Los transportistas piden ayudas: de ser trabajadores esenciales al "abandono"
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Son un sector "transversal"

Los transportistas piden ayudas: de ser trabajadores esenciales al "abandono"

El sector critica su ausencia en las ayudas del Gobierno a la solvencia empresarial. Más de 20.000 trabajadores ha perdido el 30% de su negocio por culpa de la pandemia

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Foto: Óscar Baños.

Hace poco más de un año los aplausos desde los balcones iban también para ellos. En el listado de trabajadores esenciales, tras enumerar a sanitarios, personal de residencias, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, o de supermercados, siempre aparecían los transportistas como garantistas del abastecimiento de productos de primera sanidad y del material sanitario. Ahora, cuando afloran los fondos de recuperación como salvavidas para la mayoría de sectores, este sector no está incluido entre las 95 actividades que optan a las ayudas directas convocadas por el Gobierno en el Real Decreto-ley de medidas extraordinarias de apoyo a la solvencia empresarial en respuesta a la pandemia.

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (FENADISMER) ha mostrado su sorpresa por que los transportistas de mercancías por carretera no están entre los que optan a las ayudas, pero sí los intermediarios de transporte. "Si la razón por la cual se puede recibir la ayuda es haber reducido su facturación un 30% el año pasado, no tiene sentido que nos excluyan", declara a El Confidencial el secretario general de la federación, Juan José Gil, quien estima que entre el 20 y el 30% de las 102.000 empresas y autónomos del sector cumplen ese requisito. Se trata, asegura, de un sector "transversal", lo que provoca que algunas especialidades han sido más perjudicadas por la pandemia, por ejemplo los distribuidores de restaurantes y hoteles, el transporte de vehículos o los dedicados a la construcción.

FENADISMER ha mostrado su sorpresa por no estar incluidos los transportistas de mercancías por carretera, pero sí los intermediarios

Óscar Baños es caminero, autónomo y cumple con el requisito fijado por el Gobierno de haber reducido el volumen de operaciones anuales en 2020 al menos un 30% para optar a las ayudas. Forma parte de una cooperativa que en los momentos más duros de la pandemia perdió más de la mitad de su facturación. "Es triste, pero no es algo que nos pille de sorpresa. No estamos valorados, nos sentimos un sector abandonado", lamenta el transportista, quien recuerda las primeras semanas de pandemia como la peor época de su vida. Habla de "condiciones de trabajo penosas", sin poder parar a asearse en áreas de servicio, y obligados en muchos casos a cargar y descargar la mercancía cuando una ley lo impedía, y en un momento en el que se pretendía reducir al máximo el contacto social.

"Hicimos nuestro trabajo, que es lo que teníamos que hacer. Si los primeros días se consiguió que los supermercados no se vaciasen es porque nosotros seguimos trabajando. No nos podemos comparar ni mucho menos con los sanitarios ni pretendemos hacerlo, pero sí es cierto que somos un sector esencial y fastidia que en estos momentos no cuenten contigo", lamenta el que es presidente de la Asociación Empresarial Palentina de Transportes. Baños agradece que sus 25 años de trayectoria en el sector le permitieran no recurrir finalmente a los créditos ICO, aunque sí barajó esa opción. "Para muchos compañeros son imprescindibles las ayudas. Mucho aplauso, mucho sector esencial, pero a la hora de la verdad parece que solo somos esenciales para trabajar", reprocha.

Los cambios que ha provocado la pandemia

Como en todos los ámbitos, la pandemia ha trastocado la forma de vida de los transportistas. En la puerta del camión en la que antes había una botella de agua, un paquete de tabaco o el disco de éxitos de la década de los noventa, ahora lo ocupa el gel hidroalcohólico. Pero si hay una medida que ha afectado de lleno a los camioneros es la distancia social. "Siempre ha sido una profesión de soledad, pero hoy estamos bastante más solos aún. Ahora cenas solo en tu mesa y en cuanto acabas te vas a la cabina. Como es evidente ya no puedes juntarte a echar una parlada con tu compañero tomando un café después de comer", detalla el trabajador.

Y unido a esa necesaria distancia interpersonal, Baños denuncia que en algunas plataformas logísticas les hagan cargar y descargar el camión, cuando lo más seguro sería permanecer en la cabina. "Al comienzo de la pandemia no te podías relacionar con nadie, no podías ir a un restaurante, pero luego sí entrar a una plataforma logística donde uno viene de Rumania, otro viene de París, y otro de Sevilla", ironiza Baños, sobre la carga y descarga por parte del propio transportista, una reclamación que aún mantienen las asociaciones.

El continuo movimiento de estos trabajadores es también el argumento del que se sirven para requerir ser vacunados. "Los transportistas deberían ser, tras los sanitarios, los primeros en vacunarse, porque podemos propagar el virus de un lado a otro", argumenta el presidente de la Federación Regional de Asociaciones de Transportes de Mercancía de Castilla y León (FETRACAL), Juan Luis Feltrero, quien reitera que "el sector se siente muy engañado". Sobre la exclusión de los transportistas de las ayudas para la solvencia empresarial, Feltrero advierte que la situación actual "es un espejismo", y que cuando tengan que empezar a devolver completos los créditos ICO a partir de mayo de 2022 "veremos caer a las empresas, porque va a ser insostenible".

Foto: Foto: EFE / Víctor Lerena

Feltrero advierte de la caída del volumen de actividad, pues antes de la pandemia los camiones que llevaban carga a otra provincia, siempre volvían de nuevo cargados para hacer otro servicio. Ahora, el suministro de materia prima y su transporte es "muy inferior", una situación cuyo final no atisba cercano, al menos si continúan las restricciones. "Si nos dejan trabajar, saldremos todos de esto, pero si no va a ser muy difícil", apuesta el empresario de transporte.

Su caso particular es fiel reflejo de lo mal que lo han pasado las pymes. Su empresa de mudanzas, transporte de obras de arte y de grandes exposiciones se vio claramente afectada por el confinamiento y la suspensión de grandes eventos. Tan solo el 8% de la plantilla (120 trabajadores en transporte y montaje) permanecieron en su puesto en los momentos iniciales de la pandemia, básicamente para realizar trabajos para la administración de manera altruista, como el transporte de mascarillas. El resto de empleados llegó a estar en ERTE cerca de 70 días.

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