RÉPLICAS DE MONTERO Y ROBLES

El PSOE rebate a Iglesias públicamente y pide el apoyo de PP y Cs a los Presupuestos

La estrategia de la Moncloa y de Hacienda no ha cambiado: no cerrar ninguna puerta a ninguna formación. Los socialistas siguen viendo complicado sumar a ERC antes de las catalanas

Foto: La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, este 22 de julio en el Congreso. (EFE)
La ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, este 22 de julio en el Congreso. (EFE)

Las diferencias y las tensiones saltan a la vista, y los socios no las ocultan. Cerrado prácticamente el curso político, a falta de dos últimos Consejos de Ministros, de la comparecencia de Pedro Sánchez el miércoles próximo en el Congreso y de una última conferencia de presidentes, el gran reto político pendiente, y del que depende la continuidad de la legislatura, es la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2021. Aunque el Ejecutivo considera que el mandato del líder socialista se endereza gracias al histórico acuerdo europeo, necesita el broche de unas nuevas cuentas que reemplacen a las que impulsó Cristóbal Montoro en 2018. Pero las estrategias divergen entre las dos partes del Gabinete. Si Unidas Podemos presiona abiertamente para que se amarren con ERC, el PSOE prefiere mantener todas las puertas abiertas: tanto la de los republicanos como la de Ciudadanos, sin aparcar el llamamiento —más retórico que real— al PP. Y este jueves la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, alineada plenamente con la Moncloa, volvió a recordar que esa es la estrategia y no la que verbalizan los morados.

Hasta ahora, las posturas de los dos socios estaban claras, aunque en las últimas semanas habían evitado el choque directo. De hecho, Pablo Iglesias no llegó a descartar, justo antes de las elecciones vascas y gallegas del 12 de julio, y desde la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, que los PGE pudieran salir adelante con el apoyo de Cs, aunque a su juicio era difícil. El jefe de Unidas Podemos intentaba reconducir sus palabras, aunque desde su posición institucional como vicepresidente segundo, de apenas unas horas antes, cuando afirmó que "nadie en su sano juicio" puede creer que la formación de Inés Arrimadas pueda apoyar las cuentas de un Ejecutivo de coalición.

Sin embargo, el batacazo de Unidas Podemos en Euskadi y Galicia llevó a la dirección a intentar reforzar su perfil de izquierdas. Y a dejar claro que no quiere unos PGE pactados con Cs. Este miércoles, durante una charla en los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid en San Lorenzo de El Escorial, advirtió a sus socios del PSOE que unos Presupuestos "expansivos" para 2021, como los que los morados quieren y como son posibles ahora tras la ayuda europea, no pueden ser aprobados por la derecha.

"Un Ejecutivo en el que está Unidas Podemos es incompatible con acuerdos con una formación que pacta con la ultraderecha", advirtió Iglesias


"Es legítimo que el PSOE mantenga conversaciones con las formaciones de la derecha, pero no somos ingenuos: un Ejecutivo en el que está Unidas Podemos es incompatible con acuerdos con una formación que pacta con la ultraderecha". Es decir, que Unidas Podemos se declara en las antípodas no solo del PP —con quien en la Moncloa, por razones obvias, ven imposible llegar a cualquier acuerdo sobre los PGE—, sino de Cs, que gobierna con los conservadores, con la ayuda de Vox, en Madrid, Murcia o Andalucía. Para Iglesias, es "evidente" que los Presupuestos habrán de salir adelante con la mayoría que hizo posible la investidura de Sánchez, en enero.

"Un momento fundamental"

Pero Iglesias fue rápidamente replicado este jueves por las ministras de Hacienda y de Defensa, María Jesús Montero y Margarita Robles. La primera lleva semanas esquivando la pregunta de cuál es el socio preferente del Ejecutivo. La portavoz del Ejecutivo rehúsa cerrarse puertas. Sobre todo porque la elaboración de los PGE está todavía en su estadio inicial —la semana pasada dio la orden de movilizar la maquinaria para comenzar la redacción— y no se han comenzado a negociar. El techo de gasto y la senda de déficit, el paso previo, no aterrizará en el Congreso hasta septiembre.

Montero demanda aparcar "vetos cruzados", mientras que Robles subraya que hay que sentarse a negociar sin "descalificar" a ninguna formación

Montero volvió a llamar este jueves, desde los micrófonos de RNE, a derribar los muros ideológicos. Y aunque Podemos y Cs sean dos formaciones muy distintas, quizá sea posible casarlas, insistió. "Probablemente hay diferencias que 'a priori' pueden ser muy difíciles de salvar, pero es que estamos en un momento excepcional [...]. Es un momento insólito, singular, inédito y sin referencia previa, que nos tiene que obligar a aparcar las diferencias ideológicas, los vetos cruzados". La ministra insistió en que en medio de una pandemia tan devastadora como la del coronavirus, con consecuencias económicas y sociales tan brutales, es el tiempo de "grandes pactos" y los Presupuestos "pueden ser un momento fundamental para que el acuerdo se produzca", informa EFE. La portavoz mantuvo que no caben líneas rojas y que del acuerdo presupuestario solo quedarán fuera aquellas formaciones que voluntariamente quieran quedarse fuera.

