El choque en igualdad de PSOE y UP amenaza con romper su coordinación parlamentaria
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CRUCE DE ACUSACIONES

El choque en igualdad de PSOE y UP amenaza con romper su coordinación parlamentaria

Los morados avanzan que responderán "por la vía de los hechos" al bloqueo del paquete legislativo que busca impulsar el Ministerio de Igualdad. Para el PSOE, han abierto el precinto

placeholder Foto: La ministra de Igualdad, Irene Montero. (EFE)
La ministra de Igualdad, Irene Montero. (EFE)

La coordinación parlamentaria entre PSOE y Unidas Podemos ha quedado en suspenso tras la ruptura de la unidad del voto en materia de igualdad. Para el PSOE, sus socios "han abierto la veda" de romper con el protocolo de funcionamiento del que se dotaron los grupos que sostienen el Gobierno de coalición, y amenazan con devolver el golpe tras la abstención de Unidas Podemos en su ley sobre la igualdad de trato. Prevén hacer lo propio con una iniciativa de los morados sobre violencias sexuales que se votará mañana en el Congreso. De momento, ya han registrado una enmienda que, según fuentes de Unidas Podemos, no aceptarán. Para Unidas Podemos, los socialistas habrían traspasado una "línea roja" al romper, dicen, con el acuerdo de gobierno por presentar la ley de igualdad de trato de forma "unilateral", sin recoger los planteamientos del Ministerio de Igualdad y frenando el resto del paquete legislativo en esta materia, que completan las leyes trans y LGTBI.

Un cruce de acusaciones por el que ambos grupos asumen que, al menos en materia de igualdad, su acuerdo parlamentario se ha resquebrajado. Tanto es así, que desde Unidas Podemos avanzan que responderán "por la vía de los hechos" al bloqueo del paquete legislativo que trata de impulsar el Ministerio de Igualdad. Esto es, como ya hicieron respecto a la ley de igualdad de trato, negociar con otros grupos parlamentarios afines una posición común frente al PSOE. A pesar de esta creciente tensión, los socios del Gobierno coinciden en remarcar que mantendrán viva la coalición debido a la falta de alternativa.

Foto: La diputada del PSOE Beatriz Carrillo (d) aplaude a su grupo junto a la portavoz, Adriana Lasrta, y el portavoz adjunto, Rafael Simancas, tras defender en la tribuna la ley Zerolo. (EFE)

Las leyes trans y LGTBI no irán al próximo Consejo de Ministros como estaba previsto, a la espera de que Justicia y Sanidad hagan sus aportaciones al texto. Los morados han hablado también de "deslealtad", al impulsar en solitario una ley que es competencia del ministerio de Irene Montero. "Era un compromiso del Gobierno, lo que ha sucedido con esta ley no había sucedido nunca antes", añadían desde la formación morada, visibilizando que se habían traspasado por primera vez unas líneas y que ahora se entra en el terreno de lo inexplorado para la frágil cultura de la coalición. Por su parte, los socialistas insisten en una deriva peligrosa tras abrirse el precinto.

El visible cabreo se extiende a partes iguales entre ministros socialistas y morados, y de las tensiones entre ellos daban buena cuenta varios miembros del Gobierno este martes en el pleno. Lo comentan en privado, pero también en público, como cuando este miércoles han negado el aplauso a las intervenciones de Pablo Iglesias desde la bancada socialista, a pesar de hacerlo en representación del Ejecutivo. Un hecho que lamentaron desde Unidas Podemos. Se ha abierto el precinto, advertían asimismo los socialistas.

Foto: La ministra de Igualdad, Irene Montero (d), y la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, durante el traspaso de carteras al inicio de la legislatura. (EFE)

El primero en dar la voz de alerta sobre el juego a dos bandas de los partidos del Gobierno fue el PNV, socio de investidura. "Empieza a cansar este 'tour de force' que están llevando los dos partidos políticos del Gobierno, y luego nos meten en medio a todos", criticaba el portavoz de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban. "No lo entiendo y no es la mejor manera de consolidar un Gobierno", concluía.

Desde Más País, confirman que se trató de negociar con ellos el voto en contra de la ley de igualdad de trato. Su líder, Íñigo Errejón, pidió desde la tribuna de oradores a los socios del Gobierno, en la sesión plenaria de este martes, que "no se pongan a competir con los derechos". Y añadía: "Vamos a votar esta ley y luego la trans". Incluso la diputada del PP Margarita Prohens aprovechó este choque para criticar la "lucha sin cuartel entre PSOE y Unidas Podemos para ver quién sostiene la pancarta de la igualdad". Una "lucha de egos", dijo, "en la que siempre pierden los mismos, los más vulnerables".

Foto: La portavoz socialista, Adriana Lastra, conversa con el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, en el Congreso de los Diputados. (EFE)

En el trasfondo del choque por la igualdad, que encabezan la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y la ministra del ramo, Irene Montero, están tanto la lucha por hacerse con la autoría de las leyes y, por ende, con la hegemonía dentro del movimiento feminista como divergencias de tipo ideológico. Esto es, diferentes tradiciones que se enfatizan en lo referente a la llamada teoría queer o la autodeterminación de género. Sobre esto último, desde el PSOE, llegaron a expresar su temor de que el proyecto sobre la ley trans de Igualdad acabe "desdibujando" a la mujer.

Un choque de posiciones que se comenzó a visibilizarse con un argumentario difundido el pasado mes de junio por el PSOE, con la firma de la secretaria de Igualdad del PSOE y vicepresidenta primera del Gobierno, criticando que la teoría queer va "ganando terreno en el mundo académico y activista" y "niega la existencia del sexo biológico, por lo que desdibuja y difumina la realidad de las mujeres". La Federación Estatal LGTB manifestó su "más absoluto rechazo y condena al argumentario tránsfobo del PSOE y sus posteriores intentos de justificación por parte de algunas de sus responsables".

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, durante un pleno del Congreso. (EFE)

La coordinación entre los grupos que sustentan el Gobierno amenaza con desbaratarse al incumplir sus propias reglas de convivencia. El protocolo diseñado por PSOE y Unidas Podemos solo deja margen a la iniciativa propia —siempre previa comunicación a la otra parte— cuando se trata de cuestiones fuera del ámbito del programa de coalición y sin repercusión "en la escena política o en ámbitos sectoriales de la política estatal". Incluso en este último caso, "los socios deberán consultar su posición respectiva y buscar que las mismas no sean contradictorias entre sí", siempre comprometiéndose a "coordinar la comunicación de las mismas".

En este documento firmado al inicio de la legislatura, PSOE y Unidas Podemos se comprometen a dar apoyo al Gobierno y a "actuar con unidad de criterio". Más concretamente, en su punto 9, especifica que "cuando los grupos parlamentarios presenten proposiciones de ley, proposiciones no de ley, mociones o enmiendas a cualquiera de estos tres tipos de iniciativas que afecten a la acción del Gobierno o a acuerdos explícitos alcanzados en el programa de gobierno progresista, deberán comunicarlo con antelación suficiente al otro socio y se requerirá del acuerdo de ambas partes para su presentación, así como para la posición conjunta de voto".

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