ACUSADO DE TERRORISMO

El 'financiero' de Resistencia Galega cercado en la Audiencia por pistas halladas en 2005

Los registros de la Guardia Civil en el marco de la operación Castiñeira desarrollada hace 15 años ponen en jaque ahora al hombre que ha mantenido a los líderes de la organización vivos

Foto: Antón García y Asunción Losada, los líderes de Resistencia Galega detenidos hace un año. (EFE)
Antón García y Asunción Losada, los líderes de Resistencia Galega detenidos hace un año. (EFE)

El 23 de julio de 2005, tres días después de la presentación en público de Resistencia Galega, dos jóvenes vinculados a la Assembleia da Mocidade Independentista (AMI), Uxío Caamaño y Xiana Rodríguez Gómez, fueron detenidos por explotar un artefacto en la oficina central de Caixa Galicia de Santiago de Compostela. Cuatro meses más tarde, la Guardia Civil detuvo a 11 personas más de este mismo grupo -del que se escindió Resistencia Galega- en el marco de la denominada 'operación Castiñeira', un dispositivo que abrió un nuevo campo de investigación para el instituto armado y que ha sido determinante para acabar con la banda.

En aquel operativo, que conllevó un buen número de registros en inmuebles, los agentes intervinieron una gran cantidad de documentos falsificados a nombre de Antom García Martos, alias Toninho, y Asunción Losada, los líderes de la organización armada. Los investigadores también encontraron huellas de ambos dirigentes por toda la casa y otra serie de papeles que ahora está resultando ser clave para hacer avanzar el caso contra un elemento esencial en la organización, Miguel García Nogales, el hombre que ayudó a vivir a los dos cabecillas en la clandestinidad durante 14 años.

Este fue detenido el año pasado junto a García Martos y Losada, que llevaban en busca y captura desde 2006, por ayudarles a vivir y financiar su larga estancia en Portugal. Su defensa ha interpuesto varios recursos ante el Juzgado Central 6 de la Audiencia Nacional, que dirige la causa, pero ninguno de ellos ha prosperado. La Fiscalía ha utilizado aquella información obtenida por los Servicios de Información de la Guardia Civil para oponerse a los recursos, que han sido rechazados por el magistrado Manuel García-Castellón, instructor de la causa.

Durante los registros llevados a cabo el 15 de junio de 2019 en esa operación que ha servido para encarcelar a García Martos, a Losada y al mencionado colaborador, los agentes del instituto armado encontraron vestigios de este último en la casa de los dos líderes de organización terrorista. García Nogales está imputado por financiar a los dos cabecillas durante su huida de más de 14 años. Como informó El Confidencial un año antes de la detención de los miembros de la cúpula de Resistencia Galega en 2019, un grupo de ciudadanos sin antecedentes no identificados en ese momento proporcionaban casa y comida a los responsables de la organización armada en territorio luso.

Una carta intervenida en otra operación en 2012 escrita por Losada y dirigida a los socios de AMI exponía con detalle las "estrategias claramente beligerantes" desarrolladas por la organización vinculada a Resistencia Galega y ha apoyado también los argumentos de la Fiscalía de la Audiencia Nacional contra las pretensiones del financiero de la banda terrorista. Entre el 20 de julio de 2005 y el 1 de octubre de 2014, Resistencia Galega ha cometido decenas de atentados de baja intensidad y episodios de violencia callejera con artefactos incendiarios. No fue sin embargo hasta una sentencia dictada por la Audiencia Nacional en 2013 cuando el alto tribunal definió a la organización como banda terrorista.

El grupo ha contado con una estructura militar en la que, como ocurría en ETA, había miembros denominados 'ilegales', que estaban fichados por las fuerzas de seguridad, y 'legales', ciudadanos corrientes como García Nogales que no estaban identificados como terroristas por la Policía Nacional y la Guardia Civil. También en los mismos términos que la banda armada vasca, Resistencia Galega levantó un aparato de captación, otro de falsificación y un tercero de financiación. En este último encuadrarían los investigadores al considerado como 'financiero' de la organización.

Por otro lado, del mismo modo que Francia fue país refugio para ETA, Portugal lo ha sido para Resistencia Galega durante los años en los que Toninho y Losada se escondía ahí de las fuerzas de seguridad españolas. En territorio luso encontraron colectivos afines al entorno independentista gallego que les ayudaron a vivir durante 14 años. En localidades como Lobios, además, las autoridades portuguesas encontraron un zulo con herramientas y útiles para construir explosivos así como documentación de la organización armada.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios