicio ni la intención de causarlo.

Tras establecer diferencias entre lo que se pueden considerar datos de carácter reservado –los que no son conocidos por cualquiera– y los sensibles –relativos a ideología, religión, creencias, salud, origen racial o vida sexual– el Alto Tribunal recoge que en instancias inferiores consideraron que la investigación del agente “no era solo por curiosidad, como afirma, sino con una intención clara y dolosa, más que de perjudicar, de beneficiar a su pareja, dado que toda información que obtuviera del exmarido le permitía 'jugar con ventaja’ en la contienda judicial que existía entre las partes".

No obstante, y a pesar de destacar que “la conducta –del agente– no es irrelevante”, los magistrados de la Sala de lo Penal resuelven que “no es posible afirmar que tuvo acceso a datos reservados” sobre la intimidad de I.A.M. y “no se aprecia la existencia de perjuicio” en su acción. Circunstancias por las que finalmente estima el recurso del policía nacional e impone las costas del proceso al recurrente.

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