CON EL 'PREMIER' SUECO DESDE HARPSUND

Sánchez asume que deberá hacer "renuncias" para llegar a un acuerdo en el fondo covid

Subraya que todos los socios de la UE deberán ceder para firmar un pacto, posición que comparte Löfven, crítico con la línea de transferencias. El presidente no da un paso más sobre el Rey emérito

Foto: Pedro Sánchez se reúne con el primer ministro sueco, Stefan Löfven, en su residencia de verano en Harpsund, este 15 de julio. (EFE)
Pedro Sánchez se reúne con el primer ministro sueco, Stefan Löfven, en su residencia de verano en Harpsund, este 15 de julio. (EFE)

Todos los socios de la Unión Europea tendrán que hacer "renuncias", "cesiones" para llegar a un acuerdo sobre el fondo de reconstrucción y el marco financiero plurianual. Todos. También España. Pedro Sánchez dice estar dispuesto a moverse, aunque también lo tendrán que hacer, defiende, sus colegas, incluso los más escépticos y reacios. Porque el objetivo es común, fortalecer la UE y su propósito, cerrar un consenso este mismo mes de julio en ambas materias. El líder socialista es consciente de las durísimas negociaciones que formalmente comienzan en el Consejo Europeo del viernes y sábado, al que los jefes de Estado y de Gobierno llegan con posiciones muy distantes.

El presidente del Gobierno arrancó este miércoles su jornada de trabajo desde Harpsund, en la residencia de verano del socialdemócrata Stefan Löfven, primer ministro de Suecia, otro de los países 'frugales' y más reticentes a un potente fondo de recuperación europeo. Sánchez se entrevistó el lunes en La Haya con el jefe de este grupo de países, el liberal Mark Rutte, y ayer se detuvo en Berlín para despachar con la canciller, Angela Merkel, quien advirtió de las "notables diferencias" entre los socios de la UE respecto a las ayudas post-covid. Tras la comparecencia conjunta con Löfven, Sánchez voló hacia París para mantener un último encuentro de trabajo con uno de sus aliados, el presidente francés, Emmanuel Macron, y para visitar a la recién elegida alcaldesa de la capital, la socialista Anne Hidalgo.

La rueda de prensa pautada de este miércoles era el colofón de la minigira intensa del presidente esta semana, a falta de la entrevista con Macron. Y la prueba de que no será fácil conciliar una postura común en la UE. Incluso Löfven, de su misma familia política y en teoría ideológicamente más próximo, no escondió que la gran discrepancia bascula en torno al peso de las transferencias y los créditos. Según el diseño original de la Comisión Europea (basado en el boceto francoalemán), respaldado el pasado viernes por el presidente del Consejo, el belga Charles Michel, el fondo, de 750.000 millones de euros, se compondría en su mayor parte de subsidios (500.000 M) y en menor medida de préstamos (250.000 M), para no sobrecargar las arcas públicas de los países más afectados ni engordar su deuda.

"Todos tenemos que hacer un esfuerzo para poder llegar a ese acuerdo, y evidentemente todos tendremos que hacer renuncias", explica Sánchez


Con este importante menú sobre la mesa, Sánchez no quiso distraer la atención sobre la política nacional, y por ello evitó polemizar con Quim Torra a cuenta de los rebrotes en Cataluña y su decisión de aprobar por decreto ley el confinamiento domiciliario en partes del territorio. Y también rehusó dar un paso más allá respecto a la situación del Rey emérito: ya fue "claro" hace una semana en sus declaraciones en la Moncloa y no tiene "más que decir".

"Difícil" acuerdo

Desde este viernes, pasado el homenaje a las víctimas del covid-19 en Madrid, arranca una negociación en la UE que es doble, porque están en juego tanto el volumen y las condiciones del fondo de recuperación como el marco financiero plurianual 2021-2027, elementos que funcionan, en cierta medida, como vasos comunicantes. De hecho, Michel recortó en su última propuesta el presupuesto conjunto de la Unión a cambio de mantener la envergadura de las ayudas.

[Consulte aquí en PDF la comparecencia íntegra de Pedro Sánchez en Harpsund, Suecia]

"Necesitamos realmente llegar a un acuerdo en el mes de julio —defendió Sánchez ante la prensa española y sueca congregada en Harpsund—. Si retrasamos la respuesta, vamos a retrasar la recuperación, y en consecuencia corremos el riesgo de que se agrave la crisis y eso es algo que que no nos podemos permitir. Por tanto, todos tenemos que hacer un esfuerzo para poder llegar a ese acuerdo, y evidentemente todos tendremos que hacer renuncias para poder llegar a ese acuerdo, porque lo importante es que demos esa respuesta común. Un acuerdo a 27 [países] ya es difícil, y por eso es evidente que todos tendremos que ceder en algunas de nuestras posiciones". El pacto requiere de la unanimidad de los socios del club comunitario.

