La vuelta al mundo del Charisma, el velero 'offshore' del cabecilla de la trama
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LA RED CHARISMA

La vuelta al mundo del Charisma, el velero 'offshore' del cabecilla de la trama

Entre 2007 y 2012, Pérez Calzada compitió en las regatas más prestigiosas del mundo y dejó un reguero de pistas que lo sitúan como presunto cerebro de un imperio 'offshore'

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El velero 'Charisma' que da nombre a la trama. Imagen: El Confidencial Diseño

La mañana del 28 de septiembre de 2012, Alejandro Pérez Calzada, reputado financiero y marido de la que meses después se convertiría en inspectora jefa de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), atraca en Barcelona con su velero Charisma. Tras dar la vuelta al mundo en cinco años, en el puerto le esperan familiares y el 'president' Artur Mas: “Gente así te enseña a no desfallecer, a aprovechar los buenos vientos y a tener una actitud acogedora”, le halaga el político catalán. Ocho años después, la Audiencia Nacional mantiene imputado a Pérez Calzada como presunto cabecilla de una red que ayudó a evadir impuestos y blanquear dinero a grandes fortunas, una investigación en la que su velero permite relacionarlo con una supuesta empresa pantalla situada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas.

En la documentación a que ha tenido acceso El Confidencial, las referencias al Charisma se repiten en diversos informes. Conocido en el mundo de la vela como 'The Old Lady' (la vieja dama), el barco de 17,4 metros de eslora fue construido en 1970 por el astillero estadounidense Palmer & Johnson y, tres años después, el equipo de USA compitió con él en la Admiral’s Cup. Tras cosechar premios en todo tipo de regatas por el mundo, Pérez Calzada se hizo con él en 2003: un nuevo aparejo de fibra de carbono, una nueva cubierta que recuperara el diseño original... El financiero no escatimó en gastos para ponerlo a punto, pero navegar por todos los mares dejó un reguero de indicios que sitúan a Pérez Calzada como cerebro de un imperio 'offshore'.

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Uno de los primeros hallazgos de los investigadores en relación con el Charisma se remonta a septiembre de 2008, cuando llevaba un año dando la vuelta al mundo. Tras superar con éxito las regatas Round The Island Race, en Reino Unido, o la Príncipe de Asturias, en España, su siguiente paso consistía en cruzar el canal de Panamá. Para lograr los permisos, Pérez Calzada recurrió a su abogado, José Manuel Valadés, y este le puso en contacto con el empresario Daniel Costa: "Mi nombre es Alejandro Pérez Calzada y además de buen amigo y socio de José Manuel Valadés y Francisco Rubio, soy el armador y capitán del yate Charisma". En 28 palabras, el financiero señalaba a hombres clave de la red Charisma, una estructura que supuestamente blanqueó y evadió fondos de al menos medio millar de contribuyentes.

"Existen múltiples y claros indicios de que Venture Finanzas [creada por Pérez Calzada] ofrecía a ciertos clientes la posibilidad de gestionar a través de la mediación de sus agentes capitales e inversiones financieras en el exterior, posibilitando que esas inversiones y capitales fueran ocultados a la Hacienda Pública", sostienen los investigadores en un informe de diciembre de 2018. Para sortear la Agencia Tributaria, la tesis es que empleaban una "estructura organizativa situada en Ginebra, que operaba bajo el nombre de GPR [Gestion de Patrimoine du Rhône SA] y que era gestionada por Francisco Rubio Barberá", el socio y "buen amigo" de Pérez Calzada, como decía en su correo. En cuanto a Daniel Costa, los investigadores apuntan que, tras esa primera toma de contacto, se convirtió en su principal socio de cara a inversiones opacas de la red en Panamá.

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Los informes, sin embargo, no solo mencionan a los socios empresariales de Pérez Calzada. También ponen el foco en uno de los tripulantes del Charisma: Manuel Doreste, un deportista al que se conoce como Noluco y que participó en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000, quedando decimoquinto en la categoría Soling de Vela. Pérez Calzada logró ficharle gracias a los contactos que maneja en el mundo de la vela, donde ha llegado a navegar para el Bribón de la Casa Real o a ejercer de padrino de Iñaki Urdangarin en la presentación del velero Azur de Puig, en 2012. En el caso de Doreste, su labor iba más allá que la del resto de tripulantes y no se limitaba a competir con el Charisma, sino que también "se encargaba de la puesta a punto de la embarcación", como explican los investigadores en un segundo informe.

