Crisis migratoria: el Gobierno reacciona tras estar meses desbordado
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DIEZ VECES MÁS MIGRANTES QUE EN 2019

Crisis migratoria: el Gobierno reacciona tras estar meses desbordado

La gestión en Canarias mantiene las dudas sobre la situación durante cuatro meses de migrantes hacinados en el muelle de Arguineguín

placeholder Foto: El centro de acogida temporal de extranjeros de Barranco Seco sigue preparando sus instalaciones para la llegada continua de inmigrantes que arriban a las costas canarias a través de pateras y cayucos. (EFE)
El centro de acogida temporal de extranjeros de Barranco Seco sigue preparando sus instalaciones para la llegada continua de inmigrantes que arriban a las costas canarias a través de pateras y cayucos. (EFE)

La magnitud de la tragedia la muestran las cifras: un total de 20.955 personas llegadas en pateras a Canarias entre el 1 de enero hasta el 4 de diciembre, y un total de 38.151 a cualquier costa española, según fuentes oficiales del Gobierno. En 2019, en ese mismo periodo, llegaron 2.050; es decir, se ha multiplicado por 10. Solo el jueves llegaron a Canarias 245 personas en ocho pateras.

Y, obviamente, la tragedia está también en el número indeterminado de muertos en el mar, después de travesías de hasta 15 días si proceden de países al sur de Marruecos. Además de situaciones que describen los responsables de la Secretaria de Estado de Migraciones como mujeres violadas y maltratadas, una madre con su bebé muerto en brazos o pateras repletas de personas deshidratadas, entre otros dramas.

placeholder Salvamento Marítimo desembarca en Arguineguín a 24 personas de origen magrebí. (EFE)
Salvamento Marítimo desembarca en Arguineguín a 24 personas de origen magrebí. (EFE)

El Gobierno ha empezado las últimas semanas a intentar enmendar la situación provocada por la crisis migratoria en Canarias que desbordó al Ejecutivo durante meses. El campamento improvisado y en pésimas condiciones en el muelle de Arguineguín (Gran Canaria) ha sido desmantelado esta semana, pero ese lugar queda como gran agujero negro de esa gestión. De hecho, la propia Fiscalía ha pedido que se investigue el hacinamiento de miles de migrantes llegados en pateras y su retención policial, más allá de 72 horas y sin garantías como asistencia jurídica.

Sostiene la Fiscalía en su escrito que en una "inspección ocular del campamento del muelle de Arguineguín, constata posible existencia de situaciones no justificadas de privación o restricción de libertad". El escrito del fiscal, que recurre el archivo de la investigación decretada por una juez, habla de cómo se les impide salir del muelle, es decir, que se les retiene sin autorización judicial.

Foto: Migrantes rescatadores en Lanzarote. (EFE)

La policía ha impedido ya dos veces al diputado de Bildu Jon Iñarritu y a Pablo Casado, líder del PP, visitar las instalaciones donde están los migrantes. Políticamente, al Gobierno le ha salvado el calendario que ha centrado la actividad parlamentaria en el Congreso y que el partido que desde la izquierda hubiera podido mantener la bandera crítica, está ahora integrado en el Ejecutivo de coalición.

En privado, Unidas Podemos ha presionado, pero en público ha respaldado al Ejecutivo. Por ejemplo, su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, en una rueda de prensa reciente en el Congreso aseguró que, aunque discrepan de la suspensión de vuelos con migrantes hacia la península, respetan las competencias del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para decidir sobre esos traslados. Su partido en Canarias pidió un día la dimisión del ministro y fue desautorizado por la dirección nacional.

En el Congreso solo ha habido referencias a la grave crisis humanitaria por parte de la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramas. En próximos plenos se debatirán iniciativas del PP y de Ciudadanos que incluyen peticiones de reprobación de Marlaska. Pedro Sánchez respalda a su ministro del Interior y Unidas Podemos votará en contra de esa reprobación, aunque cuestionen en privado su política de migración.

Foto: Una agente de Policía pide la documentación a un grupo de personas recién llegadas al muelle de Arguineguín, en Gran Canaria. (Reuters)

Queda por aclarar el episodio del 17 de noviembre cuando la policía sacó del muelle a unos 200 migrantes, sin plaza de acogida y los dejó deambulando por Las Palmas. Nadie se ha hecho cargo de ese error, pese a que Marlaska anunció en el Congreso una investigación.

Los distintos ministerios afectados admiten que durante meses se produjo esa descoordinación, entre otras cosas porque las competencias están desperdigadas entre diferentes departamentos y hace un año se eliminó la comisión de coordinación. Solo a finales de octubre la vicepresidenta Carmen Calvo reunió a los ministros afectados y puso en marcha un plan que lentamente empieza a ejecutarse, aunque aún persisten discrepancias entre departamentos. Afecta directamente la gestión a Fernando Grande-Marlaska (Interior), José Luis Escrivá (Inclusión), Margarita Robles (Defensa), Arancha González Laya (Exteriores) y José Luis Ábalos (Transportes). Y a otros indirectamente como la vicepresidencia segunda, cuyo secretario de Estado de Derechos Sociales, Nacho Álvarez, firmó un acuerdo para un fondo a Canarias de 10 millones para atender a menores migrantes no acompañados.

Los ministerios afectados admiten que durante meses se produjo una descoordinación porque las competencias están desperdigadas

El Gobierno explica que los efectos de la pandemia en África provocaron la llegada masiva antes del verano y así empezaron a acumularse los rescatados en el muelle para cumplir el procedimiento de triaje y filiación policial que durante 72 horas corresponden al Ministerio del Interior. Además, la secretaria de Estado de Migraciones, Hana Jalloul, que depende del Ministerio de Inclusión, firmó varias órdenes para que nadie fuera a centros de acogida sin que se le hiciera una PCR. De esa forma, fueron acumulándose varios miles de migrantes en un espacio reducido, al aire libre, limitando el acceso a abogados y periodistas y evitando que salieran de esa instalación.

El Ministerio de Inclusión, que dirige José Luis Escrivá, es el responsable de hacerse cargo de los migrantes una vez pasados esos trámites de las 72 horas, de los que se encarga Interior. En Canarias no tenía plazas de acogida e Interior se negaba a hacer traslados a la península, donde sí hay plazas libres.

La mayoría de los que llegan son de Marruecos, país con el que hay acuerdo para retornar a los que llegan ilegalmente y en esa vía confía plenamente el Gobierno como salida a la acumulación de migrantes. Pero la pandemia dificulta y limita enormemente los vuelos de retorno. El ministro del Interior viajó recientemente a Marruecos, pero tampoco ha conseguido agilizar esos vuelos al ritmo necesario para aliviar la situación.

Sin retornos y sin vuelos a la península, no hay opciones para reducir el número de migrantes en las islas, donde no había plazas de acogida

Sin retornos y sin vuelos a la península, no hay opciones para reducir el número de migrantes en las islas, donde, además, no había plazas de acogida, para instalarlos una vez pasadas las 72 horas en manos de Interior. Solo hay vuelos a la península con migrantes en situación de vulnerabilidad que, según la Secretaria de Estado de Migraciones, son personas enfermas, con discapacidad, provenientes de países en conflicto, víctimas de trata, de violencia de cualquier tipo, perseguidas en sus países de origen (LGTBI, por ejemplo) o mujeres solas con niños, entre otras.

Por ejemplo, esta última semana han llegado muchas madres con niños, que llevaban muchos meses sin venir. En esos caso siempre después del PCR son trasladadas a la península, donde quedan aún plazas libres. La Secretaría de Estado de Migraciones trabaja con las comunidades autónomas y algunas ya les han cedido plazas, por ejemplo, Valencia, Navarra, Cataluña y País Vasco. Las ONG exigen que esos criterios y esos traslados sean transparentes y no arbitrarios.

