El Colegio de Médicos de Barcelona despide a un directivo por diferencias "ideológicas"
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ERA EL DIRECTOR DE SU CENTRO DE ESTUDIOS

El Colegio de Médicos de Barcelona despide a un directivo por diferencias "ideológicas"

El doctor Álex Ramos es vicepresidente de Sociedad Civil Catalana, la principal plataforma constitucionalista de Cataluña

placeholder Foto: Álex Ramos (primero por la derecha), en un acto de SCC. (EFE)
Álex Ramos (primero por la derecha), en un acto de SCC. (EFE)

El Colegio de Médicos de Barcelona (COMB) ha despedido al doctor Álex Ramos, director del Centro de Estudios Colegiales (CEC) de ese organismo, durante 30 años vinculado a la institución. Es, además, el vicepresidente de Sociedad Civil Catalana (SCC). Aquí parece estar la causa de su despido, en la ideología, apunta en declaraciones a El Confidencial.

Desde 1990, cuando entró en el colegio, Ramos ha impartido 1.800 cursos por los que han pasado más de 21.000 alumnos, lo que reportó 400.000 euros para la institución. Como director de la Oficina Técnica de Acreditación (OTA) del colegio, ha tramitado más de 5.000 acreditaciones de médicos; además, ha dirigido la editorial Cuadernos de la Buena Praxis y ha coordinado la edición de 35 cuadernos para los 40.000 médicos de Cataluña.

El pasado 15 de octubre, un grupo de representantes del COMB le entregaba una carta de despido. Era el colofón a un infierno laboral que ha durado casi tres años, durante los cuales fue apartado paulatinamente de sus responsabilidades, fue arrinconado laboralmente y fue seguido por un detective privado y espiado en su domicilio del Montseny, según relata.

La clave de este desencuentro entre médico e institución reside, en su opinión, en la naturaleza ideológica de ambas partes

La clave de este desencuentro entre médico e institución reside, en su opinión, en la naturaleza ideológica de ambas partes: la junta directiva del COMB, elegida en febrero de 2018, es netamente independentista. Ramos es vicepresidente de Sociedad Civil Catalana (SCC), la principal organización constitucionalista de Cataluña. “En septiembre de 2019, presenté el primer acto de conciliación en el Cemac, que acabó sin efectos. Y ahí fue donde me enteré de que en la junta directiva se comentaba de mí: ‘Tenemos el enemigo en casa”, explica.

¿Puede ser exagerado hablar de ‘enemigo’? Un comunicado de SCC señalaba que a su directivo “se le ha practicado 'mobbing' laboral e ideológico y se le ha despedido de forma torticera e injusta, con la contratación de un espía incluido”. Esta entidad afirma que Ramos fue uno de los impulsores de las dos grandes manifestaciones constitucionalistas del 8 y el 29 de octubre de 2017. Además, insiste la entidad constitucionalista, “lejos de mantener su neutralidad como colegio profesional en cuestiones políticas, el Colegio de Médicos se ha manifestado expresamente por el derecho a la autodeterminación. Su presidente apoyó expresamente el referéndum del 1 de octubre de 2017”.

El COMB defendió el 1-O

El presidente del COMB, Jaume Padrós, está alineado con posicionamientos nacionalistas. De hecho, tras el fiasco de hacer un consejo asesor de eminencias con Albert Mitjà al frente, Padrós se convirtió en el principal aliado que tuvo el ‘expresident’ Quim Torra para su pulso dialéctico e ideológico con Madrid durante esta pandemia. Sus convicciones políticas vienen de lejos: fue diputado de Convergència y durante su mandato ha protagonizado algunas polémicas, hasta el punto de que grupos de médicos protestaron públicamente en varias ocasiones por el posicionamiento oficial del colegio a favor de las tesis separatistas. De hecho, el COMB defendió la votación del 1 de octubre. Y el propio Padrós, además de ser uno de los asiduos a las manifestaciones independentistas, llegó a asegurar que la declaración unilateral de independencia realizada por Carles Puigdemont “es la guinda de un proceso que comenzó hace siete años y no es responsabilidad del Govern catalán”.