El PSOE rebate a Iglesias públicamente y pide el apoyo de PP y Cs a los Presupuestos

La lectura de Montero era visiblemente divergente a la de Iglesias. Pero, como recordaban en la Moncloa, es la visión que también defienden Sánchez y su equipo más directo. Además, la portavoz era apoyada públicamente por la titular de Defensa, Margarita Robles, que no representa cuota de partido —no es militante—, pero sí tiene hilo directo con el presidente. Robles remarcó que los PGE han de ser negociados con todas las formaciones políticas, sin "descalificar" a ninguna de ellas. Las cuentas del Estado, apuntó, son un "instrumento" esencial para reconstruir el país y por ello "no es momento de hacer política de partido", ni de "posiciones partidistas".

En el corazón de la Moncloa no son capaces de anticipar cómo saldrán los PGE, pero sí están convencidos de que, tras la cumbre europea, que selló una movilización histórica de recursos, de hasta 750.000 millones de euros —de ellos, 140.000 llegarán a España, entre transferencias (72.700) y créditos—, se aprobarán. Los colaboradores de Sánchez creen que será "muy difícil" la negociación, tanto con Cs como con ERC, dando por descontado que con el PNV se trenzará el pacto, por mucho que en los últimos días haya lanzado avisos.

Interlocución Cs-Moncloa

En la Moncloa se insiste en que será muy difícil contar con los republicanos antes de las elecciones catalanas, que se vislumbran para el otoño. Una fecha posible sería la del 4 de octubre, por la evocación del referéndum del 1-O, pero para ello Quim Torra debería convocar los comicios 54 días antes, el 11 de agosto. Escenario que podría nublarse por la curva ascendente de contagios en Cataluña. Pero también fuentes del Gobierno apuntan que ERC tendrá complicado rechazar unas cuentas que serán expansivas y que aportarán importantes recursos a las comunidades autónomas.

En la Moncloa, no se atreven a anticipar con quién saldrán los PGE, pero aprecian la actitud de Cs y que antes de las catalanas con ERC será muy difícil

Las últimas señales de ERC, como la entrevista de Oriol Junqueras el pasado domingo en TV3, han sido recibidas con cierta inquietud por Hacienda, por el tono "despreciativo" que utilizaba hacia los socialistas. Además, los republicanos ponen por delante que se reúna de nuevo la mesa de diálogo sobre Cataluña. Sánchez se comprometió a que se citara este julio, pero el mes se agota y no hay ninguna convocatoria en la agenda. Es más, el Ejecutivo insiste en que primero han de ponerse de acuerdo los socios del Govern, ERC y JxCAT, y cuando alcancen ese consenso, no habrá problema para fijar el encuentro. Así lo reiteró de hecho Montero este pasado martes.

La relación de la portavoz socialista, Adriana Lastra, con su homólogo republicano, Gabriel Rufián, es fluida. Pero también lo es la que mantiene Cs con la Moncloa, en concreto con la vicepresidenta, Carmen Calvo, y sobre todo con el secretario general de la Presidencia del Gobierno, Félix Bolaños. La formación naranja se ha ofrecido reiteradamente para pactar los PGE y en Hacienda reconocen que, en cuanto a "actitud", sí perciben una mayor predisposición en el partido de Inés Arrimadas. Además, están los precedentes: Cs ayudó al Ejecutivo en todas las votaciones del estado de alarma, y ha apoyado tres de los cuatro documentos de los pactos de reconstrucción (reactivación económica, UE y sanidad) y rechazó solo uno (políticas sociales).

El PSOE rebate a Iglesias públicamente y pide el apoyo de PP y Cs a los Presupuestos

El PP denuncia "contradicciones"

De cualquier modo, tanto en el PSOE como en la Moncloa se remarca que las cuentas de 2021 se acordarán con quien muestre voluntad. No se quiere esperar, por tanto, a que pasen las catalanas en caso de que estas se retrasen mucho, porque el Gobierno entiende que es urgente disponer de unos nuevos PGE que incorporen los fondos llegados de Bruselas. No obstante, el Ejecutivo cuenta con cierto margen temporal, porque las ayudas de reconstrucción han de ser aprobadas por la Eurocámara y después por los parlamentos nacionales. "Si los comicios fueran a primeros de octubre, el acercamiento a ERC podría producirse después sin que se resintiera el calendario de tramitación del proyecto. Podríamos llegar. Pero, 'a priori', con Cs parece más fácil", valoran en la cúpula del PSOE. "Hay que presentar los Presupuestos sí o sí, no hay otra alternativa", rubrica un ministro.

Los equilibrios dentro de la coalición no han cambiado, aunque en el PSOE se indica que la capacidad de presión de UP ha mermado por el 12J

El PP intentó pescar en el río revuelto. Así, el secretario general de los conservadores, Teodoro García Egea, recogió el guante del ofrecimiento, pero advirtió a Sánchez de las "contradicciones" que laten en su Gobierno y de que tendrá que elegir "a quién traiciona", si a Europa o a sus socios. Antes de llamar al PP, dijo el número dos a Montero y a Iglesias, que "se sienten y consensúen", porque "España no se puede permitir peleas en el Consejo de Ministros".

"Todo está totalmente abierto", concluyen en la dirección del partido. "A Podemos cada vez le vamos a comprar menos cosas... Igual acaban saliendo los PGE con ERC, pero no porque lo diga Podemos", añaden estas mismas fuentes de Ferraz. Y es que aunque los equilibrios internos dentro de la coalición no hayan cambiado tras el 12-J, diversos dirigentes consultados advierten de que la capacidad de presión de los morados se ha reducido, dada la debacle de sus marcas en Galicia y Euskadi. Quien ha llevado el timón del Gobierno en todo este tiempo, recuerdan en la Moncloa, ha sido el PSOE. Y así seguirá siendo, más aún con un Podemos con pies de barro en los territorios.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
30 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios