la macrogranja de Binefar, al lado de Lleida

'Papa del tocino': el italiano perseguido en Europa que trajo el 'matadero del covid'

Varias fiscalías de Europa del Este persiguen por presunto fraude fiscal al dueño del macromatadero donde se ha producido uno de los brotes más graves de coronavirus

Foto: EC.
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En Hungría se le conoce como el 'Papa del tocino'. En Polonia, como el 'monarca del cerdo'. En Italia, a Piero Pini le llaman el 'rey del bresaola', una carne curada del valle de la Valtellina, la comarca alpina de Lombardía de la que procede su familia.

En España, poco o nada se sabía de él hasta que echó a andar el macromatadero de Binéfar, la capital de la comarca oscense de Litera. Los socialistas de Aragón le tendieron una alfombra roja sobre la que han visto cómo se desarrolla una de las mayores cadenas de contagio de coronavirus declarada durante la cuarentena. Un brote que, además, empezó muy cerca del área que la Generalitat tuvo que confinar este fin de semana, la primera medida de este tipo tras el estado de alarma.

Las imágenes de los empleados de Pini hacinados en el comedor y los vestuarios colocaron su empresa, Litera Meat, bajo los focos de todos los medios de comunicación, mientras CCOO y CNT ponían en duda el protocolo de protección implementado por la compañía y acusaban a sus responsables de tratar como basura a los trabajadores. El asunto se halla ahora en los juzgados de Monzón, a tenor de una denuncia presentada por el sindicato anarquista.

Lo que el PSOE no mencionó a los binefarenses cuando respaldó su proyecto es que Piero Pini había sido acusado de lavado de dinero y fraude fiscal. Varias fiscalías europeas están reuniendo pruebas para intentar demostrar que amasó una fortuna en Hungría y Polonia estafando al fisco mediante una pantalla de sociedades que también funcionaban como lavadoras de dinero negro.

Los socialistas aragoneses han reconocido que conocían la reputación que precedía al empresario italiano mucho antes de su desembarco en España. Desde el Partido Popular, sostienen que se ocultaron deliberadamente sus problemas con la Justicia y sus antecedentes procesales. Y el escándalo se ha disparado después de que varios políticos locales reconociesen haber hecho negocios con los Pini en estos años. Entre ellos, se encuentra el propio alcalde, Alfonso Adán.

¿Quién es, en realidad, el ‘capo’ del presunto grupo criminal que terminó trasladando a Binéfar el mayor matadero de cerdos de Europa y que da trabajo a los 1.600 empleos necesarios para mantener en funcionamiento sus cadenas?

Ya no se deja ver

Se comentaba la pasada semana entre sus trabajadores que el 'monarca del cerdo' viajó de incógnito a Aragón la semana pasada. Dicen que llegó un día y se marchó al siguiente. Nada de actos oficiales ni de puestas de largo rutilantes. Ya no le honran, como antaño, los próceres locales, ni se deja ver don Piero por Binéfar a menudo. A la fuerza. El macromatadero fue inaugurado el pasado mes de agosto. Y desde marzo de 2019, Pini ha pasado más tiempo en la cárcel o firmando en los juzgados que en la calle. Ni siquiera estuvo en la apertura del negocio. Pini fue liberado en noviembre pasado, tras ocho meses en un presidio húngaro.

El 'monarca del cerdo' es arrestado y trasladado al coche policial por la policía polaca durante la operación contra el matadero de Kutno.
El 'monarca del cerdo' es arrestado y trasladado al coche policial por la policía polaca durante la operación contra el matadero de Kutno.

Tres años antes, en diciembre de 2016, el ‘papa del tocino’ había abandonado el matadero de Kutno (Polonia) escoltado por la policía en una espectacular operación en la que tomaron parte 200 agentes. Los funcionarios se desplegaron en abanico por las instalaciones como una especie de milicia y lo sacaron esposado mientras registraban la detención en vídeo. El italiano, descrito por quienes le conocen como un hombre de modales temperamentales, caminaba a trompicones, de espaldas, cabizbajo, hacia el coche patrulla.

