La brecha en la coalición por el SMI rompe la máxima de "dos partidos, un Gobierno"
  1. España
ESTRUCTURAS PARALELAS

La brecha en la coalición por el SMI rompe la máxima de "dos partidos, un Gobierno"

Las tensiones surgidas en el primer año de legislatura, fruto de las visiones ideológicas no siempre coincidentes, se resolvían internamente. Ahora se rompe la máxima "dos partidos, un Gobierno"

placeholder Foto: Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se saludan en el Congreso. (EFE)
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias se saludan en el Congreso. (EFE)

El ministerio de Trabajo, en manos de Unidas Podemos, prepara una propuesta "ponderada" de subida del salario mínimo interprofesional (SMI) para llevar a la mesa de diálogo social, mientras que el socio mayoritario del Gobierno apuesta por su congelación, en línea con las demandas de la patronal, al menos hasta el segundo semestre del próximo año. Unas diferencias en el seno del Ejecutivo que ya no se limitan a mantener distintas posiciones en el debate interno, en el ámbito de una negociación entre los socios, sino que van más allá, hasta el punto de que se actúa en nombre del Gobierno de dos formas diferentes. Contrarias y con estructuras paralelas.

Si hasta ahora las tensiones entre socialistas y morados se justificaban en que el Gobierno estaba formado por partidos con visiones ideológicas no siempre coincidentes, pero que se resolvían internamente sin romper la cohesión del Gobierno manteniendo una única voz, ahora se rompe por primera vez desde que se formó la coalición con la máxima de "dos partidos, un Gobierno". Un salto cualitativo respecto a las diferencias manifestadas hasta ahora y que podría generar una disfunción al comunicarse una decisión en la mesa de diálogo sobre el SMI que luego no se traduzca en el Consejo de Ministros.

Foto: EC.

Ante la distancia entre los sindicatos, que apuestan por una subida del SMI de hasta el 5% y la patronal, que defiende una congelación, la propuesta que prepara el departamento dirigido por Yolanda Díaz es que se actualice en un 0,9%, al igual que el sueldo de los funcionarios y las pensiones.

La parte socialista del Gobierno rechaza en pleno esta actualización y el propio presidente del Gobierno ha vinculado cualquier modificación a que se llegue a un acuerdo en el marco de la mesa de diálogo, lo que ahora mismo parece imposible. A la negativa a subir el SMI expresada por la vicepresidenta primera, Carmen Calvo, el pasado viernes, argumentando que ahora no toca por la situación de crisis económica, se sumó también tajante la vicepresidenta económica Nadia Calviño este lunes durante una entrevista en el programa 'Al rojo vivo' de La Sexta: "Si no hay acuerdo entre los agentes sociales a lo mejor lo que se nos está diciendo es que hay que tomarse tiempo y que esta decisión debe tomarse con la recuperación económica enfilada".

Los morados siguen apostando porque se apruebe en el último pleno del año una actualización. De la parte socialista, el ministro de Transportes José Luis Ábalos abría una vía intermedia el pasado lunes, planteando que podría congelarse unos meses, hasta el verano, cuando comenzase a mejorar la situación económica, sin que tuviese que quedar congelado el SMI hasta 2022. Esta fue la posición en la que abundó al día siguiente la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, deslizando la posibilidad de revisar la congelación al inicio del segundo semestre de 2021.

placeholder La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE)
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE)

"No podemos ignorar la situación económica que está viviendo nuestro país y el próximo semestre va a ser muy dependiente de cómo circule el virus", advirtió Montero en rueda de prensa tras el Consejo de Ministros, defendiendo que por eso la posición del Gobierno es de "prudencia" al no tener una previsión cierta sobre el próximo semestre. A partir de este momento sí dijo que se plantearía "reevaluar" una hipotética subida del SMI.

Se trataría por tanto de aplazar la subida, pero no de evitarla, según la propia ministra portavoz, para quien "está fuera de cualquier duda que este Ejecutivo está apelando por garantías y compromisos para, a lo largo de la legislatura, aproximar el SMI al compromiso de la carta europea". Esto es, a que alcance el 60% de la media salarial. El programa de Gobierno así lo recoge: "Subiremos el Salario Mínimo Interprofesional hasta alcanzar progresivamente el 60% del salario medio en España tal y como recomienda la Carta Social Europea", añadiendo que para ello "se convocará la mesa del Diálogo Social al objeto de promover un acuerdo que será la base para la propuesta del Gobierno".

Foto: La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. (EFE)

Este choque con respecto al salario mínimo, con Díaz rechazando de plano la vía que tratan de imponer los socialistas, y que la convertirían en la segunda ministra de Trabajo desde la vuelta de la democracia que congela el SMI, es solo la antesala de otro debate sobre el que también se parte de posiciones distanciadas: la reforma laboral. Un asunto al que las titulares de Trabajo y Economía llegan con una relación deteriorada y posiciones alejadas en cuestiones fundamentales que sus protagonistas ya no tratan de ocultar, anticipando una batalla en la que los morados dicen no estar dispuestos a ceder, aferrándose al programa de Gobierno.

La apuesta de los socialistas, al igual que con el SMI, es suavizar la reforma para "acompañar" a la recuperación económica. Una reforma, por tanto, "de forma progresiva" y "acompasándola al actual momento económico no previsto". El objetivo de Trabajo, en cambio, era iniciar ahora la segunda fase prevista de la reforma laboral, la legislativa, que consistiría en el redactado de nuevos artículos, modificación de otros y elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, una vez consumado el primer paquete de derogaciones parciales.

SMI Ministerio de Trabajo Yolanda Díaz Nadia Calviño
El redactor recomienda