También Löfven reconoce que todos los líderes deberán hacer un "esfuerzo común" para llegar a un acuerdo "no imposible" pero sí "muy complicado"

El líder socialista remarcó que el proyecto europeo siempre se ha construido sobre "acuerdos" y que aunque ahora quedan por delante horas "complicadas", su Ejecutivo afronta la negociación "con empatía" respecto a sus socios y con un "planteamiento constructivo", porque hay que poner de relieve "lo que une" al bloque que las diferencias.

Löfven comparte que es importante alcanzar un acuerdo en julio, aunque lo ve difícil. "No es imposible, pero es muy complicado, pero todos debemos hacer un esfuerzo común para conseguirlo", aseguró el primier ministro sueco. Él también se muestra favorable a ceder: "Si uno no está dispuesto a cambiar de postura, más vale que envíe su papel a Bruselas y que ni vaya. Esa es una manera de verlo. Otra forma es ir y escuchar". El líder socialdemócrata advirtió, no obstante, de que "todos los países tienen sus límites" y que ahora la tarea es encontrar cuáles son los "puentes" que unen a los 27.

Sánchez asume que deberá hacer "renuncias" para llegar a un acuerdo en el fondo covid

Suecia promete poner "todo" lo que esté en su mano para llegar a un acuerdo, y que las negociaciones no se demoren —"no queremos que esto se dilate durante mucho tiempo"—, y en cambio La Haya tiene menos prisa. Löfven reconoció que el objetivo es común, que es "fortalecer" la Unión, pero lo "problemático" para su Gobierno es "el volumen y la proporción" de subvenciones y créditos. "Subsidios no, créditos sí", resumió. Los 'frugales' son reacios a un plan europeo ambicioso y consideran que ha de pivotar más en torno a los préstamos. "Ahí estriba la diferencia y por eso nos hemos sentado a hablar. Queríamos escuchar los argumentos, entendernos ambas partes", agradeció Löfven, muy claro en sus posiciones aunque cordial. Sánchez también le cumplimentó y aplaudió el "enfoque constructivo" y la actitud "muy positiva" del 'premier' nórdico durante su reunión informal, "muy fructífera".

La salida de Londres por el Brexit

El presidente, no obstante, asumió que existen "diferencias" muy importantes que no se han logrado limar y que centrarán la batalla del fin de semana, batalla que probablemente deberá alargarse. Pero sí fue muy insistente, también para ablandar a los 'frugales', en que su Ejecutivo es reformista, y que está "claramente comprometido" con una respuesta contundente tras una crisis, la del covid, "sin precedentes": España destinará las ayudas que reciba de la UE a la lucha contra el cambio climático y a la transición digital. Su tesisi es que el coronavirus ha acelerado esos cambios, que ahora pueden disponer del empujón definitivo gracias al club comunitario. Lo que está en juego, reiteró, es hacer que las economías europeas sean "más resilientes", sustentadas sobre una "base más verde y más digital".

Sánchez reitera que su Gobierno está "claramente comprometido" con una economía "más resiliente", de "base más verde y más digital"

De hecho, Löfven, que también habló de encuentro "muy fructífero", hizo hincapié en la necesidad de que la UE esté "bien equipada" para la lucha contra la emergencia climática y a la "vanguardia" de la transformación digital, lo que requiere de un "presupuesto moderno y acorde". En ese punto, Sánchez ha venido recordando también (aunque este miércoles no lo hizo ante los medios) que hay "políticas antiguas" como la Política Agraria Común o los fondos de cohesión, que sin embargo "gozan de buena salud" y que España no quiere ver recortadas. El 'premier' sueco también entiende que hay que "amoldarse" al nuevo escenario, ya que uno de los grandes contribuyentes de la UE, Reino Unido, se ha ido, lo que exigiría recortar el marco financiero.

Sánchez asume que deberá hacer "renuncias" para llegar a un acuerdo en el fondo covid

En la rueda de prensa se colaron dos cuestiones de índole nacional. Una de ellas, las informaciones que día a día van saliendo sobre el Rey emérito. Ayer, la portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, celebró las "medidas futuras" que Felipe VI pueda tomar para distanciarse de su padre. Cuando se le preguntó si don Juan Carlos debería abandonar el Palacio de la Zarzuela, donde aún reside, o se le podría retirar el título de Rey, Sánchez escurrió el bulto. Subrayó que fue "muy claro" la semana pasada en Madrid, cuando advirtió que las noticias que rodeaban al exjefe del Estado son "inquietantes y perturbadoras" y cuando agradeció al monarca que se separase de él. "No tengo nada más que añadir. Creo que fui muy claro y ahí lo dejo", remachó este miércoles desde Harpsund.

Respecto a los brotes por coronavirus, Sánchez recalcó que "no es una noticia negativa" por sí misma, porque reflejan que el sistema sanitario está "mejor preparado" es "más resiliente" y es capaz de dar una respuesta "más anticipada". "Tenemos que aprender a convivir con el virus, recuperar la normalidad y no bajar la guardia", reiteró el jefe del Ejecutivo.

Sánchez no polemiza con Torra. Y aunque la alarma "está ahí", se está viendo una "rápida respuesta" por parte de las CCAA y un sistema más preparado

Sánchez confirmó que hace dos días habló con el líder del Govern, Quim Torra, sobre los brotes en Cataluña, igual que el titular de Sanidad, Salvador Illa, mantiene una relación fluida con la 'consellera' del ramo, Alba Vergés. El mensaje a la Generalitat y al resto de CCAA es que tienen la "máxima colaboración" del Ejecutivo para "arrimar el hombro". Preguntado si habrá que recurrir de nuevo a la alarma, Sánchez, como hiciera ayer Illa, insistió en que la experiencia está demostrando que las comunidades "disponen de los instrumentos" necesarios, también a través de las "decisiones que toman los jueces", para confinar a la población en determinados lugares y frenar así la expansión del virus. "Siempre he comentado que ahí tenemos la garantía constitucional, el artículo 116 [el estado de alarma], pero lo que estamos viendo ahora es una respuesta rápida de las CCAA y proporcionada a los rebrotes", culminó.

Encuentro con Macron en el Elíseo y cena de líderes en la Moncloa

El presidente dejó por la mañana Suecia y voló hasta Francia para reunirse en el Elíseo con el jefe de la República Francesa, Emmanuel Macron. Ambos países mantienen la misma línea de defensa respecto a las negociaciones cara al Consejo Europeo. París considera Madrid "un socio y aliado" en las conversaciones tanto sobre el plan de recuperación como sobre el marco presupuestario 2021-2027. "No hay muchas divergencias", señaló una fuente del Elíseo a EFE. Más que diferencias, explicó, hay "detalles", porque en el fondo ambos países están de acuerdo. 

No hubo declaraciones de los dos líderes posterior al almuerzo que mantuvieron con sus equipos (y con el embajador de España en París, José Manuel Albares, 'exsherpa' del líder socialista), aunque la Moncloa sí emitió una nota en la que hacía hincapié en que Pedro Sánchez defendió ante Emmanuel Macron que la gobernanza del plan de reconstrucción debe "acelerar las reformas, pero siendo al mismo tiempo eficiente y ágil en su utilización". Los dos mandatarios, subrayaba la nota, están en "total sintonía" de cara al Consejo Europeo de este fin de semana. 

 

Tras la comida, Sánchez voló a Madrid de vuelta, para ejercer de anfitrión de las autoridades internacionales que asistirán este jueves al homenaje de Estado a las víctimas del covid, ceremonia civil que acogerá la plaza de la Armería del Palacio Real de Madrid. 

En la cena de trabajo estuvieron los principales mandos de la Unión Europea, entre ellos la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen; el presidente del Consejo; Charles Michel; el presidente de la Eurocámara, David Sassoli, y el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell. También acudirán los máximos representantes de instituciones internacionales como el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg; el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, y el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili.

El presidente quería agradecerles personalmente su presencia en el homenaje de Estado a las víctimas del coronavirus y de todos aquellos que han luchado contra la enfermedad en primera línea. 

 

Según informó la Moncloa, la cena, de carácter privado, fue ofrecida en la residencia del presidente del Gobierno y se enmarca en el programa 'Sabores de España' puesto en marcha para "poner en valor la cocina de las comunidades autónomas a través de sus cocineros más importantes, para que mandatarios y personalidades internacionales puedan conocer la comida regional española". El primero de estos menús se preparó en febrero de 2019 con motivo de la visita de Estado del presidente de Perú y el segundo con ocasión de la cumbre COP25, en diciembre y en Madrid. 

En esta ocasión, la Moncloa ha contado con un menú elaborado por los hermanos Sandoval (Rafael, Diego y Mario), propietarios del restaurante Coque de la capital, que cuenta con dos estrellas Michelín. 

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