Se dijo que sufrió un incidente cardiovascular durante su arresto. Al final, lo liberaron. Pero no por motivos de salud. Fuentes de la Fiscalía aseguran que tuvo que pagar veinticinco millones de euros para zafarse de la prisión de Kutno, menos de la mitad del dinero que el fiscal de Lodz, Krzysztof Bukowiecki, sostiene que ha defraudado. Entre los socialistas de Aragón, hubo y todavía hay total mutismo.

El procurador polaco sostiene que Pini lideró una suerte de organización criminal sobre la que pesa la sospecha de la comisión de 86 delitos. Gracias a esa red de fraude, el italiano y sus cómplices podrían haber dejado de pagar a la Hacienda 41,82 millones de euros en impuestos. Se les acusa también de haberse reembolsado de manera indebida otros 15,2 millones. Hay 87 sospechosos imputados por el caso, y entre ellos, un fiscal y un policía corruptos, a los que el italiano recurrió a través de empleados de su confianza para obtener información y obstruir la acción de la Justicia.

Sławomir Erwiński, el fiscal que recibió el soborno del entramado de los Pini y que fue condenado a seis años de prisión, durante un acto llevado a cabo cuando aún desempeñaba el cargo.
Sławomir Erwiński, el fiscal que recibió el soborno del entramado de los Pini y que fue condenado a seis años de prisión, durante un acto llevado a cabo cuando aún desempeñaba el cargo.

Según el fiscal Bukowiecki, el grupo criminal que lidera Piero Pini operaba como una especie de gangrena. Se sabe que un fiscal de Kutno, Sławomir Erwiński —recientemente condenado a seis años de cárcel por aceptar sobornos y por agredir a la policía—, se citaba en un bosque cercano con Elzbieta Marciniak, una de las empleadas de confianza de don Piero, para recibir los sobres de dinero. El tribunal que condenó a Erwinski considera probado que recibió no menos de 24.000 euros del entramado a cambio de facilitar información y hacer la vista gorda. Marciniak también está acusada, como don Piero, de liderar un grupo criminal organizado.

Con todo, los sindicatos ponen énfasis en que lo peor de las empresas de Pini no es su pasado en el Este de Europa sino las condiciones laborales de sus trabajadores extranjeros. Hay un rastro de estas prácticas en Polonia y Hungría. El periodista húngaro Matkovich Ilona le acusaba en la revista 'Magyar Narancs' de referirse a los trabajadores de etnia gitana como “esclavos blancos”.

En Binéfar, le temen

Se conoce poco de la vida personal del 'papa del tocino'. Se prodiga poco en medios y tanto él como su empresa se han negado en varias ocasiones a conceder una entrevista a este periodista. Pero sí se ha prodigado entre la clase política. Hace solo unos días, Alfonso Adán, alcalde de Binéfar, admitió públicamente que había hecho negocios con los Pini en respuesta a una pregunta de la concejala Pilar Bernad, del Partido Popular. Lo reconoció durante una comisión de Hacienda en la que pretendía que se aprobara una bonificación a Litera Meat de al menos 390.000 euros en la tasa municipal del impuesto de construcción (ICIO).

Aglomeraciones a la entrada del turno de noche en el matadero de Litera Meat, en Binéfar. (Foto cedida por CNT)
Aglomeraciones a la entrada del turno de noche en el matadero de Litera Meat, en Binéfar. (Foto cedida por CNT)

Según la edil popular, el único documento incluido en el expediente de urbanismo para acreditar que el matadero se abastece de electricidad limpia —condición para la bonificación fiscal que esperaba obtener Pini con el beneplácito del PSOE— es un impreso de Endesa, semejante a los que buzonean los departamentos de Marketing, donde se afirma que la compañía comercializa un 10,5% de energías renovables.

