envió una carta a través de zanganeh

Juan Carlos I medió ante la realeza saudí para que Indra optara a contratos en Arabia

El rey envió en 2006 una carta al ministro de Defensa saudí para pedirle que explorara oportunidades de negocio con Indra, presidida entonces por Javier Monzón

Foto: Imagen: EC.
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La investigación en torno a Juan Carlos I por el presunto cobro de comisiones por la concesión de contratos a compañías españolas en Arabia Saudí tiene un nuevo frente. El Rey emérito envió una carta privada al Gobierno de Riad en marzo de 2006 para tratar de introducir a Indra en ese mercado. El monarca escribió al ministro de Defensa wahabita para pedirle una reunión de negocios con directivos de la multinacional tecnológica, que en aquella época presidía Javier Monzón, aprovechando la presencia de este en un viaje empresarial a la península Arábiga que se celebró tres semanas después y estuvo encabezado por el propio Juan Carlos I.

El Rey emérito recurrió a una "persona de confianza" para hacerle llegar la carta al entonces responsable de la cartera de Defensa, el príncipe heredero al trono Bin Abdulaziz al Saud. Según aclara la misiva, a la que ha tenido acceso El Confidencial, sus dos páginas fueron entregadas al ministro saudí por Shahpari Azam Zanganeh, una intermediaria y consultora con cuyo exmarido, el industrial y traficante de armas Adnan Khashoggi, había mantenido una estrecha relación el rey Juan Carlos.

Zanganeh terminó jugando un papel clave en la adjudicación del AVE a La Meca a un consorcio de empresas españolas por la astronómica cifra de 6.736 millones de euros en 2011. Por esas gestiones, la intermediaria saudí pactó con las 12 compañías adjudicatarias una retribución de 95,8 millones de euros que ahora está siendo analizada por la Fiscalía para tratar de averiguar si esos fondos, abonados parcialmente, tienen alguna relación con los 64,8 millones de euros que Arabia Saudí transfirió a una cuenta opaca de Juan Carlos I en Suiza en 2008 en concepto de 'donación'.

Aquella expedición empresarial a Arabia Saudí liderada por el Rey, en abril de 2006, sirvió precisamente para comenzar a explorar las opciones que tenía un grupo de constructoras y tecnológicas españolas, entre las que también se encontraba Indra, para llevarse la licitación de la infraestructura. Sin embargo, la carta de Juan Carlos I al ministro de Defensa saudí no se refería al contrato del AVE, sino a cualquier licitación que fuera susceptible de ser concedida a la multinacional que presidía Monzón.

La carta del monarca, redactada en inglés, estaba encabezada por el emblema de la Casa Real. “Palacio de la Zarzuela, 13 de marzo de 2006”. “Su Alteza Real, mi hermano”, escribió el Rey de su puño y letra, antes de dar paso a cuatro párrafos mecanografiados. “Espero que esta carta le encuentre bien de salud. Como seguro que sabe, he sido invitado por su majestad el rey Abdulá a un viaje oficial a su reino entre el 8 y 10 de abril de 2006. Estaré acompañado por una importante delegación de España, centrada fundamentalmente en mejorar nuestra relación bilateral en materia política y económica”, comenzaba la misiva, que también está incluida en las diligencias de investigación que asumió hace un mes la Fiscalía del Tribunal Supremo para rastrear los movimientos de dinero en torno al AVE a La Meca y otros posibles contratos.

Shahpari Azam Zanganeh, intermediaria, consultora y designada
Shahpari Azam Zanganeh, intermediaria, consultora y designada

A continuación, el monarca mostró al ministro Bin Abdulaziz al Saud su interés por reunirse con él en algún momento del viaje oficial a su país. “Su asesoramiento y buen consejo sería altamente apreciado y muy esencial para nuestros esfuerzos bilaterales”. Después, Juan Carlos I explicó su relación con la persona que había designado como representante. “Le envío esta carta con una persona de confianza, la señora Shahpari Zanganeh, con el objetivo de coordinar privadamente la posibilidad de un encuentro”, añadió el Rey.

El Rey emérito reservó la parte nuclear del contenido para el último párrafo. “La señora Zanganeh también presentará a su alteza real una carta oficial del presidente y consejero delegado (CEO) de Indra, uno de nuestros conglomerados españoles líderes, quien agradecerá la oportunidad de reunirse con el equipo de representantes que acertadamente designe para abordar oportunidades futuras”, expuso el monarca. Finalmente, de nuevo con letra manuscrita, cerró la comunicación con una frase afectuosa —“Quedo a la espera, tu buen hermano y amigo fiel de su alteza real”— y firmó debajo.

Efectivamente, la emisaria del rey Juan Carlos entregó al ministro de Defensa saudí una segunda carta, redactada por Javier Monzón, en la que este exponía las áreas de negocio de Indra e insistía en su voluntad de establecer un contacto directo con su departamento. “Tenemos un gran interés en explorar profundamente oportunidades de cooperación en su reino y estamos preparados para dedicar el tiempo, los recursos y los esfuerzos necesarios para tal fin”, escribió Monzón, actual presidente del Grupo Prisa y presidente no ejecutivo de Openbank. “Sería de gran ayuda que su alteza real fuera tan amable de introducirnos a los responsables adecuados de su administración con el objetivo de reunirnos con ellos antes de o con ocasión de la visita oficial del rey de España a su reino el próximo abril. Tendré el honor de acompañar a nuestro rey en esta visita y estaré asistido por algunos de nuestros directivos”.

Por último, el entonces presidente de Indra cerró la carta subrayando que también había designado a Zanganeh para hacer las gestiones que fueran necesarias para celebrar esas reuniones con los responsables locales. “Con mi más sincero agradecimiento por adelantado, quedo a la espera, su alteza real. Atentamente”, puede leerse en el documento justo antes de la firma final de Monzón.

Esta segunda comunicación también forma parte de las diligencias abiertas por la Fiscalía del Tribunal Supremo en torno al rey Juan Carlos y fue expresamente mencionada por el Ministerio Público en la comisión rogatoria que envió a Suiza para solicitar colaboración a las autoridades de este país, que instruyen desde 2018 su propia investigación sobre la presunta fortuna que el monarca habría ocultado durante años utilizando bancos y testaferros de territorio helvético.

Fuentes del entorno de Zanganeh aseguran que esta realizó aquella gestión sin recibir ninguna contraprestación a cambio y que nunca trabajó para Indra, más allá de su labor como consultora para el conjunto de empresas españolas del AVE a La Meca, entre las que se encontraba la compañía presidida por Monzón. Además, subrayan que Zanganeh "ha defendido en diferentes ocasiones que no tuvo ninguna relación financiera, económica o de amistad con el Rey y que nunca se volvieron a ver después de 2006".

Asimismo, fuentes próximas al expresidente de Indra califican su carta “como una carta formalista sin que se atribuya a la señora Zanganeh ninguna relación de asesora comercial o representante de la compañía”. “Únicamente se la menciona a efectos de realizar contactos para organizar posibles reuniones entre representantes de Indra y del Ministerio de Defensa saudí”, argumentan estas fuentes, que también aseguran que Monzón “no mantuvo en ese viaje, fuera de la agenda oficial, reunión alguna con la señora Zanganeh, ni con el Ministerio de Defensa ni con ninguna otra autoridad o entidad saudí; ni en el propio viaje ni en ningún momento posterior”. Asimismo, señala que “Indra no llevó a cabo proyectos relevantes en ese país salvo en el proyecto del AVE, en el que Indra era un participante de segundo nivel”.

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