El fiscal mantendrá acusación de terrorismo contra los CDR por fabricar explosivos
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OPERACIÓN JUDAS

El fiscal mantendrá acusación de terrorismo contra los CDR por fabricar explosivos

Los informes del instituto armado todavía no han llegado a la Audiencia Nacional, pero las fuentes consultadas apuntan a que apuntalan la acusación de la Fiscalía

Foto: El fiscal mantendrá acusación de terrorismo contra los CDR por fabricar explosivos
El fiscal mantendrá acusación de terrorismo contra los CDR por fabricar explosivos

La Fiscalía no rebajará su acusación en la conocida como operación Judas, que se saldó el 23 de septiembre de 2019 con la detención de nueve miembros de los autodenominados Comités de Defensa de la República (CDR) de Cataluña. El Ministerio Público acusa a siete de ellos de pertenencia a organización terrorista, fabricación de explosivos y conspiración para causar estragos con la finalidad de subvertir el orden constitucional y, según explican fuentes jurídicas, mantendrá esta postura después de que la Guardia Civil haya elaborado dos nuevos informes en los que se confirman las primeras sospechas: trataban de fabricar explosivos para perpetrar "proyectos terroristas con fines secesionistas" entre el aniversario del 1-O y el anuncio de la sentencia del juicio del 'procés'.

Los informes del instituto armado todavía no han llegado a la Audiencia Nacional, pero las fuentes consultadas apuntan a que apuntalan la acusación de la Fiscalía, como ha adelantado 'Cadena Ser'. El juez Manuel García Castellón, a cargo de la instrucción, considera que los detenidos forman parte de los equipos de respuesta táctica (ERT), una organización vinculada a los CDR que pretende instaurar la república catalana por cualquier vía, incluidas las violentas. Pese a ello, a comienzos de 2020, todos quedaron en libertad provisional, bien porque se consideró que ya no existía riesgo de fuga o porque algunos de los mismos no habían manipulado las sustancias explosivas que fueron incautadas en la operación. Su salida de la cárcel contó con el visto bueno del fiscal Miguel Ángel Carballo.

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Más allá de los siete que pasaron por prisión, el 22 de junio se detuvo a otros cuatro activistas independentistas, entre ellos una teniente de alcalde de la CUP de Santmenat, Queralt Casoliva, por su presunta relación con el primer grupo. Los nuevos imputados eran objeto de seguimientos por parte de la Guardia Civil a raíz de las conversaciones telefónicas intervenidas durante la operación y, posteriormente, se les relacionó con la organización de las protestas del pasado mes de octubre contra la sentencia del Supremo, entre ellas la ocupación del aeropuerto de El Prat de Llobregat o el bloqueo de la frontera francesa, impulsadas desde la plataforma Tsunami Democràtic. Las fuentes consultadas apuntan a que la acusación de terrorismo también se mantendrá con ellos.

Según recoge el sumario del caso, al que ha tenido acceso El Confidencial, las alarmas saltaron cuando los investigadores detectaron a comienzos del verano de 2019 que la célula estaba moviéndose para comprar 25 litros de ácido sulfúrico, otros 25 litros de ácido nítrico, la misma cantidad de ácido clorhídrico y amoniaco, un litro de formol, nitrato de potasio, agua oxigenada, un kilo de carbonato de potasio y otros efectos como virutas de hierro, cojinetes con 20 bolas de acero del tamaño de una canica, básculas de precisión, respiradores, óxido de hierro y diferentes materiales de laboratorio. El Servicio de Información del Instituto Armado detectó sus adquisiciones en un Leroy Merlin y varias empresas locales, pero no tenía evidencias del uso que pretendía dar a esos productos.

Foto: Al menos dos de los CDR detenidos reconocen la compra y prueba de explosivos

La confirmación de que los detenidos estaban ya empleándolos para confeccionar artefactos explosivos surgió durante las vigilancias a uno de los supuestos cabecillas, Jordi Ros. La Guardia Civil comprobó a finales de agosto que se estaba deshaciendo de material sospechoso y recuperó de la basura varias de las bolsas que llevó a un contenedor cercano a su vivienda de Sabadell. En el interior de las bolsas aparecieron multitud de envases de plástico, restos de sustancias y anotaciones con fórmulas químicas, que inequívocamente servían para elaborar explosivos. Entre los papeles manuscritos, se hallaron las recetas para sintetizar materiales tan destructivos como cloratita, tetralita, nitrocelulosa y ácido pícrico.

Los expertos de la Guardia Civil analizaron los restos de los supuestos ensayos y llegaron a la conclusión de que "uno de los productos que con mayor probabilidad estarían intentando elaborar es la termita, en primer lugar, por la sencillez del proceso y, en segundo lugar, porque disponen de la totalidad de los precursores necesarios (...) Uno de los precursores es el óxido de hierro, el cual ha tratado de obtener el investigado Jordi Ros, significando que no consta que dicha sustancia se utilice en otros procedimientos. Cabe reseñar que la termita puede ser de gran utilidad para llevar a cabo sabotajes, debido a que es una sustancia capaz de fundir metales con facilidad", expone el análisis, incluido en el sumario del caso. Apoyándose en estos indicios y en los nuevos informes elaborados por la Guardia Civil, que confirman la tesis, la Fiscalía mantendrá la acusación de terrorismo contra todos ellos.

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