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Fotografía del velero Charisma.

Con esa función como telón de fondo, los investigadores destacan un correo que Doreste envió el 27 de mayo de 2008 en el que "solicita a Francisco Rubio, de GPR, instrucciones del nombre que debe darse a 'los americanos' para que estos emitan una factura que justifique una transferencia realizada a USA". Tras seguir el rastro de la factura, los investigadores asumen que se trata de una gestión relacionada con el Charisma, pero la principal conclusión del informe va más allá: "Otro dato [el correo] que indica la vinculación de Francisco Rubio y GPR con la gestión de las finanzas de Alejandro Pérez Calzada". Esta tesis se ve además reforzada por la respuesta de Rubio, que le dice que emita la factura a nombre de la sociedad Windspring Holdings y, en un nuevo mensaje, Doreste se la remite al propio Pérez Calzada.

La clave en este caso se centra en Windspring Holdings, una sociedad cuya sede se encuentra en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas y es "gestionada por ATU General Trust", que se relaciona a su vez con el presunto cabecilla: "Existen indicios de que Windspring Holdings, tras la adquisición de su 'fondo comercial' por parte de Alejandro Pérez Calzada (a través de Gestion de Patrimoine du Rhône SA [GPR]), pasase a pertenecer a este último". La conexión entre el dueño del Charisma y el imperio 'offshore' se refleja a su vez en la agenda incautada a Lluís Majó, uno de los trabajadores de Venture Finanzas, la empresa de Pérez Calzada: "Tenía en su poder un extracto bancario con movimientos durante 2005 de una cuenta en Banca Privada de Andorra (BPA) a nombre de Windspring Holdings Ud", explica uno de los informes.

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Las anotaciones se encontraban en una libreta azul de Majó y, según sostienen los investigadores, demuestran que "Windspring Holdings recibía en su cuenta en BPA parte de las comisiones abonadas a GPR", la estructura de Ginebra que utilizaba la red para captar clientes. La relación entre empresas pantalla y las inversiones de Pérez Calzada en el sector de la vela se entremezcla también en un informe de la Agencia Tributaria de septiembre de 2018, análisis que aborda las cuentas del financiero en Banco Santander. Al repasar los movimientos de dinero, las referencias a sociedades como Venture se entremezclan con la entrada de hasta 43.000 euros en marzo de 2009 de Barcelona Shypyard, una empresa dedicada a la construcción de barcos con Pérez Calzada como directivo.

El Charisma permitió por tanto a Pérez Calzada codearse con la Casa Real o políticos de la talla de Artur Mas en distintos eventos, pero al mismo tiempo sirve de indicio para situarlo como cabecilla de una estructura internacional para blanquear capitales. Mientras en diarios deportivos cosechaba titulares por sus proezas hace años —"El Charisma hace historia acabando la mítica Sidney Hobart", "El mítico Charisma de Alejandro Pérez Calzada llegó a Barcelona"...—, la Agencia Tributaria mira ahora con lupa las gestiones que rodean al velero, un análisis que les ha llevado a destapar negocios opacos en Suiza, Panamá o las Islas Vírgenes Británicas e identificar a clientes y hombres fuertes del imperio 'offshore'. Ellos son los pilares de la red Charisma, la trama de gestores que evadió dinero de 500 fortunas españolas a Suiza y Andorra.

La mañana del 28 de septiembre de 2012, Alejandro Pérez Calzada, reputado financiero y marido de la que meses después se convertiría en inspectora jefa de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF), atraca en Barcelona con su velero Charisma. Tras dar la vuelta al mundo en cinco años, en el puerto le esperan familiares y el 'president' Artur Mas: “Gente así te enseña a no desfallecer, a aprovechar los buenos vientos y a tener una actitud acogedora”, le halaga el político catalán. Ocho años después, la Audiencia Nacional mantiene imputado a Pérez Calzada como presunto cabecilla de una red que ayudó a evadir impuestos y blanquear dinero a grandes fortunas, una investigación en la que su velero permite relacionarlo con una supuesta empresa pantalla situada en el paraíso fiscal de las Islas Vírgenes Británicas.

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