En esa misma comisión de Hacienda donde defendió sin éxito ante el resto de los grupos municipales la conveniencia de emitir un informe favorable a la bonificación, el edil dio a conocer a trompicones que su empresa aseguró “uno o dos coches” de Litera Meat. El asunto ha suscitado una mezcla de perplejidad, enfado y cachondeo entre los ciudadanos de la capital de La Litera, una pequeña población de poco más de 10.000 habitantes.

Adán no ha aclarado todavía si, en efecto, su oficina vendió seguros para uno o dos vehículos o por valor de miles de euros, en cuyo caso, dado el carácter anual de las pólizas y el elevado valor de las propiedades aseguradas, Pini lo hubiera subsidiado de por vida.

El hijo del carnicero

Lo que nadie le disputa a Piero Pini es su olfato empresarial y sus habilidades comerciales. Fue él quien convirtió un pequeño negocio en uno de los mayores imperios europeos del sacrificio de cerdos. La bresaola es la base de la fortuna. El abuelo de la familia —Roberto Pini— tenía una carnicería que a su muerte, en 1980, legó a su hijo Piero. Comenzó, como Steve Jobs, elaborando las piezas en el sótano de casa. Desde 1982, se vendieron con la etiqueta de Bresaola Pini. En 1987, puso en marcha las primeras instalaciones de la fábrica de Grosseto, que aún operan. Lo que hasta ese momento era un negocio próspero de tipo familiar comenzó a funcionar a una escala industrial.

El abuelo de la familia tenía una carnicería que a su muerte, en 1980, legó a su hijo Piero. Comenzó elaborando las piezas en el sótano de casa

Pini Italia tiene su sede actualmente en Castelverde (Cremona), que al igual que el matadero Ghinzelli (adquirido en 2013) de Viadana (Mantua) y Litera Meat de Binéfar, es propiedad de Pini Holding, del que es administrador único uno de los tres hijos del 'monarca de los cerdos', Roberto. Antes de poner en marcha el matadero de Binéfar, los lombardos trataron de crear un macromatadero en Manerbio, pero el proyecto fracasó debido a la fuerte oposición local, liderada, entre otros, por los antiespecistas, los mismos que este mes han organizado una vigilia vegana en su matadero húngaro.

Por las mismas fechas en que la prensa divulgó en España el acoso judicial al que Pini estaba siendo sometido, el patriarca de la familia dejó de formar parte de la sociedad Pini Holding que impulsaba el proyecto, hoy a nombre de Roberto. El capital social de Hungary Meat era propiedad exclusiva de una sociedad chipriota llamada Mi Meat Investment Limited. Esta se formalizó el 21 de febrero de 2007 y entre sus administradores sí figura el propio Piero Pini, cuyo nombre aparece junto al de Antri Athanasiou y la sociedad Ergofiance Limited.

No es un asunto baladí para los fiscales que investigan la trama de los italianos. Tanto Athanasiou como Ergofiance son mencionados en los llamados papeles de Panamá. También las acciones de Pini Italia —propietaria de su matadero de Viadana— se hallaban en manos de una compañía chipriota con sede en Limassol establecida en 2009 y llamada Uschi Digard, que era, curiosamente, el nombre de una estrella porno sueca de los años setenta. Pini figuraba como dueño del 100% de los activos.

Lo de Chipre es un cabo más de la madeja que tratan de desenredar los fiscales de Lodz y de la Dirección de Asuntos Criminales de la Gran Llanura. Se sabe que esas presuntas transacciones ilegales involucran a Polonia, Hungría, Italia, Chipre y, según han confirmado fuentes de la investigación, se extienden hasta España.

El imperio europeo

Catorce años después de heredar la carnicería de su padre, en 1994, Piero Pini decidió realizar su primera incursión fuera de Italia. Dejó las riendas de Bresaola Pini a su hermano Romano y partió hacia Hungría para ocuparse personalmente del matadero de Kiskunfélegyháza, una ciudad situada en el condado de Bacs Kiskun, a unos 130 kilómetros al sureste de Budapest.

