"La Fiscalía no hace nada"

Boicot y reacción en las redes tras dejar Asturias Iglesias y Montero por amenazas

La propietaria del restaurante en el que iban a comer ha vivido una campaña de boicot, mientras el dueño de la casa (y secretario del PCE) señala directamente a Vox y la Fiscalía

Foto: Pablo Iglesias e Irene Montero durante el debate de investidura de Pedro Sánchez en enero (EFE)
Pablo Iglesias e Irene Montero durante el debate de investidura de Pedro Sánchez en enero (EFE)

El vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, pareja desde antes de formar parte del Gobierno, se vieron obligados a abandonar la comunidad autónoma de Asturias, a la que se habían trasladado para pasar las vacaciones, tras recibir amenazas e insultos que impedían a la familia el disfrute de unos días libres. Junto a sus tres hijos pequeños, habían optado por la Cuenca Minera para alojarse, concretamente en una casa propiedad del escretario general del Partido Comunista, Enrique Santiago, ubicada en Felgueras, en el concejo de Lena, y en la que parecía que iban a quedarse una semana. Las vacaciones se le acortaron después de que apareciera una pintada en la que se podía leer 'Coletas, rata', además de numerosos mensajes en las redes sociales con la ubicación del lugar en el que se encontraban, animando a la gente a pasarse a "saludarlo".

El lugar en el que varios vecinos dijeron que se encontraban era un restaurante de Felgueras, 'Casa María', cuya propietaria ha reconocido sentirse muy "indignada" y "alucinada" ante las reacciones de algunas personas a la presencia de Iglesias y Montero en su local. María Fernández, propietaria del establecimiento, ha reconocido que tuvo que escuchar frases como "Aquí no vuelvo más después de dar de comer a estas ratas". En declaraciones al 'Huffington Post', Fernández ha lamentado que "una familia con tres niños no tenga derecho a la privacidad" a pesar de ser los padres "personajes públicos". Además, la propietaria ha señalado que ni siquiera llegaron a entrar en el restaurante, al ver la cantidad de gente y fotógrafos que había fuera.

"Nosotros les llevamos el encargo. Vino Enrique (Santiago, el dueño de la casa en la que estaban alojados) a tomar un café y a pagar a la comida", explicó. María Fernández ha tenido que explicar a través de las redes sociales que su local está "desvinculado totalmente de cualquier inclinación ideológica", y que lo único que prima en su casa es "el respeto y la educación". "Aquí no se pide el carnet; cada persona que sea del partido que quiera. Yo vivo de dar de comer y esto es un negocio, somos autónomos y llevamos 18 años aquí", ha explicado al citado medio. Asimismo, la dueña ha lamentado que la familia no haya podido podido desconectar, y que la localidad no haya podido disfrutar de la imagen de dos miembros del Gobierno, independientemente de la formación a la que pertenezcan, que podría haber sido "importante".

El restaurante ha sufrido una campaña de boicot desde entonces, aunque 'Casa María' reconoce que también ha recibido muchas "muestras de apoyo y cariño". En las últimas 24 horas, el número de comentarios en la página del restaurante en la plataforma TripAdvisor ha crecido considerablemente, entre ellas muchas haciendo referencia a la vecina que puso el nombre del local en las redes sociales y animó a presentarse allí para molestar a los políticos. "Gracias a una vecina de este pequeño pueblo, por hacernos saber como son sus vecinos. Sin duda alguna una localidad que jamás visitaría", se puede leer. Otros han optado por tratar de mejorar su puntuación haciendo hincapié en lo lamentable que es "que la gente critique este lugar sin conocerlo, solo por lo que alguien diga en Twitter de un político".

Comentarios recientes escritos en TripAdvisor sobre 'Casa María'
Comentarios recientes escritos en TripAdvisor sobre 'Casa María'

Por su parte, el dueño de la vivienda en la que se alojaban ha señalado como responsable directo de la situación a Vox y ha calificado de "muy grave" la situación de acoso que se lleva produciendo con respecto a Iglesias y Montero en los últimos meses —la propia Montero denunció recientemente a una diputada del partido de extrema derecha por acoso en su domicilio y, según el propio Santiago ambos llevan decenas de denuncias—. "No se puede estar todo el día denunciando. Es el vicepresidente de España, y una ministra, que tienen protección oficial. Se está cometiendo un delito constante de acoso, de violencia, de amenazas... que se persiguen de oficio y la Fiscalía debería hacer algo. La Fiscalía no hace nada", ha indicado en declaraciones a la cadena SER.

Reacciones en las redes sociales

Antes y después de que se diera esta situación, la visita de Iglesias y Montero a esta zona de la Cuenca Minera ha sido una de las 'comidillas' de las redes sociales. En Twitter, una vecina de la localidad —a la que muchos 'agradecen' haber informado de la presencia de ambos— alentó a los asturianos a ir a "saludar" a la pareja, que viajaba con sus tres hijos pequeños. Ya después de conocerse que habían dejado Asturias, son muchos los que han trasladado su solidaridad a la familia, que no ha podido disfrutar de unos días de vacaciones. El cantautor Ismael Serrano, por ejemplo, ha señalado que no se trata de un simple escrache, sino que lo vivido por Iglesias y Montero es "puro fascismo".

El ministro de Consumo y líder de Izquierda Unida, Alberto Garzón, también ha mostrado su solidaridad a la familia y ha asegurado que esta situación "dice mucho y nada bueno de la derecha extrema española y su política del odio", mientras que Íñigo Errejón ha recordado que "un escreche es una forma de protesta puntual que visibiliza una problemática social y da voz a quien no la tiene", diferente del "acoso" que están viviendo Iglesias y Montero, que es más bien una "persecución ideológica intolerable". "Difícil no pensar en las consecuencias que tendría si fuesen otros".

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