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Urkullu envía una carta a Sánchez para urgir al Gobierno a facilitar el confinamiento total
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ya ha conseguido adelantar el toque de queda

Urkullu envía una carta a Sánchez para urgir al Gobierno a facilitar el confinamiento total

El Gobierno vasco presiona para que se modifique el decreto de alarma con vistas a otorgar a las comunidades la competencia de ordenar encierros por si llegase a ser necesario

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Iñigo Urkullu, en una imagen del archivo. (EFE)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el lehendakari, Iñigo Urkullu, en una imagen del archivo. (EFE)

El Gobierno vasco está redoblando la presión sobre el Ejecutivo central para que habilite los confinamientos domiciliarios, una medida que no está incluida en el nuevo decreto del estado de alarma y que por tanto no es una competencia delegada en las comunidades. En este contexto, el lehendakari Iñigo Urkullu envió este miércoles una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para reclamarle formalmente una modificación del actual decreto con vistas a otorgar a las comunidades la competencia de ordenar encierros en casa por si llegase a ser necesario recurrir a esta drástica medida. Según ha podido saber este diario de fuentes de la Lehendakaritza y del Gobierno, en la misiva se reclamaba también la potestad para modificar los horarios del toque de queda.

El decreto establece como norma general el horario de las restricciones a la movilidad entre las 23:00 y las 6:00, aunque dando a las comunidades el margen de una hora para modular estas franjas. Esto es, entre las 10:00 y las 00:00, para el inicio del toque de queda, y entre las 5:00 y las 07:00 para su finalización. El Ejecutivo vasco ha informado de la aplicación de nuevas medidas este jueves entre las que se encuentra la modificación de esta franja horaria, por lo que el toque de queda empezará a las 22.00 horas.

Foto: Así fue la reunión del Consejo Interterritorial de Salud. (EFE)

La presión del PNV, socio de investidura de Pedro Sánchez, es doble en un contexto de negociación presupuestaria, aunque marca también la senda hacia las mayorías necesarias si el Gobierno tiene que volver a pedir la autorización del Congreso para un estado de alarma con confinamientos domiciliarios. De hecho, ya lo hizo, junto a Cataluña, para reclamar el endurecimiento de las restricciones con cierres perimetrales y toques de queda. Cataluña ha planteado los confinamientos domiciliarios de fin de semana, pero de momento ha descartado su aplicación.

Moncloa ha respondido a la carta asegurando que se estudiarían estas peticiones y solicitando más tiempo, al menos una semana más, para evaluar el efecto sobre los indicadores epidemiológicos de las actuales restricciones. Tras esta petición formal de Urkullu a Sánchez, la consejera de Salud del Gobierno vasco, Gotzone Sagardui, volvió a reiterar estas reclamaciones durante la reunión del Consejo Interterritorial de Salud celebrado la tarde ayer. La reclamación del Gobierno vasco se suma a la de Principio de Asturias, además de Ceuta y Melilla, mientras que otras comunidades como Castilla y León defienden que se debe prever este escenario. Todo ello a la vista de la evolución de la segunda ola de la pandemia, con aumento tanto de contagios como de presión hospitalaria. La incidencia de casos acumulados por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días se sitúa en 567.

Moncloa quiere tiempo para agotar todas sus cartas antes de recurrir a un confinamiento domiciliario

"Se están tomando un conjunto de medidas en base a indicadores que hay que evaluar con rigor, y para eso se necesita un plazo de entre dos y tres semanas" desde su implantación, argumentaba en rueda de prensa el ministro de Sanidad, Salvador Illa, tras la celebración del Consejo Interterritorial de Salud. Desde el Ejecutivo se insiste en hacer valer su actual plan, "hay una estrategia nacional".

Las actuales medidas, con toques de queda y cierres perimetrales, son ya para el Ejecutivo "muy contundentes", incluso "drásticas", por lo que se quiere esperar con la esperanza de que surtan efecto y comiencen a tener resultados aplanando la curva. De ahí que de momento se evite autorizar el dar nuevos pasos endureciendo las restricciones sin antes agotar todas las posibilidades. El Gobierno quiere tiempo para agotar todas sus cartas antes de recurrir a un confinamiento domiciliario.

No se descartan en los próximos días reuniones bilaterales para intentar apaciguar la tensión con las comunidades, en línea con la que ya mantuvo Salvador Illa con los responsables de Sanidad del Principado de Asturias. El mensaje, por el momento, sigue siendo el de esperar al menos una semana para evaluar los efectos sobre los indicadores epidemiológicos de las medidas adoptadas hasta ahora. Será a partir de ese plazo cuando se planteen nuevos pasos para dar cobertura legal a los confinamientos domiciliarios, según trasladan.

placeholder French President Emmanuel Macron speaks to the media after signing a condolence book for victims of the Vienna shooting as Deputy Head of Mission at the Austrian Embassy Wolfgang Wagner looks on, in Paris, France, November 3, 2020. Christophe Petit Tesson Pool via REUTERS
French President Emmanuel Macron speaks to the media after signing a condolence book for victims of the Vienna shooting as Deputy Head of Mission at the Austrian Embassy Wolfgang Wagner looks on, in Paris, France, November 3, 2020. Christophe Petit Tesson Pool via REUTERS

El modelo que estudiaría el Gobierno es el anunciado el pasado jueves por el presidente francés, Emmanuel Macron, que incluye confinamientos en todo el país, cierre de comercios y establecimientos públicos durante un mes. En ese modelo francés, se mantienen abiertos los colegios y no se frena la producción, a diferencia de lo que ocurrió en abril en España. El Gobierno entiende que la paralización económica total solo sería un último recurso que hoy por hoy no se contempla, por los efectos demoledores que tendría y porque prefiere un sistema escalonado.

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ya ha adelantado que estaría dispuesto a respaldar un nuevo confinamiento domiciliario si una comunidad autónoma o el Gobierno consideran que el virus está "absolutamente descontrolado en un área y hay que confinarla". El líder de la oposición apoyaría esta medida excepcional, como ya hiciese en la primera ola, pero solo si la marcan criterios médicos y científicos, según señaló anoche durante una entrevista en '13 TV'. El apoyo del PP se daría "si una comunidad autónoma en base a sus estadísticas o si el Gobierno nos fiáramos de su criterio y considera que el virus está absolutamente descontrolado en un área y hay que confinarla", según concluyó Casado.

El Gobierno vasco está redoblando la presión sobre el Ejecutivo central para que habilite los confinamientos domiciliarios, una medida que no está incluida en el nuevo decreto del estado de alarma y que por tanto no es una competencia delegada en las comunidades. En este contexto, el lehendakari Iñigo Urkullu envió este miércoles una carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para reclamarle formalmente una modificación del actual decreto con vistas a otorgar a las comunidades la competencia de ordenar encierros en casa por si llegase a ser necesario recurrir a esta drástica medida. Según ha podido saber este diario de fuentes de la Lehendakaritza y del Gobierno, en la misiva se reclamaba también la potestad para modificar los horarios del toque de queda.

Iñigo Urkullu Salvador Illa
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