Alli comenzó a funcionar en 1996, a nombre de la sociedad Hungary Meat Ktd., y casi de inmediato se convirtió en uno de los principales operadores en el mercado húngaro de la carne. A día de hoy, ese matadero sigue todavía en manos de los Pini, aunque los rumores recurrentes sugieren que, tal y como hicieron antes con el de Kutno, pretenden sacárselo de encima.

Como gerente del negocio figuraba el hijo del patriarca de la familia, Marcello Pini, que con los años se había unido también a la estructura empresarial, al igual que sus hermanos Francesco y Roberto o que su tío Mario, hermano de Piero, un individuo al que los trabajadores de varios mataderos —entre ellos, el de Binéfar— han descrito como una persona violenta y arrogante que ha llegado a zarandear incluso a funcionarios de la Administración.

En 2011, pusieron en marcha el matadero de la ciudad polaca de Kutno, que después vendieron a los chinos y cuyo operativo trasladaron a Aragón

En Kutno, golpearon a un empleado con la cabeza de un cerdo, denunció la prensa polaca. Según la CNT, quien desfallece en la cadena es despedido, dentro del organigrama y la infernal disciplina laboral que, a su juicio, han impuesto los Pini con la ayuda de lugartenientes traídos desde el este.

La expansión europea de los lombardos dio un paso de gigante en 2011, cuando pusieron en marcha el matadero de la ciudad polaca de Kutno, el mismo que después vendieron a los chinos y cuyo operativo trasladaron a Aragón.

De acuerdo a las justicias húngara y polaca, las empresas de los Pini urdieron una red de medio centenar de sociedades falsas a las que recurrían para proveerse de mano de obra. El negocio era redondo. Por un lado —sostienen los fiscales que efectúan las pesquisas—, incrementaban los gastos y reducían los impuestos, y por otro, desgravaban el IVA con la ayuda de hombres de paja que situaban al frente de las falsas sociedades que subcontrataban. Emitieron millares de facturas presuntamente falsas en concepto de contratación de fuerza laboral, cursos de empleo y capacitación, comidas y alojamiento de los trabajadores.

El Yukón de Lambán

La construcción del matadero de Binéfar, junto con otros proyectos similares, ha contribuido a incrementar de forma abrumadora el número de nuevas granjas caras y supertecnificadas—, y ha alimentado, pareja, la especulación. Parcelas de secano que antes se vendían por precios muy modestos han salido ahora al mercado a precio de tierras de regadío. Quienes se oponen a la fiebre del porcino se preguntan qué sucedería si, pongamos por caso, el país se viera devastado por una epidemia animal o si los chinos —importadores de la mayor parte del cerdo que aquí se engorda— crearan sus propias integradoras o si simplemente se redujera drásticamente la demanda.

Lambán se abraza con el presunto delincuente italiano Piero Pini durante la presentación del proyecto en Binéfar. (Fuente DGA)
Lambán se abraza con el presunto delincuente italiano Piero Pini durante la presentación del proyecto en Binéfar. (Fuente DGA)

Los activistas que se oponen a las granjas insisten en que detrás del proyecto de los socialistas existen movimientos especulativos. “Esto se parece al 'boom' inmobiliario, cuando los bancos tiraron hacia delante como si no hubiera mañana aunque sabían que la burbuja iba a pinchar. Ahora se ha abierto una ventana de tiempo en la que se puede hacer mucho dinero con los cerdos, y esto lo saben las integradoras y se lo han contado a los políticos, pero este periodo tiene fecha de caducidad porque depende de insumos tan volátiles como la soja de la Amazonía o el precio del petróleo. Lo que hay en torno al proyecto de los Pini es un gigante con los pies de barro”.

