El PP se aleja de Vox en el debate ideológico de la eutanasia aunque al final vote lo mismo
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DIVISIÓN EN LA DERECHA

El PP se aleja de Vox en el debate ideológico de la eutanasia aunque al final vote lo mismo

Los dos partidos se opusieron, pero con argumentos distintos. El PP abandona los argumento más ideológicos y se centra en los cuidados paliativos y en el debate legal y científico

placeholder Foto: Pablo Casado y Santiago Abascal. (EFE)
Pablo Casado y Santiago Abascal. (EFE)

La ley que regula la eutanasia en España entrará en vigor el próximo mes de marzo después de que ayer se aprobara su dictamen en el Congreso. Solo PP y Vox se opusieron. A pesar de la coincidencia en el voto contrario, los argumentos y discursos de ambos partidos señalan una distancia nada desdeñable que hace apenas 10 meses no existía.

Como publicó este diario, el Gobierno tiene un especial interés por impulsar leyes ideológicas que echen a los populares en brazos de la ultraderecha. Pero el grupo de Pablo Casado mantiene su empeño en separarse de Vox desde la moción de censura que defendió Santiago Abascal, e insiste en mantener ese camino, más allá de que se encuentren en algunas votaciones por su oposición al Ejecutivo.

El Congreso aprueba la primera ley de eutanasia

El de este jueves fue un ejemplo muy significativo. José Ignacio Echániz, diputado del PP, centró su intervención en defender la universalización de los cuidados paliativos y citó “razones sanitarias, éticas, legales y sociales” para explicar la alternativa que propone su formación. Muy lejos de la defensa que él mismo hizo el pasado febrero, levantando una polvareda en las filas populares cuando llegó a acusar a la izquierda de querer “evitar los costes sociales del envejecimiento” con la eutanasia.

“Hay un intento claro de evitar costes del estado de bienestar. Cada vez que una de estas personas es empujada al fallecimiento con la eutanasia, el Estado ahorra muchísimo”, afirmó. Vox, por su parte y en una línea similar, ya habló de “homicidio asistido”. Era el debate de la toma en consideración de la misma ley que ayer dio un paso definitivo.

Foto: Imagen de una exposición en Chile que reclama el derecho a morir dignamente. (EFE)

A diferencia de las cuestiones más ideologizadas que usó meses atrás, en esta ocasión Echániz apostó por un despliegue de jurisprudencia y vacío legal para atacar al Ejecutivo. “En países que han experimentado con la eutanasia, sus efectos han sido muy negativos. Se han difuminado los límites, regateado las garantías legales y se ha situado fuera de control. Se ha pasado de afectar a los terminales, a los crónicos; de los enfermos físicos, discapacitados e imposibilitados a los enfermos mentales, y de una eutanasia voluntaria a la involuntaria”, aseguró el popular, destacando que la ley “está en contra de la doctrina del Tribunal Constitucional, del Tribunal de Derechos Humanos, del Consejo de Europa, la ONU, la Asociación Médica Mundial o el Comité español de Bioética”, entre otros organismos.

El PP echó en cara al Gobierno una norma “frívola, atropellada y chapucera”, que al traerla como proposición de ley del grupo parlamentario socialista (y no como proyecto de ley del Gobierno) consiguió eludir todos los informes técnicos, jurídicos, médicos y bioéticos necesarios. Desde luego, una postura muy diferente a la mantenida por Vox una vez más, cuyo líder aseguró directamente que la nueva ley es “una victoria de la cultura de la muerte”.

Foto: El ministro de Sanidad, Salvador Illa, durante su intervención en el pleno del Congreso que acelera la tramitación de la ley de la eutanasia. (EFE)

Con más dureza incluso habló la diputada que defendía el voto de su partido, Lourdes Méndez, al acusar al Gobierno de “legalizar el horror vivido en las residencias” durante la pandemia del coronavirus, y de “ahorrarse el coste de hospitalización” gracias a la eutanasia. “Firman sentencias de muerte a los más débiles. Se legaliza el homicidio de personas incapaces y solo buscan instaurar la industria de la muerte”, dijo en varias ocasiones, añadiendo también la ley del aborto. El partido de ultraderecha aseguró que la norma “es una tragedia para España” y vinculó el momento elegido por el Gobierno a la Navidad, “y a la cercanía del aniversario del nacimiento del hijo de Dios”.

A pesar de haber votado juntos y de la estrategia del Gobierno y de los partidos que conforman el bloque reforzado de los Presupuestos, las dos formaciones de la derecha no escondieron una posición encontrada. En realidad, también pone de manifiesto la hoja de ruta inaugurada por Casado, que ha dado un giro de 180 grados a cómo abordar el enfrentamiento con Vox, con el objetivo de recuperar la hegemonía del centro derecha. El Congreso será uno de los escenarios clave para este cometido el resto de legislatura.

Foto: Pablo Casado junto a Santiago Abascal en el Congreso. (EFE)


Cs también se aleja del PP

Ciudadanos, una vez más, se separó de la oposición de la derecha y votó a favor de la ley. Inés Arrimadas subió a la tribuna y defendió su postura asegurando que “no hay pérdida de derechos” y sí “avances en la libertad individual”. Criticó a PP y Vox por oponerse, asegurando que la ley es “responsable” porque implica un “modelo garantista”. Aunque el partido naranja siempre ha defendido la eutanasia, la posición ha cambiado en los últimos años.

La prioridad para el grupo naranja, y muy especialmente del diputado que antes representaba al partido en estos asuntos, Francisco Igea (hoy vicepresidente de la Junta de Castilla y León), era la ley de cuidados paliativos, como paso previo y necesario antes de hablar de eutanasia. El dirigente lo reconoció así en una rueda de prensa, interpelando incluso a sus compañeros que hoy están en el escaño del Congreso y deslizando dudas sobre el sentido de la votación de los naranjas.

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