TRAS REABRIR LA PIEZA CAROL

La Audiencia Nacional abre otro frente a Juan Carlos I al llamar a declarar a Corinna

La que fuera su amiga íntima, Corinna Larsen, declarará como imputada el 8 de septiembre ante el juez del caso Villarejo y el 18 de septiembre, como testigo en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid

Foto: Fotografía de archivo del Rey Juan Carlos. (EFE)
Fotografía de archivo del Rey Juan Carlos. (EFE)

A Juan Carlos I se le acumulan los frentes judiciales. Mientras la Fiscalía del Tribunal Supremo indaga en el presunto pago de comisiones en Arabia Saudí para que un grupo de empresas españolas se llevara el proyecto del AVE a La Meca y recopila indicios que apuntan al Rey emérito, la Audiencia Nacional anunció este lunes que reabría la pieza del caso Villarejo que parte de los audios en los que su amiga íntima Corinna Larsen contaba al excomisario José Manuel Villarejo los supuestos negocios opacos del monarca en 2015. Las investigaciones acarician inevitablemente aspectos que se acercan a la figura del Rey, cuya fortuna y legado quedan en entredicho ante las informaciones que han ido saliendo a la luz en los últimos meses.

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En lo que se refiere a la Audiencia Nacional, el juez del caso Villarejo, Manuel García-Castellón, anunció este lunes la reapertura de la pieza conocida como Carol y, además de Larsen, citó como imputados entre el 7 y 8 de septiembre al propio Villarejo, a su socio Rafael Redondo y al expresidente de Telefónica Juan Villalonga. Según explica en un auto fechado el 27 de julio, la reapertura de la pieza, que fue archivada en septiembre de 2018 por el juez Diego de Egea, busca aclarar si Larsen contrató al excomisario para que investigara a una asistente personal que trabajaba para ella y que supuestamente estaba filtrando información de su vida privada. El juez busca recabar así todas las circunstancias que pudieron rodear este hecho, “sin perjuicio de que ello nos pueda llevar a otros tipos de infracciones”.

"Corinna le da los datos de la persona, su nombre, apellidos y estado civil y explica cómo aparece en su vida esta mujer. Él le dice que va a analizar el tema a ver qué sale. Villarejo le dice que en un mes o mes y poco tendrá los datos, pero aparte de esto, si ella necesita cualquier cosa de cualquier parte del mundo, se le ofrece para facilitarlo, a lo que Corinna le responde que pueden hacer buen negocio", explica el juez. Horas después de conocerse la imputación, la propia Larsen negó esta tesis en un comunicado enviado a El Confidencial: "Doña Corinna jamás contrató o discutió contratar al Sr. Villarejo y por lo tanto jamás le pagó cantidad alguna. Las autoridades han contado con el material relevante desde enero de 2019. Nuestra cliente defenderá enérgicamente sus derechos contra estas imputaciones, las cuales carecen de fundamento alguno".

La pieza Carol se abrió a raíz de la incautación de unos dispositivos electrónicos en casa de Redondo, en los que aparecen varios archivos de audio con conversaciones entre Villarejo, Corinna Larsen y Villalonga. Según aseguraba ella en las conversaciones, que fueron grabadas en 2015, Juan Carlos I había cobrado comisiones y guardaba dinero en cuentas de Suiza que no estaban a su nombre: "Ellos han puesto algunas cosas a nombre de su primo, que es Álvaro Orleans de Borbón, que también vive en Mónaco". Mes y medio después de que la Audiencia Nacional comenzara a investigarlo, el juez Diego de Egea cerró la pieza: los "actos" se remontaban a una etapa que iba de 2009 a 2012, cuando el Rey emérito estaba blindado por la inviolabilidad, y no daba verosimilitud a estas afirmaciones.