El modelo de desarrollo del matadero y el 'modus operandi' de esta empresa familiar han suscitado todavía más recelos entre la oposición municipal binefarense a raíz de las revelaciones publicadas sobre los vínculos con la empresa de varios cargos socialistas y algunos funcionarios de la comarca. El más notorio es el ya citado caso del alcalde, pero hay otros.

La modificación de la ordenanza que se pretende hacer valer para bonificar a Pini fue aprobada en noviembre de 2017. Cuatro meses antes, el capo de los italianos había puesto un pie en la capital de la Litera a través de una sociedad limitada llamada Binéfar Patrimonial, inscrita en el registro a nombre del ingeniero Francisco Javier Altabás Aventín, a quien también se encomendaron varios de los proyectos del matadero. Se da la circunstancia de que el “testaferro” de los Pini —bien conocido en el Ayuntamiento de Barbastro, donde el ingeniero ha trabajado como funcionario— es el hermano de la que fue secretaria general de la Agrupación del PSOE de Binéfar, Rosa Altabás Aventín.

"Se ha abierto una ventana de tiempo en la que se puede hacer mucho dinero con los cerdos. Lo saben las integradoras y se lo han contado a los políticos"

La propia militante socialista admitió hace más de un año que se ha hecho cargo a petición de los lombardos de los servicios inmobiliarios a los que Pini ha tenido que recurrir para alojar a su plantilla. A través de su oficina, Rosa Altabás ha buscado inmuebles en toda la comarca y los ha arrendado para proveer de un techo a los trabajadores, dada la carestía de vivienda.

Una de las parcelas sobre las que se construyó el matadero de Litera Meat fue adquirida por el que fue cabeza de lista de Podemos durante la pasada legislatura, Txema Isábal. El proyecto hubiera incluso podido fracasar si el concejal y su familia no hubieran vendido junto a los otros nueve propietarios de terreno, recalificado a toda prisa para hacerle hueco al de Sondrio. A partir de ese momento, cualquier posibilidad de oposición de su grupo municipal quedó comprometida, pese a que el secretario general de Podemos Aragón, Nacho Escartín, aseguró en su cuenta de Twitter que “no quería para los aragoneses más empleos de mierda ni bienvenidos Mr. Marshall”. Dentro de la formación morada, había claras discrepancias.

Nada que ver tiene Binéfar con las idílicas montañas de las que procede el empresario, y aun así tenía claro que era el lugar 'migliore' para trasladar el matadero. A cargo de la seguridad, el 'papa del tocino' situó al número dos de la Policía Local, Antonio Díez. En vísperas de su apertura, el agente llegó a patrullar el matadero en construcción con el uniforme y el vehículo de una compañía privada, simultaneando su trabajo en la Policía Local con el de miembro del equipo de seguridad que da servicio a Pini.

Díez simultaneó su trabajo en la seguridad privada de los Pini con sus labores en la Urbana de Binéfar. (Ayuntamiento de Binéfar)
Díez simultaneó su trabajo en la seguridad privada de los Pini con sus labores en la Urbana de Binéfar. (Ayuntamiento de Binéfar)

Lo ocurrido fue inmediatamente puesto en conocimiento del alcalde, Alfonso Adán, hace más de año y medio. Con todo, ni él ni su partido consideraron conveniente esclarecer las medidas disciplinarias adoptadas contra el agente. Tampoco se ha aclarado todavía si personas del entorno familiar o personal de Díez desempeñaron o desempeñan funciones en la seguridad del matadero.

Desde el principio, los socialistas han mantenido un pacto de silencio que ahora se propone quebrar el PP mediante la única vía a su disposición: la judicial. Los populares asumen que la Fiscalía actuará de oficio si en verdad se reúnen evidencias del proceder ilegal de algunos de los implicados en los escándalos. Además, han advertido de que estudiarán con detenimiento todos los actos que ha firmado Alfonso Adán en los que su voto como alcalde tuviera un peso determinante por si pudieran anularse por la vía administrativa. No descartan empujar la vía penal si se acredita que el tufo alcanza hasta el concejo.

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