En estos meses se han producido episodios como la elaboración de un protocolo de la Fiscalía de las Palmas, luego anulado, por el que los menores eran separados hasta dos meses de sus madres.

Foto: Dos migrantes miran el horizonte en la playa de Puerto Rico, sur de Gran Canaria. (A. Alamillos)

El Ministerio de Inclusión primero intentó acoger a los migrantes en instalaciones militares de Canarias, pero Defensa se negó. Fuentes del Ministerio de Margarita Robles explican que se opusieron a la pretensión de acogerlos en instalaciones militares por el peligro de estar en zonas con armamento y explosivos. Ya ahí se produjo el primer enfrentamiento.

Por ejemplo, hubo una pugna por la pretensión de Inclusión de acogerlos en las instalaciones de La Isleta, pero Defensa lo rechazó por ese mismo motivo. De hecho, fuentes de este ministerio explican que en este momento hay maniobras en esa zona militar de Canarias, con material bélico, incluyendo armamento.

Inclusión improvisó la solución de alojarlos en hoteles de Canarias, pese al elevado coste y los problemas sociales que podía provocar. Tuvo también dificultades con instituciones locales para habilitar edificios de acogida. El uso de hoteles tenía un coste aproximado de 200.000 euros diarios para el Gobierno, según algunas estimaciones.

placeholder El grupo de Salvamar Menkalinan traslada a los ocupantes de dos pateras al puerto de Arguineguín. (EFE)
El grupo de Salvamar Menkalinan traslada a los ocupantes de dos pateras al puerto de Arguineguín. (EFE)

Solo meses después, cuando se puso en evidencia la falta de coordinación y había miles de migrantes en Arguineguín, Defensa concluyó instalaciones provisionales como la de Barranco Seco y Las Canteras, con 500 literas, para que Interior trasladara a los migrantes del muelle y pueda llevarse a cabo allí la labor de triaje y filiación, antes de ser entregados a Inclusión.

Además, Inclusión ha conseguido habilitar espacios de acogida en un Plan Canarias que abarca distintas infraestructuras, unas de emergencia y otras de forma estable. Las que son permanentes son el acuartelamiento de Canarias 50; el Colegio León y una nave cedida por Bankia.

En el Matorral en Fuerteventura, compartido con Interior, donde están montando ya carpas. En Tenerife Las Raíces, que es provisional, un acuartelamiento que cede Defensa para emergencias temporales y el acuartelamiento de las Canteras. De esa forma, Inclusión tendrá instalaciones en cada isla, para futuras contingencias, con un total de 9.000 plazas abiertas en tres meses. La próxima semana, el Gobierno espera abandonar todas las plazas de hoteles.

Foto: Imagen: Laura Martín.

Explica también el Ejecutivo que Salvamento Marítimo, a diferencia de lo que ocurre en otros países, socorre a todos los migrantes avistados en alta mar, además de las gestiones para acabar con las mafias que se encargan de los traslados y el plan para buscar recursos económicos en los lugares de origen en plenos efectos de la pandemia.

El mandato de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno empezó el verano de 2018 con su decisión de acoger a los migrantes del Aquarius. "El haber salvado la vida a las 630 personas del Aquarius hace que valga la pena dedicarse a la política", escribió en su libro 'Manual de resistencia'. Situado ante sus propias contradicciones, se le complicó el siguiente verano al rectificar y rechazar el atraque del Open Arms. Y este año la política de migración le ha estallado con los efectos de la pandemia, la polémica renuncia a los traslados a la península, la descoordinación del Gobierno y los problemas con Marruecos, donde pretende viajar cuando sea posible, tras ser el único presidente del Gobierno español que no inicia su mandato con la visita oficial a Rabat.

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