Aislados a 100 km del pueblo vecino: "Hemos aprendido a usar el desfibrilador"
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SE LES HA NEGADO UNA ALTERNATIVA

Aislados a 100 km del pueblo vecino: "Hemos aprendido a usar el desfibrilador"

Santa Eulalia de Gállego pasará al menos un mes confinado por la reparación del puente de unión con la provincia. Los vecinos temen un incendio o una emergencia sanitaria

Foto: Santa Eulalia de Gállego, en el límite entre Zaragoza y Huesca.
Santa Eulalia de Gállego, en el límite entre Zaragoza y Huesca.

Un viaje de 100 kilómetros para llegar al pueblo más cercano. No se trata del desierto central de Australia, sino de Zaragoza, España. Desde este lunes y durante las próximas cuatro semanas como poco, Santa Eulalia de Gállego será el pueblo más aislado de la Península. La causa es el puente de hierro que cruza el río Gállego y conecta Santa Eulalia con la provincia. Lleva años en un estado de conservación lamentable y había que acometer obras. El Gobierno de Aragón cerró el paso al tráfico rodado el lunes y comenzó a levantar el asfalto ayer martes. Durante el próximo mes, posiblemente más, solo se podrá cruzar el puente a pie y a determinadas horas del día.

“El fin de semana, hemos organizado en el pueblo un curso para aprender a utilizar un desfibrilador, por si hay alguna urgencia durante este mes. Si no hacíamos el curso, no nos lo dejaban, y lo necesitamos cerca”, explica el alcalde, José Antonio Casaucau. Media docena de vecinos se apuntaron al curso y ya son practicantes acreditados. ¿Se atreverán a usarlo con soltura en caso de paro cardíaco? ¿Se fiará la víctima? Esa es una incógnita que nadie quiere tener que despejar.

placeholder Un puente de hierro sobre el Gállego une Santa Eulalia con el este de la provincia.
Un puente de hierro sobre el Gállego une Santa Eulalia con el este de la provincia.

Afortunadamente, siguen existiendo las ambulancias, pero debido al corte en el puente, ahora han de llegar desde más lejos, concretamente, desde Ejea de los Caballeros, a 60 kilómetros de distancia y una hora de camino por carreteras comarcales reviradas y peligrosas. Lo habitual es que la ambulancia llegue desde Huesca en un trayecto por autovía de 30 minutos. Muchos vecinos están indignados, porque ese tiempo puede ser precioso para salvar una vida. No entienden cómo el Gobierno de Aragón no ha autorizado la construcción de un pontón provisional y les ha dejado así, en esta especie de burbuja de la que solo se puede salir a ciertas horas del día.

Concretamente, el puente está abierto al paso de personas de seis de la tarde a nueve de la mañana y de dos a tres y media de la tarde. El puente no está junto al pueblo, sino a dos kilómetros de distancia. Quien tiene coche, debe dejarlo aparcado al otro lado, sobre un margen de la carretera A-1202, y andar dos kilómetros hasta su casa, o bien esperar a que le recoja uno de los 15 voluntarios que conducen por turnos la furgoneta que el ayuntamiento ha alquilado como lanzadera para sobrellevar mejor el aislamiento. También se puede dar el rodeo de 100 kilómetros y dos horas de camino y aparcar el coche en la calle de casa, pero a ningún vecino le parece razonable. Los vecinos que no tienen coche, que son principalmente jubilados, han de adaptarse a los ajustados horarios marcados para salir del pueblo.

placeholder Trayecto para salir de Santa Eulalia hacia Ayerbe y Huesca sin poder cruzar el puente. (Google Maps)
Trayecto para salir de Santa Eulalia hacia Ayerbe y Huesca sin poder cruzar el puente. (Google Maps)