Con la pieza ya cerrada, Anticorrupción siguió adelante con unas diligencias por un posible delito de cohecho internacional en la construcción del AVE. Los fiscales querían escuchar a la principal protagonista de la grabación con la que se abrió el procedimiento. Para hacerlo, y ante el temor de Larsen de desplazarse a territorio español, el fiscal encargado del caso, Luis Pastor, se desplazó a Londres el pasado septiembre, pero la amiga del Rey indicó que conoce "pocos hechos" de esa cuestión y que le llegaron a través de "terceros". Desde entonces, Larsen siempre se ha negado a pisar España y habrá que esperar a ver si se le permite declarar por videoconferencia el próximo septiembre pese a estar ahora imputada.

Anticorrupción seguía así tirando del hilo cuando apareció un visitante inesperado: el fiscal suizo Yves Bertossa, que investiga en Ginebra por "blanqueo agravado" a dos presuntos testaferros de Juan Carlos I, Arturo Fasana y Dante Canónica, y el posible papel de Larsen en estos hechos. Sobre el papel, las pesquisas de Bertossa se centran en la participación de esos dos 'operadores' y otros profesionales de su entorno en una trama que habría utilizado el sistema financiero suizo para lavar fondos de la corrupción u otras actividades delictivas y, al mismo tiempo, custodiar el presunto patrimonio oculto del monarca durante décadas. La inviolabilidad del monarca carece de valor en Suiza y, en un intento de avanzar en sus pesquisas, Bertossa se desplazó a España antes del pasado verano para tratar de conseguir los audios que habían provocado la apertura de la pieza Carol.

Para justificar la reapertura de la pieza, García-Castellón apunta entonces a que, con posterioridad al archivo de la misma en septiembre de 2018, el juzgado ha recibido diversos oficios policiales sobre el material intervenido a los investigados y la solicitud de cooperación judicial remitida por la fiscalía suiza en relación con estos hechos. El juez considera que debe esclarecerse si el encargo llegó a materializarse y si ella pagó al policía, lo que podría constituir delitos de cohecho activo y pasivo. Dado que el juez y la Fiscalía han mantenido una discrepancia sobre la conexidad entre los hechos investigados en Suiza y España, el magistrado acuerda dar traslado al Ministerio Público a fin de que informe sobre la posible existencia de conexidad delictiva, así como sobre la competencia de la jurisdicción española para el conocimiento de los hechos.

García-Castellón trata de limitar así la reapertura de la pieza Carol a esclarecer si Larsen contrató al excomisario para que investigara a una asistente personal suya, con lo que deja en principio al margen los supuestos negocios opacos de Juan Carlos I. Pese a ello, habrá que esperar a ver si Larsen y el resto de imputados se acogen o no a su derecho a no declarar ante la Audiencia Nacional y, en el caso de que decidan romper su silencio, si dan alguna pista que pueda ayudar en esa línea de investigación que se sigue en el Tribunal Supremo. En las últimas semanas, medios como El Confidencial han ido informando sobre los indicios que arrinconan al Rey emérito, que van desde el acta de un acuerdo privado de marzo de 2011 que le incrimina directamente en la gestión de la estructura 'offshore' que supuestamente le habría permitido ocultar 64,8 millones de euros de Arabia Saudí hasta el uso de cuentas opacas después de abdicar, cuando ya no gozaba de la mencionada inviolabilidad.

A esto se suma que el próximo 18 de septiembre arrancará en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid el proceso en el que Larsen declarará como testigo en favor de Villarejo, acusado de calumniar al que fuera director del CNI Félix Sanz Roldán. Larsen ha sostenido en repetidas ocasiones su intención de explicar ante el juez las presuntas presiones que sufrió por parte de Sanz Roldán y, una vez más, habrá que esperar a su comparecencia para ver si deja caer alguna frase contra el Rey emérito. Sea como sea, todo apunta a que, con su antigua amiga saltando de juzgado en juzgado, septiembre no será un mes fácil para Juan Carlos I.

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