El doctor despedido señala que la junta directiva elegida en 2018 le fue apartando de sus responsabilidades desde esas elecciones

El doctor despedido señala a este diario que la junta directiva emanada de las elecciones de febrero de 2018 le fue apartando de sus responsabilidades desde esas elecciones. Poco después, se pone en marcha el Instituto de Formación y Liderazgo (IFMIL), que sustituye al CEC y a la OTA, mientras a él le comienzan a hacer el vacío: deja de recibir correos de sus superiores y de otros compañeros del CEC, se le ‘aparca’ en un pequeño despacho individual sin funciones y, en enero de 2020, se le impone un control horario. “Tras 29 años sin fichar por voluntad de la entidad (la relación profesional se basaba en resultados económicos, número de alumnos y cursos impartidos), quieren que tenga una relación presencial de mañana y tarde”, afirma el doctor.

Foto: La inauguración de un congreso mundial de médicos en Barcelona con una consigna independentista.

En plena pandemia, cuando todos habían abrazado el teletrabajo como método más efectivo para prevenir contagios, “me imponen un horario todavía más restrictivo”. Y hace pocos meses, tras un confinamiento obligatorio por haber estado en contacto con un positivo, le envían un detective para vigilarle en su casa, ubicada en la zona del Montseny. “Ha sido una actitud muy lamentable la del colegio. Ni se avino a restituir las sanciones ni a llegar a un acuerdo. Ahora me despiden por las bravas, conscientes de que esto puede eternizarse en los juzgados, que están saturados. Lo que antes tardaba días, ahora puede tardar meses”, se queja el doctor Ramos.

El Colegio de Médicos no responde

El Colegio de Médicos, consultado por El Confidencial, no ha querido entrar en detalles ni en polémica. Su escueta respuesta es que “la decisión está fundamentada en causas estrictamente del ámbito laboral y es absolutamente respetuosa con la legislación vigente. De acuerdo con el derecho a la protección de los datos personales que tienen todos los empleados de las empresas, no podemos dar más detalles al respecto”.

Ramos, no obstante, ve una larga mano política detrás de su despido. “Curiosamente, los problemas comienzan después de las grandes manifestaciones constitucionalistas de 2017. Y durante los meses siguientes, se me presentan decisiones de la junta del COMB como actos consumados, recortándome competencias. Son toda una serie de acciones concatenadas que ya me pusieron alerta de que algo se tramaba”.

Foto: La protesta de ayer en su momento más álgido (Efe)

Fernando Sánchez, presidente de SCC, señaló a El Confidencial: “El más absoluto apoyo de la institución a nuestro vicepresidente, que lleva 30 años con un trabajo de primer nivel y que tiene un prestigio reconocido. Este es un caso más que demuestra que el ‘peronismo’ dominante que estamos viviendo, esta especie de democracia orgánica, afecta a todo el sistema y el que se salga del sistema lo paga”.

Desde SCC, se pone otra pregunta encima de la mesa: “¿Por qué se desmanteló el CEC y se sustituyó por el IFMIL si en el primer año de este se obtiene un resultado negativo de 139.930 euros, cuando el CEC obtenía unos resultados positivos de unos 40.000 euros anuales?”. Fernando Sánchez subraya que “esto es un caso claro de acoso laboral e ideológico: primero le hacen un vaciado de competencias, con la esperanza de que se calle en un despachito para no molestar. Pero como quiso luchar, fueron a por él y al final provocaron un despido en las peores condiciones”.

El presidente de SCC asegura que en Cataluña, “en estos momentos, hay miedo a posicionarse políticamente, porque eso puede tener consecuencias laborales. El cese de Álex ha de servir para tomar conciencia de ello y de que debemos perder el miedo a vivir el pluralismo. Sería positivo que todo el mundo que pase por una situación semejante lo denuncie”. De momento, el punto caliente está en el Colegio de Médicos. Y, por lo que parece, la junta directiva del COMB puede saber muy bien cómo curar el cuerpo, pero no sabe nada de cómo curar el alma.

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