“Y si hay un incendio, ¿qué hacemos? Los camiones de bomberos no pueden cruzar el puente. Cada hora que pasamos aislados, nos estamos jugando que ocurra una desgracia”, advierte Conchita Mallén, vecina de este coqueto pueblo de 97 habitantes. “Además, debido a la nieve caída por la borrasca Filomena, no hemos podido hacer acopio de alimentos, combustible y otros productos básicos, ni para las personas ni tampoco para los animales, pues aquí tenemos cuatro explotaciones ganaderas”, prosigue Mallén. “Este puente lo usan técnicos agrícolas, turistas, familiares de gente mayor, veterinarios, el cartero… ¿Qué harán muchos de ellos? No venir o venir mucho menos. No me imagino cómo tendrán que pasar las personas mayores por el tramo peatonal habilitado cuando tengan que ir a hacerse unas analíticas al centro de salud de Ayerbe o un control del Sintrom”.

placeholder El puente sobre el Gállego y la carretera de acceso a Santa Eulalia.
El puente sobre el Gállego y la carretera de acceso a Santa Eulalia.

El gran problema es que casi todos los vecinos de Santa Eulalia trabajan en Ayerbe, el pueblo vecino, físicamente a ocho kilómetros y ahora a casi 100, o dependen de ese municipio para los servicios de salud, la farmacia, la compra de alimentos y el colegio de los cinco niños del pueblo. Y los que no, trabajan o estudian en Huesca capital, a la que también se accede cruzando este puente estrecho por el que solo puede circular un vehículo a la vez. El alcalde Casaucau pidió al Gobierno autonómico la construcción de un aula temporal para los cuatro niños de Primaria y uno de Infantil que viven en Santa Eulalia, pero fue rechazada. Así que los niños han de llegar hasta el puente cada día a las siete de la mañana y esperar allí el autobús escolar.

El alcalde entiende el enfado de parte de sus vecinos, pero llama a la paciencia. “El médico seguirá viniendo desde Ayerbe, la única diferencia es que habrá que ir a buscarlo al puente, cruzará andando y cambiará de coche, como en las películas de espías. Y si hay que mandar una ambulancia o un helicóptero para una emergencia, se mandará igual. Es una molestia para todos, pero debemos aguantar estas cuatro semanas porque no hay otra alternativa”.

placeholder Los vecinos tienen que aparcar su coche en un margen, a dos kilómetros del pueblo.
Los vecinos tienen que aparcar su coche en un margen, a dos kilómetros del pueblo.

El Gobierno de Aragón ha presupuestado las obras de reparación del puente en 94.000 euros. El coste de mandar al Ejército a levantar un pontón provisional es de cerca de 100.000 euros, es decir, lo mismo que cuesta la obra, y no hay ninguna Administración que quiera hacerse cargo, tampoco la Subdelegación del Gobierno. El resultado es que algunos vecinos han decidido marcharse de Santa Eulalia estas semanas por precaución, y el alcalde teme que se acomoden a las facilidades de la ciudad y no regresen. Sobre todo, se trata de gente mayor y de una embarazada en estado avanzado que ha alquilado un piso en Ayerbe por el miedo de romper aguas y tener que cruzar el puente andando a oscuras cualquier madrugada.

placeholder Estado de la estructura del puente de Santa Eulalia de Gállego.
Estado de la estructura del puente de Santa Eulalia de Gállego.

“Exigimos una alternativa ya”, “menos sillones y más soluciones”, protestaba una docena de vecinos en la visita de la televisión autonómica. Justo cuando muchos se estaban resignando a pasar un mes casi aislados, este martes surgió un nuevo temor: los operarios comenzaron a levantar el asfalto y lo que había debajo era mucho peor de lo esperado, con el esqueleto metálico a la vista y parte de la estructura rota. “Ya se está hablando de siete semanas con el puente cerrado, eso sería intolerable”, suspira Mallén.

Los 97 vecinos esperan una valoración del estado real del puente, abandonado por la Administración desde hace años, ya que iba a ser sumergido por un embalse finalmente cancelado, para hacerse una idea de la penitencia que les espera. Y eso siempre que en estas semanas no nieve y se complique todavía más su comunicación con el exterior.

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