El chófer de Bárcenas declara que informó a Cospedal del espionaje a través de un enlace
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Pieza secreta de la operación Kitchen

El chófer de Bárcenas declara que informó a Cospedal del espionaje a través de un enlace

Sergio Ríos ha asegurado al juez García-Castellón que proporcionó información a la ex secretaria general a través de un policía de su confianza, el comisario Andrés Gómez Gordo

placeholder Foto: María Dolores de Cospedal, con su marido, Ignacio López del Hierro. (Getty)
María Dolores de Cospedal, con su marido, Ignacio López del Hierro. (Getty)

La investigación de la operación Kitchen sobre el presunto espionaje ilegal a Bárcenas apunta ya directamente a María Dolores de Cospedal. El antiguo chófer del extesorero, Sergio Ríos, ha confesado que proporcionó información del antiguo contable del PP a la entonces secretaria general del partido a través de un policía de su confianza, el comisario Andrés Gómez Gordo. El empleado de Bárcenas también ha implicado en la operación al marido de la expresidenta de Castilla-La Mancha (2011-2015) y exministra de Defensa (2016-2018), el empresario Ignacio López del Hierro, aseguran a El Confidencial fuentes próximas al procedimiento.

Las revelaciones de Ríos han provocado un salto en las diligencias. La instrucción se centraba hasta ahora en la relación del conductor con los policías del dispositivo presuntamente clandestino que dirigió el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz para anticiparse a los movimientos de Bárcenas y tratar de sustraerle pruebas comprometedoras para el Gobierno de Mariano Rajoy. Ríos ha reconocido ante el juez del caso, Manuel García-Castellón, que efectivamente cooperó con los agentes de esa operación, bautizada con el nombre de Kitchen. Los policías tuvieron acceso a tres teléfonos antiguos de su jefe. Los aparatos fueron clonados.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado, durante un acto electoral en Badalona. (EFE)

Sin embargo, el chófer de Bárcenas también ha revelado en el Juzgado Central de Instrucción número 6 que mantuvo un segundo canal de colaboración con el entorno de Rajoy en el que habría tenido un papel clave Cospedal y que funcionó en paralelo al dispositivo de Interior. Según Ríos, por esa otra vía que no había trascendido hasta el momento, facilitó el grueso de la información que obtuvo durante la vigilancia y los seguimientos a Bárcenas y su familia.

Su enlace con la ex secretaria general de Génova fue supuestamente el policía Gómez Gordo, que previamente había trabajado para la dirigente como jefe de Seguridad durante su etapa como presidenta del Ejecutivo castellanomanchego. El nombre de este funcionario ya había aparecido en las diligencias. Varios investigados aseguran que se encargó de captar al conductor y participó en el espionaje. Pero Ríos le atribuye un rol más relevante, al situarlo como el enlace designado por Cospedal para hacerle llegar la información más sensible sobre el extesorero. En sus declaraciones, Ríos ha llegado a indicar que no tenía "duda alguna" de que la máxima responsable del PP en la etapa se encontraba al tanto de los datos que iba proporcionando.

Foto: María Dolores de Cospedal, en un partido de tenis. (Getty)

Ríos también habría explicado que la operación de vigilancia arrancó antes de lo que se creía hasta ahora. El espionaje de Interior comenzó teóricamente coincidiendo con la entrada de Bárcenas en la cárcel, en junio de 2013. Sin embargo, según el chófer, el Partido Popular se habría movilizado meses antes para convencer al antiguo contable de que era una persona de confianza y podía contratarlo como conductor. Fue Génova quién logró situarlo en una posición privilegiada para controlar la estrategia de Bárcenas.

En el marco de esta pieza, el instructor Manuel García-Castellón tomará declaración este lunes a Bárcenas. En su confesión, remitida a Anticorrupción, asegura que le han resultado "desalentadores" los hechos desvelados en Kitchen. "Estas actuaciones han llegado hasta el punto de lograr la sustracción de documentación sensible al Partido Popular". "Desaparecieron 'pendrives' y diversos papeles que eran comprometedores en esta pieza y en otras", añadía.

El futuro de Cospedal

La información proporcionada por Ríos compromete el futuro procesal de la exministra de Defensa. La Fiscalía solicitó al inicio de la causa su imputación, al considerar que tenía un "interés personal en que la operación tuviera éxito" por dos motivos: uno "directo, como afectada por documentación supuestamente comprometedora para ella misma"; y otro "indirecto, como secretaria general del partido, de existir material comprometedor de otros altos dirigentes del mismo". Sin embargo, el instructor del caso, el juez Manuel García-Castellón, consideró que no había suficientes pruebas para incriminarla y centró las pesquisas en su compañero Fernández Díaz y el resto de la cadena de mando de Interior.

El grueso de la instrucción se centraba hasta ahora precisamente en la presunta operación policial para captar al conductor en pleno escándalo de la caja B. Las primeras pistas de este operativo fueron localizadas en noviembre de 2017 en los registros de las viviendas y oficinas del comisario Villarejo. La policía halló los comprobantes del pago a Ríos de 2.000 euros mensuales de fondos reservados a cambio supuestamente de que facilitara datos sobre los planes de su jefe y su círculo de confianza.

Los recibos destaparon la existencia de un dispositivo de seguimientos liderado por Interior, con Fernández Díaz a la cabeza

Los recibos destaparon la existencia de un dispositivo de seguimientos liderado por Interior, con Fernández Díaz a la cabeza, y en el que tuvieron un papel clave los comisarios Enrique García Castaño, alias 'el Gordo', y el entonces responsable de Asuntos Internos y principal enlace policial con el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Marcelino Martín-Blas. Villarejo se habría encargado de pagar los 2.000 euros mensuales a Ríos y reunirse periódicamente con él para mantener engrasada la relación. Varios de esos encuentros fueron grabados por el presunto cabecilla de Tándem y los audios están incorporados al sumario.

El testimonio de Ríos dibuja un escenario distinto al introducir a Cospedal como principal destinataria de la información que obtuvo durante el espionaje a Bárcenas. El chófer comenzó a colaborar con la Justicia el pasado octubre, tras cambiar su representación letrada en el procedimiento. Junto con su nuevo abogado, Javier Vasallo, había elaborado un guion con la documentación y material obtenidos con la intención de entregarlos en el juzgado. Cuando Asuntos Internos registró su vivienda y encontró dos teléfonos móviles y un disco duro con archivos supuestamente relacionados con este caso, localizó también estos apuntes, aseguran las fuentes consultadas.

La investigación de la operación Kitchen sobre el presunto espionaje ilegal a Bárcenas apunta ya directamente a María Dolores de Cospedal. El antiguo chófer del extesorero, Sergio Ríos, ha confesado que proporcionó información del antiguo contable del PP a la entonces secretaria general del partido a través de un policía de su confianza, el comisario Andrés Gómez Gordo. El empleado de Bárcenas también ha implicado en la operación al marido de la expresidenta de Castilla-La Mancha (2011-2015) y exministra de Defensa (2016-2018), el empresario Ignacio López del Hierro, aseguran a El Confidencial fuentes próximas al procedimiento.

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